Una mala secuencia de trading

Tengo explicado en más de una ocasión que la distracción es uno de los males mayores del trader, y más en la actualidad cuando estas son múltiples y vienen de la mano de diferentes medios.

Es por eso que hace falta mucho más que devoción por el trading, hace falta una fuerza de voluntad férrea para hacer primero siempre lo más importante y después lo secundario, para hacer primero lo que debes hacer y luego lo que te gusta.

Si por algo se caracteriza la profesión de trader es por no tener un jefe supervisor. Tú debes adoptar ese rol y tomártelo seriamente como el trabajo que es y no como un juego, si pretendes vivir de ello y no es tu hobby.

Una posible mala secuencia de un trader intradía sería la siguiente aunque podría ser de infinitas maneras. Cada uno debe ser consecuente con lo que hace en su jornada de trading y apuntar en un papel lo que debe de hacer y lo que no debe para erradicar esto último, como si de un horario de trabajo se tratase.

Una mala secuencia de trading:

– Te levantas a las 7:00 , vas a correr (un día si, un día no) , te duchas y desayunas. Hasta aquí bien.

– Enciendes el ordenador entre las 8:00 y las 8:30. Puedes hacer trading durante las 24 horas pero es algo que no es viable por lo que tienes que establecer un horario. Al principio debes seguirlo férreamente y empezar siempre a la misma hora para crear un hábito.
Después, cuando ganes dinero, podrás variar dicho horario e incluso meter descansos por el medio y saltarte alguna que otra sesión de trading o tomarte varios períodos de vacaciones durante el año.

– Antes de abrir la plataforma consultas el correo, lo contestas, das una vuelta por twitter y facebook, consultas estadísticas si tienes una web, lees los periódicos a ver que ha pasado…. Vamos que una cosa lleva a otra y al final abres la plataforma sobre las 10:00. Te has perdido ya dos horas de trading. Y lo peor, ya no conservas la energía inicial y tienes la mente un poco perdida por lo que vas al salón (se supone que trabajas en tu casa y si lo haces en una oficina vas a tomar algo al bar). Son las 11:00 y lo único que sabes a estas horas es como ha abierto el Ibex.

– Te vuelves a sentar a las 11:45 y como ya ha pasado un tiempo vuelves a consultar los periódicos a ver si ha sucedido algo entretanto. Vas al twitter y ves que tienes alguna interacción por lo que la contestas y son las 12:15 cuando por fin decides observar los distintos mercados para ver si hay alguna oportunidad.

Iba a ser mucha casualidad que surgiera justo en ese momento. Los mercados no están esperando por ti sino que es al revés, tienes que estar tu pendiente de ellos incluso varias horas seguidas para identificar esa oportunidad.

El problema es que como ya son las 12:30 y aun no has lanzado ninguna orden te inventas una y entras en el mercado. Consecuencia: una nueva pérdida y disminución de las ganas de operar en lo que queda de mañana, por lo que vuelves mirar el correo, otras informaciones, colocas un poco el escritorio y te vas a la cocina a por un poco de pan. Te entretienes con el perro y te dan las 2 de la tarde, hora de comer.

Vuelves a las 4, pero claro, tienes el estómago llego y te entra una modorra que no te pasa en una hora. Son las 5 de la tarde y tras la medio siesta y la consulta de nuevo del correo y de las redes sociales por fin te pones en serio con los mercados, pero a esa hora las cotizaciones ya empiezan a ir más lentas de lo normal, por lo que desesperas, cierras la plataforma y te vuelves a dar una vuelta por Internet.

– Cierras en torno a las 6 de la tarde y ahí va tu jornada de trading. ¿Qué has hecho realmente? ¿Es esto un verdadero trabajo de trading?

El trading supone mucho compromiso y ganas de trabajar. Mucho sacrificio. Mas de lo que se piensa porque no tienes a nadie detrás vigilándote. Las distracciones son múltiples y así pasa una y otra jornada de trading hasta que tu sueño se desvanece y tienes que dejar eso que se suponía era tu pasión para buscar trabajo de cualquier otra cosa y renunciar a lo que podría haberte resuelto la vida económicamente por el resto de tus días.

Tienes que mentalizarte que primero viene el trabajo duro y luego la cosecha. Al final siempre recoges eso, lo que has sembrado.

Por tanto, medita si haces algo parecido a esto, si es el trading realmente lo que te gusta, y si es así establece un horario de trabajo, síguelo a rajatabla, y si nunca llegas a vivir de este maravilloso oficio entonces si podrás decir que por lo menos lo has intentado de verdad.