Viviendo del trading

Vivir del trading depende más bien de “algo” etéreo que hay en la atmósfera que de la técnica o teoría tangible.

La interpretación de un mismo gráfico, dato, noticia, etc. por cada trader puede ser totalmente diferente, por lo que cabe estimar que el éxito parte del buen acierto que te da la experiencia.

En el trading hay varios aspectos fundamentales a dominar. Si uno de ellos no lo tenemos dominado nuestra operativa estará coja y no lograremos vivir de este oficio.

Son muchos los temas que hay que dominar para llegar a ser un profesional de la materia pero entre ellos podría distinguir claramente los siguientes:

– Gestión del dinero: es vital y es algo que el trader novato y no tan novato no entiende o le aburre. El trading está compuesto por fases. Estas fases, en tu aprendizaje te las puedes saltar (como todo el mundo hace , yo también en su tiempo). Lo que si debes tener claro, que de continuar, siempre tendrás que volver atrás para quemar alguna de las etapas que te hayas saltado. Eso seguro.

Y, bueno, la gestión del dinero podría considerarla como la primera fase, aquella por la que todos los traders deberían empezar su andadura.

Es la parte, sin duda más importante, y esto es porque si no gestionamos nuestro riesgo o dinero nos encontraremos sin la materia prima esencial para poder practicar mientras no ganamos dinero consistentemente y por consiguiente, para vivir del trading en el futuro.

Así que sin dinero, (el motor de la especulación y del especulador) no haremos nada.

Es por eso que esta fase es la más importante. Siempre trataremos de preservar el dinero por encima de todas las cosas. Siempre elegiremos dejar de ganar por encima de arriesgarnos a perder.

Es por esto que los 2  baluartes más importantes de la gestión del dinero sean el stoploss y el número de contratos.

Sin tener estos 2 artífices claros, antes de abrir una posición, será imposible vivir del trading.

Psicología: la psicología es algo que está presente en toda nuestra vida como traders, para bien o para mal nunca nos abandona. Es, para mi, la parte más dura del trading, la que dura más en el tiempo su aprendizaje, también.

Si alguien quiere conocerse de verdad a si mismo, el mercado es el mejor sitio para descubrirlo. Nos pondrá a prueba hasta el mismísimo extremo.

Pero aquí si hay un atajo. Si empiezas tu andadura por la gestión del riesgo, evitarás tener que pasar por muchos de los sentimientos que aflorarán sin una adecuada gestión del dinero, sobre todo, el miedo: “el miedo a ganar y el miedo a perder”.

 

Técnica o experiencia: el principal hándicap que se encontrará el trader en esta fase es la que querer encontrar el sistema perfecto. Es una auténtica pérdida de tiempo. En esta fase, si superan la de la gestión del dinero, se quedarán la mayoría de los traders, dando vueltas como el ratón en su rueda.

Hasta que el especulador asume e interioriza que no encontrará nunca un sistema que le de el 100% de aciertos no pasará a la siguiente fase.

Tiene que concienciarse de que siempre habrá una pérdida y que esta debe ser lo necesariamente pequeña. Digo necesariamente porque muchos, perder poco, lo entienden como poner el stop lo más cerca posible del punto de entrada, lo cual es más contraproducente que beneficioso.

Llegados aquí el trader se hace una pregunta necesaria: si no existe el Santo Grial, ¿cómo hago para ganar?

Pues muy fácil, las ganancias vendrán sólo fruto de la experiencia teniendo en cuenta que esta sólo se adquiere con la práctica. Cuantas más horas pase delante de los gráficos más claras verá las señales de entrada. Unas veces funcionarán unas señales y otras veces, otras. Pero no habrá nada fijo, ninguna señal o técnica segura al 100%. Todo dependerá del talento del trader.

El trading es un Arte y como tal no tiene fin, siempre descubres algo nuevo, siempre tienes que estar aprendiendo algo. Cada paso que das, la acumulación de horas, hace que cada vez llegues más lejos en tu camino y veas cosas que otros traders ya han pasado y muchos otros tendrán que pasar.

Entonces, una vez que descubres que sólo la práctica, esa que no se puede transmitir a nadie, hace que veas las mejores oportunidades, surge una nueva bifurcación en tu camino.

Basándonos en la práctica sólo hay 2 formas de vencer a los mercados consistentemente:

Primera– la premisa principal de cualquier trader profesional es perder lo menos posible cada vez que lo hace. Cuidado, estoy diciendo perder lo mínimo en cada operación, y no en limitar el número de operaciones con pérdidas. Esto último es vital y a lo contrario se le llama sobreoperar, pero este paso viene después, y se va subsanando con la práctica (estás tan cansado de tantas operaciones con pérdidas que al final la experiencia se encarga ella sola de ir escogiendo las mejores e ir desechando las demás). Pero la limitación de las pérdidas que tenemos en cada operación fallida es lo principal.

Operaciones o tendencias que nos vayan a dar el dinero que estamos buscando son pocas. Y estas, al ser pocas, lo peor que el trader puede hacer es cortarlas porque son las que nos van a recuperar de las pérdidas y a dar las ganancias que necesitamos.

Por lo tanto, con esta manera de operar el trader tiene que estar dispuesto a cosechar muchas operaciones con pequeñas pérdidas, aguantando hasta que aparece la operación que lleva mucho tiempo esperando, la verdadera.

Es ahí cuando tiene que estar dispuesto a promediar a favor y dejar desarrollar el libre recorrido de la tendencia.

Hay que tener en cuenta que: “una tendencia no cambia de signo hasta que desaparecen los motivos que la han generado y hecho crecer”.

Lo difícil, con esta técnica está, por supuesto, en la parte psicológica, en la disciplina de ser capaz de aguantar con total entereza las desmoralizantes pequeñas pérdidas. Al principio el porcentaje de estas respecto a las positivas será muy grande para irse igualando con el tiempo. Antes de igualarse, el trader disciplinado ya será capaz de ganar dinero consistentemente.

Segunda- para traders más activos o que buscan un beneficio rápido y cuentan con el dinero en cuenta para afrontar la estrategia, ya que se trata de coger pequeños movimientos a favor muy apalancado, pero siempre sin aumentar el riesgo. Para esto hace falta tener bastante capital en la cuenta.

De esta manera es muy cómodo trabajar por objetivos diarios ya que un pequeño movimiento a nuestro favor puede darnos el sueldo de un mes en minutos.

Aquí entra en juego también la disciplina, una de las características mas importantes del trader, ya que operando con esta técnica el peligro viene de que el especulador siga operando una vez cumplido el objetivo.

Es algo que se debe evitar. Una vez conseguido el objetivo, el resto es tiempo libre.