Una buena rutina de trading

Así como en el anterior post simulaba una mala secuencia de trading en este voy a exponer lo que debería ser una rutina eficiente de trading diario:

– Te levantas a las 7:00. (En Europa a las 8:00 comienzan a moverse con mayor actividad los mercados que están abiertos las 24 horas (divisas y materias primas).

– Te vas a correr (días alternos), te duchas y desayunas. Aunque operes en una oficina en una habitación de tu casa, debes vestirte adecuadamente y no estar en bata y pijama durante toda la mañana. Debes tomarte el trading como un verdadero oficio y tu trading-room debe tener las mínimas distracciones e imperar el silencio.

– Abres las plataformas y comienzas a acechar alguna posible oportunidad de entrada. No importa el tiempo que vaya pasando. No te debes desesperar si no ves ninguna, suele pasar algún día y en estes casos es mejor no entrar por entrar. De todas maneras debes recordar que una oportunidad siempre la hay, solo tienes que verla. Y si no la has visto es porque aun te faltan muchas horas de práctica.
De ahí que insista en observar los gráficos durante el tiempo que haga falta para ir acostumbrando a los ojos a distinguir donde están las verdaderas oportunidades. Aunque, con el tiempo, será el subconsciente el que se encargue de ello.
Y digo los gráficos, porque en mi caso, me he decantado absolutamente por el Análisis Técnico. Todo lo que los mercados me tienen que decir me lo dicen los gráficos.

No quiero oír ni leer noticia ni comentario en absoluto en toda mi jornada de trading, pues sin duda variará sin piedad la opinión que hasta ese momento tenía del mercado.

Sólo cuando tenga abiertas todas las operaciones que puedo abrir en un día me tomaré la libertad de “desenchufar” un poco de los mercados, el StopLoos me protege y el Profit Warning me guarda o aguarda, pero nunca para leer noticias en absoluto. Hace falta mucha fuerza mental para seguir alguna de las directrices que te tienes que marcar para que tu trading progrese de verdad, este es un oficio muy serio, el oficio más duro del mundo que dicen algunos.

Es en ese momento en el que tienes las operaciones abiertas cuanto te queda tiempo para investigar a la vez que observas de reojo la posición en el gráfico, que no las pérdidas o ganancias. Hacer esto último puede provocar que cierres antes de tiempo la posición.

Y digo investigar porque el trading no es una ciencia exacta sino que cuanto más practicas e investigas más oportunidades de éxito tienes. Como dice el otro: “Cuanto más practico más suerte tengo”.

Yo siempre digo, por expresarlo de alguna manera, que lo enfoques como un videojuego. Cuando juegas en la consola, no lees libros, sólo practicas, y sin darte cuenta te haces un maestro en cualquier juego, acabas dominándolo completamente. A más horas de práctica mayor dominio. Ensayo y error, prueba tras prueba, pura práctica.

Una vez conoces el mecanismo de los mercados el trading viene a ser lo mismo, entrenar, entrenar y entrenar.

– A la hora de comer lo mismo, si tienes operaciones abiertas, el StopLoss te está protegiendo.

– Una vez rematada la jornada de trading operativamente hablando debes sacar conclusiones de todas las operaciones que has hecho durante el día y comprobar en que has fallado y en que has acertado. En suma, definir tus puntos fuertes y tus puntos débiles así como dejar en observación la formación de ciertas pautas, patrones o figuras que pueden estar creándose y ser fuente de oportunidades.
Cuando esto sucede tendrás que observar periódicamente al mercado en cuestión, tanto a través del ordenador como del móvil porque la oportunidad puede surgir en cualquier momento. Muchas de las mejores aparecen de madrugada cuando se supone estás durmiendo.
Ya sabes, el mercado no duerme pero tu sí.

– Y es ahí, después de hacer todo lo que tienes que hacer, cuando llega la hora de consultar el correo, las redes sociales y los diversos periódicos y lecturas, irte al gimnasio, a tirar bolas al campo de golf, a charlar con los amigos, a dar un paseo y a lo que mas te plazca. Se trata de despejar la mente pero siempre con un sexto sentido puesto en los mercados o meditando la forma de como hacerlo mejor.

Ya sabes, en suma el trading tiene que ser o tienes que enfocarlo, como tu filosofía de vida.

Al final, una buena rutina se resume en identificar y priorizar lo realmente importante y ser capaz de encajarlo dentro de un horario y, por supuesto, seguirlo a rajatabla.