Vencerse a uno mismo

Siempre he dicho que mi batalla más dura a la hora de lograr la consistencia en el trading ha sido vencerme a mi mismo. Supongo que depende de cada persona al igual que hay quien es capaz de dejar de fumar más fácilmente que otra y quién no es capaz de conseguirlo nunca.

Yo pensé que era de estos últimos (no ha la hora de dejar de fumar ya que nunca he fumado sino a la hora de imponerme una disciplina y seguirla).

Demasiadas cosas te ofrece Internet como para no sucumbir a sus encantos y aun encima sin tener un jefe encima que te vigile.

Pero lo que más me ha costado de todo fue el comienzo de la actividad. Una vez comenzada todo iba sobre ruedas pero hacerlo costaba Dios y ayuda. Siempre encontraba otra cosa que hacer antes, siempre anteponía lo secundario a lo principal.

No recuerdo cuantos tacos de notas he gastado. Tacos en cuyas hojas he anotado cientos de premisas que al fin y al cabo no seguía. Sabía dentro de mí que era extremadamente importante hacerlo, pero la distracción era mi droga y sucumbía un día si y otro también.

Y eso que limité mis tareas al mínimo, pero los minutos pasaban inexorablemente y me encontraba en la mitad de la mañana sin haber hecho ninguna de las labores impuestas, y lo peor, sin haber ganado ni un euro.

Esto fue lo que más me costo, eliminar vicios que me sacaban de mi camino.

Pero fue un buen día donde puse toda la carne en el asador. O hacía lo que debía o tendría que volver a trabajar para alguien, bajo el yugo de un jefe. Me iba a costar mucho, pero me lo merecía, no estaba dando el 100%. Así que desde ese momento maduré como hombre y acepté mis responsabilidades.

Fue justo a partir de ahí donde comenzó todo. Si quería vivir del trading tendría que sacrificarme como nunca lo había hecho. Yo era de aquellos que para sacar el Bachiller y el FP-2 practiqué la ley del mínimo esfuerzo, con aprobar valía. No estaba acostumbrado al sacrificio pero ahora debía abrazarme a él.

Era mi oportunidad, nunca tendría otra. Era ahora o nunca. Así que tocaba luchar duro para no aspirar solo al SUFICIENTE.

Más tarde descubrí que no era el sacrificio lo que te llevaba al triunfo sino la constancia de actuar sobre lo mismo. La parte del sacrificio sólo era a la hora de eliminar intereses superfluos que no tenían nada que ver con el trading. Una vez pude eliminar estos vicios encontré tiempo para todo: para el trading, para la familia, para aficiones… pero cada cosa a su tiempo. Mezclarlo todo a la vez es difícil y contraproducente.

Siempre encontrarás muchas tareas que hacer, incluso más agradables pero son totalmente secundarias, y me rompía el alma llegar el final de la jornada y en un acto de meditación darme cuenta que el día había pasado en vano.

El minutero no descansa, avanza lento e implacable, esta es la esencia del trader: sin prisa pero sin pausa y siempre incidiendo sobre lo mismo.

La satisfacción de saber que has hecho o seguido el plan o rutina trazada, aunque ese día no hayas conseguido dinero, produce en tí una sensación de calma, de no stress, que ni siquiera podría alterarte una persona frente a ti insultándote.

Sabes que has hecho lo que debías y que los resultados no tardarán en llegar. Has leído rutinas de deportistas y estudiantes de matrícula de honor y todos coinciden en practicar o estudiar todos los días durante al menos 3 horas seguidas. No es la cantidad, es la calidad, la constancia del día a día, la acumulación de horas sobre un mismo tema.

Aunque ahora me parezca una tontería, quizá porque ya lo he asimilado, los pilares principales de mi sistema de trading se escriben en unos cuantos renglones (eso si, hay que destacar que esos renglones a los que he reducido el sistema llevan detrás horas y horas de dedicación y cientos de hojas de blogs de notas tirados a la papelera):

A) Stop-loss del 1%

B) Número de lotes, acciones o contratos adecuados

C) Técnica (soportes y resistencias, en mi caso): acumulación de horas de práctica para dominarlo. IN/OUT. (Lo anterior quiere decir practicar el máximo de horas posible en real cuando el mercado está abierto y en simulado cuando está cerrado)

No hay más en mi sistema, lo he reducido todo al mínimo. Y aunque hay matices o detalles que marcan la diferencia los más importantes vienen o están desarrollados por la experiencia. Nunca puedes buscar verdades en el trading.

Las únicas verdades que puedes encontrar son: el stop-loss y el número de lotes con los que abres una posición. El dominio con éxito de una técnica sólo podrás adquirirla con la práctica y nunca con un sistema automático que te de señales de entrada y salida.

El precio es lo que manda, es aquí donde está la diferencia entre un trader que gana y otro que pierde, en la interpretación de las señales que te dibuja el gráfico, o lo que es lo mismo, el mercado en cuestión. Y eso no lo va a hacer nadie por tí.