¿Tienes miedo a abrir una operación?

Cuando te has cansado de abrir operaciones y de sufrir pérdidas y más pérdidas, aunque hagas una correcta gestión del dinero, llega un momento en que la desconfianza y el miedo te evita entrar en las que de verdad te darían los beneficios que esperas.

Lo más grave sucede cuando intuyes que se va a desarrollar un movimiento con casi total probabilidad y entras. (También ocurre que lo intuyas y no entres pero ahí ya el miedo te domina totalmente). Entonces abres y salta el stop.

Casi estoy seguro que, dependiendo de tu nivel de pavor, no entrarás más, no lo intentarás mas. Y claro, sucede que el movimiento acaba desarrollándose tal y como tú esperabas pero no te has aprovechado de él.

Ante tal situación no te atreves a entrar de nuevo ya que tienes miedo a que la cotización se de la vuelta justo cuando lo hagas por lo que te mantienes al otro lado de la barrera calculando todo el dinero que has dejado de ganar. Este acto ni que decir tiene que refuerza aun más tu miedo y tu mala manera de actuar y cada vez se reafirmará más y te perjudicará enormemente de cara a otras posibles entradas en el mercado.

¿Para qué esta la gestión del dinero? Una vez que has identificado una oportunidad con un porcentaje elevado de probabilidades de que se cumpla no puedes parar de entrar aunque falles en varias ocasiones. La gestión te protege. Si solo estás perdiendo el 1% por operación y has entrado 4 veces esto supone que has perdido un 4%. (Por supuesto que no hay que entrar sin ton ni son para reducir esas operaciones con pérdidas por pequeñas que sean, pero eso lo da la práctica. Las pérdidas del presente te enseñan a ganar en el futuro).

El stop te protege de pérdidas mayores por lo que en el momento en el que coges la tendencia el movimiento te acompañará y te será más fácil recuperar las pérdidas y entrar en ganancias. Pero nunca y tras una operación fallida debes evitar entrar otra vez si la oportunidad es clara. No pienses, actúa. Si dejas rienda suelta a tu psique jamás lo lograrás. Eso es lo que quiere el mercado que hagas, que pienses.

El trader debe ser muy frío y calculador.

Una solución para evitar ese miedo no es operar en simulado, ni se te ocurra, así nunca prepararás tu mente sino operando con cantidades lo suficientemente mínimas para poder hacer trading con la máxima tranquilidad que te permita incluso marcharte dejando la operación abierta.

Se trata de coger confianza para luego, ya si, operar con más volumen de dinero.