Tratar de abarcarlo todo aumentará tu período de aprendizaje

Hay una diferencia sustancial entre leer un libro al completo, por ejemplo, a informarnos adecuadamente con los que realmente nos atañe.

Cuando lees un libro, o cualquier otra publicación, lo normal es que lo hagas de principio a fin con lo cual absorberás un 95% de información que no te va a servir, en mucho, para lograr tus pretensiones.

Tiempo perdido.

Puede que logres globalizar tus conocimientos al respecto pero, realmente, no te estás centralizando en lo que realmente buscas o te importa.

Partiendo siempre de la premisa de que no tenemos tiempo para todo, de que debemos ir al grano, hay que tener consciencia en que el camino más recto es aquel que va resolviendo las dudas planteadas.

O sea, si observas un vídeo, lees un libro, un manual…. simplemente no estás siguiendo “la línea”.

Más bien, dicha “línea” se convierte, en vez de “algo” más o menos recto, en un zig-zag que se empeña en dar un rodeo hacia la consecución de nuestro objetivo.

Por lo tanto, el trader debe saber lo que necesita, debe saber qué información debe buscar.

Si está operando el S&P, no le importa para nada leer todo aquello que está ocurriendo con la economía brasileña…

Si está operando el petróleo no le interesa saber lo que ocurre con la bolsa de Japón sino que debe ceñirse a toda aquella información que pueda variar el rumbo del activo en el cual opera.

Si su problema es la gestión del dinero, de nada le vale perder el tiempo leyendo un manual de análisis técnico o todo un libro que habla de todas las diferentes partes que involucran al trading.

Por lo tanto, hay que ajustarse sólo a lo estrictamente necesario sin perder el tiempo con tareas o informaciones que no nos harán progresar en línea recta, que es lo que pretendemos para acortar el período de aprendizaje.

Y si no sabes muy bien lo que debes de hacer primero, siéntate y medita porque la mente es la que organiza las tareas prioritarias. El cuerpo, es luego quién las ejecuta.