Transición: de intradía a medio/largo plazo

Imagino que como a la mayoría (99,9%) de los que intentamos vencer al mercado mediante la operativa intradia, te diste cuenta a base de palos y mucho tiempo invertido,que es prácticamente imposible, es duro,durisimo reconocer la derrota,pero con ello,pienso que es un gran paso a dar para la transición a operativas más tranquilas en gráficos diarios o mejor todavía,semanales, yo estoy en ello,en parte porque noto que mi salud se resiente, el caso es que,vencer al mercado en gráficos mayores no tiene tampoco ninguna garantía de salir airoso, pero al menos no sufres horas tras horas a diario dejando la vista y también tu vida pegado a la pantalla,
Una última cosa : puedes contarme cómo resultó tu transición de operativa intradiaria hasta el momento actual?

Respuesta para J.L:

Gracias por tu pregunta.

Pues la verdad es que es una transición natural que, creo, al final ocurre con todos los traders que están al pié del cañón el tiempo suficiente.

Eso es lo que pienso, aunque quizá pueda ser también un cúmulo de sucesos que te acaban llevando por esa vía como si echas un chorro de agua y esta busca sitio para fluir por el camino más fácil o porque el resto de ellos los encuentra cortados en algún momento de su periplo.

También puede ser que hayan sido ambas cosas.

Pero bueno, creo que estas han sido las principales:

  • Todo empezó a fraguarse en el momento en que me di cuenta (porque yo al principio nunca usaba el stoploss) que tenía numerosas operaciones positivas con ganancias reducidas y unas pocas negativas que me destrozaban la cuenta.
    Eso hizo, por decirlo rápidamente, que cambiara el enfoque. Tenía que lograr justo lo contrario: tener pocas operaciones positivas con grandes ganancias y muchas negativas (luego iría incorporando al sistema ciertas herramientas para reducirlas como por ejemplo el stoploss alejado o Break Even) con las cuales perdiese muy poco con cada una de ellas.
    Esto era justo lo que representaban los historiales de los traders ganadores.
    Aunque claro, la metamorfosis mental que tienes que sufrir para aguantar un gran número de operaciones perdedoras por pequeñas que estas sean, incluso consecutivas, sin venirte abajo y mandar la estrategia a paseo es brutal para la psique del operador.
    Por otro lado, cuando la operación avanza a tu favor, luchar contra los retrocesos de los beneficios sin cerrar o aguantar las ganas de finalizarla para ver ya por fin plasmadas las ganancias, se las trae. Así como la paciencia para esperar el desarrollo del movimiento que resulta a veces realmente cansino, sobre todo cuando te gusta la acción, el estar abriendo y cerrando continuamente…
    Ese cambio de chip mental es muy duro y, si, es cierto que cuanto más aburrido lo haces más dinero generas.
  • Por otro lado no sabes el dinero que ganas o dejas de perder en comisiones. Lo que menos importa cuando no operas intradía es la comisión. Si puede hacerte algo de daño la comisión overnight mientras no te enganchas a la tendencia por eso sólo opero en Forex donde estas son las más baratas. Ya sabes que no quiero oir ni hablar de acciones y menos cuando veo esos descalabros que sufren algunas de un día para otro (llámense Abengoa o Banco Popular, por hablar de algún ejemplo reciente). No sabes lo aliviado que me siento. Esto no sucede en las divisas, que por otro lado observarás como cada vez más gente opera en ellas debido a su cada vez mayor accesibilidad.
  • Otro punto en donde la operativa a largo gana a la intradía. En la primera es fácil añadir más posiciones a medida que avanza la tendencia a favor de uno mientras que en intradía es imposible hacerlo con seguridad. El zig-zag de la cotización en los Time Frames en los cuales se suele operar hace que añadir una nueva posición a la primera sea sinónimo de pérdida prácticamente segura y dilapidación de los beneficios que se venían acumulando en la primera operación.
  • Otro aspecto más a considerar: cuando cortaba la operación porque las ganancias alcanzaban el objetivo, la inmensa mayoría de las veces observaba como la cotización seguía avanzando a mi favor, pero claro, yo ya estaba fuera y entrar de nuevo tras un recorrido sustancial da un miedo que no veas por lo que me quedaba una furia dentro que no te puedes ni imaginar. Por lo tanto, fuera objetivo de ganancias, nunca más iba a cerrar por mí mismo sino que sería el propio mercado el que me expulsara.
  • Otra más: operando intradía trataba de quitarle un pedacito de pastel de cada vez al mercado. Entraba y cuando las ganancias me parecían correctas (esto fue antes de operar con objetivo) cerraba en verde todo contento e iba a por otra operación. Así todo el día. Pero claro, por el susodicho movimiento en zig-zag de la cotización, al final de la jornada comprobaba que había hecho muchas operaciones con sus consiguientes comisiones, con sus oportunas operaciones positivas y sus inoportunas operaciones negativas. Todo ello con gran esfuerzo y sin apartar los ojos de la pantalla.
    Entonces, un buen día, percibí que abriendo una posición, arriesgando muy poco y dejándola correr conseguía los mismos beneficios o más sin apenas esfuerzo y casi sin comisiones. Es más, hasta me atrevía a dejar abierta la posición más de un día (algo impensable para mi en tiempos pasados). La gestión, esa fue la única herramienta que me dio la tranquilidad que deseaba para operar de esta manera.
  • Pues bien, este paso me llevó a otro. Por un lado, al no estar tan pendiente de la pantalla cometía menos errores. Si, era increíble pero fácilmente demostrable. Si sigues la cuenta de resultados, o sea, como avanzan y retroceden los beneficios, cuando el retroceso se acentúa es muy difícil aguantar sin cerrar por miedo a perderlos todos. Luego te arrepientes porque la cotización suele volver a darse la vuelta a tu favor pero ya está hecho. Entonces, si no estás encima de la pantalla este error ya no sucede. Tengo llegado a casa y ver como alguna operación se me había cerrado pero también con la sorpresa de tener otras con grandes ganancias que sin duda no sería capaz de soportar sin cerrarlas antes de tiempo de haber estado observando la pantalla.
    Y por otro lado, lo que yo quería ansiadamente: LIBERTAD. Abres la operación sabiendo lo que vas a perder en caso de que vaya mal. Pues sólo te queda irte, el mercado hará lo que tenga que hacer estés tu o no. Si no ha ido bien se habrá cerrado con una pequeña pérdida, si ha ido bien te encontrarás con una agradable sorpresa y ahí decidirás si estás en condiciones de seguir añadiendo o de subir el stop para que el mercado te expulse.

    Hacer lo que quieras mientras el mercado trabaja para ti. ¿Aun quieres operar intradía?.

Pues estas han sido algunas de las razones de esa transición de intradía a más largo plazo. Una mera evolución supongo.