El tiempo, tú activo más importante

Running: 7:15 a.m

El día da para hacer muchas cosas, el secreto está en ser de capaz de repartir bien el tiempo y, sobre todo, en saber elegir lo que tienes y quieres hacer.

El tiempo es el activo más importante de una persona.

Y por supuesto, ten en cuenta que cada día tiene 24 horas para todos, la diferencia está en como las aprovechas.

Si sientes que cada jornada debería tener 36 horas, ha llegado el momento de que hagas limpieza a fondo en tus tareas, que delegues si puedes (no eres imprescindible, el cementerio está lleno de gente imprescindible) y que elijas entre lo que te hace avanzar y sentir bien y lo que provoca en ti todo lo contrario.

Si planeas bien tu rutina diaria notarás que el día te da para mucho y que incluso te sobrarán horas.

Eliminando las tareas superficiales verás como consigues los mismos objetivos pero mucho más liberado. Céntrate en lo que en realidad importa, en lo que en realidad te aporta beneficios.

Recuerda: el 20% de lo que haces consigue el 80% de los resultados.

El factor tiempo en el trading

El factor tiempo es crucial en el trading. El factor tiempo expresado como la paciencia que debe tener un operador a la hora de esperar la oportunidad adecuada.

Hay que tener en cuenta que las mejores oportunidades no salen a cada momento por lo que el trader debe desarrollar el sentido o tacto de saber esperar lo que busca y desechar todo lo demás.

Es este uno de los detalles que influyen en el crecimiento del capital de la cuenta.

La sobreoperación es el mal que más dinero nos arrebata, aunque sea en pocas cantidades ya que la suma de malas operaciones junto con las comisiones que se generan suelen ocasionar un gran bocado al total del capital en la cuenta.

Esto es normal al principio de la vida de un trader. Todo le parecen oportunidades de entrada. Es luego, la experiencia, las propias pérdidas, que nos enseñan a ganar, cuando poco a poco vamos distinguiendo las buenas operaciones de las malas y de las que no son tan buenas.

No hay una regla que diga: «usa esta técnica y no tienes que hacer nada más». NO, esto no existe.

Es la experiencia acumulada por cada trader la que le dará el control sobre lo que puede ser una posible buena o mala operación.

Es aquí en donde un trader acaba diferenciándose de otro. En su propia visión del mercado, refinada gracias al cúmulo de horas de práctica sobre el mercado.

NOTA: tienes que tener en cuenta que si, por ejemplo, operas mediante análisis técnico, el tiempo de espera dependerá del Time Frame en el que operes. No es lo mismo esperar por la formación de una vela en un gráfico de 5 minutos que esperarla en un gráfico diario.

Por otro lado, las noticias precursoras de grandes tendencias, como las que suelen provocar las declaraciones de los Bancos Centrales tampoco salen cada día.

Por lo tanto, el beneficio estará en saber esperar por esa noticia o señal, que sin duda surgirá, y dejar pasar por alto todo lo demás.

El trading es un ejercicio de probabilidades y sólo deberías operar cuando tengas la mayor parte de ellas a tu favor.

El mercado no duerme pero tú si

Aunque seas un trader intradía no hace falta estar quemándose las pestañas delante de la pantalla, si no quieres.

Es cierto que la parte que más pendiente tienes que estar es a la hora de buscar la oportunidad de entrada pero después la puedes gestionar fácilmente sin estar pegado a la pantalla todo el rato.

Recuerda que si operas en Forex, por ejemplo, este está abierto 5 días de la semana durante 24 horas excepto los fines de semana. No puedes estar con el ordenador colgado en el cuello ni dejar de dormir.

Aunque operes en Time Frames de 5 minutos, 5 minutos mirando para el gráfico continuamente, viendo como se forma la vela, pasan muy lentamente. Ya no te digo nada si operas en espacios temporales de 15´, 30´o mayores.

Por lo normal, si operas en gráficos de 5´debes mirar la pantalla cuando se cumplen esos 5 minutos ya que es ahí cuando cambia la vela; y siempre partiendo de la idea de que tienes que, una vez abierta la posición en un determinado espacio temporal, cerrarla en ese mismo espacio por los inconvenientes de no hacerlo que ya he explicado en posts anteriores.

Entonces, si hay que observar la pantalla por lo menos una vez cada 5 minutos (yo no lo hago), en un espacio de 15 minutos tendrás que observar la vela formada cada 15´.

(Digo que no lo hago porque cuando identifico una operación sea en el Time Frame que sea, establezco el stop y me olvido de todo. Si salta el stop asumo la pérdida (el 1%, o a veces incluso menos del capital total) y si no salta se que voy a tener unas ganancias suculentas.

Tengo que decir que aunque a mí me sea muy cómodo operar de esta manera, muchos traders no soportan perder de vista la operación ni un momento.
Esto último no va conmigo, una porque el objetivo máximo de un trader no es el dinero sino la libertad que te ofrece el oficio y otra porque se que si sigo la operación al minuto seguro que cierro antes de tiempo.
Así que si establezco el stop y me olvido se que en caso de ganancias estás van a ser importantes por el mero hecho de no estar siguiendo la operación vela a vela.

Como digo, es un sistema que a mi me funciona. Al principio trataba de copiar estrategias de otros traders pero es una de las peores opciones que puedes llevar a cabo.
Sólo vas a ganar dinero cuando adaptes el sistema a ti, a tus manías, a tu forma de operar, a tu tiempo disponible, a tus puntos fuertes, a tus puntos débiles………

Si crees que todos los traders somos iguales, o que operamos de la misma manera, o que el sistema de un trader ganador es válido para todos los demás traders… pues es ahí donde está tu error y una de las razones más poderosas de porque aun no ganas dinero consistentemente.

El desarrollo de la experiencia

Tiempo es lo que necesitamos para desarrollar nuestras habilidades en aquella disciplina en la que queremos destacar. Y tiempo es lo que menos tenemos.

Muchos quehaceres cotidianos limitan la adquisición de la práctica necesaria para despuntar.

Todo se basa en hacer horas y horas. Los mejores en sus disciplinas destacan por eso.

Ante la falta de tiempo sólo queda una opción, concentrar a base de priorizar las tareas más importantes sobre las que no lo son tanto.

Si hay traders que cumplen su objetivo antes que otros es porque le dedican más horas al día a ello.
Pero esta no es aun la solución ideal.

Incluso haciendo más horas que otros hay personas que avanzan más en 3 que en 8. Así que no se trata únicamente de tirarse tiempo y más tiempo delante de la pantalla sino de convertirlo en tiempo efectivo de trabajo.

¿Y como se logra esto? Pues básicamente identificando tus puntos débiles.

Si eres malo a la hora de abrir una posición en el mercado y lo que haces en tus horas de trabajo es mirar la diferencia que hay entre una media móvil simple y otra exponencial, evidentemente, no estás corrigiendo el error que te apremia.

Si no sabes como salir de una posición y te pones a investigar qué es una figura de Doble Pie seguro que no vas a solucionar el problema.

Si tienes miedo a abrir una operación tendrás que buscar que es lo que te provoca ese miedo y con que armas contrarrestarlo y no estudiar las velas japonesas.

Así que lo primero que tienes que hacer es evidenciar la falta de tiempo que tenemos en la actualidad, por los motivos que sean. Seguidamente eliminar todo aquello que es secundario, todo aquello que no te conduce a lo que quieres conseguir. Luego dedicarle todo el tiempo que sea posible. Y finalmente, aplicar ese tiempo del que dispones, de manera efectiva, incidiendo sobre aquello que tienes que corregir.

Es la única manera de avanzar rápidamente

El tiempo influye a la hora de dejar correr las ganancias

Hay algo que tienes que tener muy claro. Todo el mundo puede gestionar perfectamente el stop-loss para evitar las pérdidas en caso de una mala operación.

De hecho, tras la fase en la que operas sin stops le sigue esta otra en la que sí acabas poniéndolos en todas y cada una de las operaciones.

No te queda otra, pues con una sola operación que avance en tu contra y la cotización no vuelva al punto de entrada, estás eliminado.

Recordando esa primera fase en la que no pones el stop, queda grabado en la mente de cada trader el tiempo y tiempo que ha aguantado la posición en pérdidas con la esperanza de que esta se recuperase.
Son momentos de angustia en la que una pequeña pérdida, que no eres capaz de cerrar en su momento, se convierte en una más grande progresivamente. Y, por supuesto, si no has sido capaz de cerrar con una pequeña pérdida menos lo vas a hacer con una más grande.

Son momentos de espera y espera en la que sacas la paciencia de donde sea con el ánimo de que la cotización vuelva a ese punto donde no ganas ni pierdes.

Cuando la cotización está cayendo en tu contra cualquier retroceso te da una esperanza de recuperación y mantienes.

Cuando estás en beneficios es justo al contrario. Cualquier retroceso de las ganancias infunde en tu mente un miedo atroz a perder lo ganado, o parte de ello, y cierras.

Aquí está el quid de la cuestión de porque la psicología pesa mucho sobre el trading y tu forma de operar. Aquí está el quid de la cuestión de porque dejas correr las pérdidas pero no eres capaz de dejar correr las ganancias. Es un porcentaje muy alto tu parte psicológica la que influye sobre ello.

Pero no sólo sobre ti sino sobre cualquier humano.

Se hizo una vez un estudio sobre traders alemanes, su forma de operar. Y se descubrió que si bien eran capaces de cerrar las pérdidas sin problema y sin temblarles el pulso, a la hora de dejar correr las ganancias ninguno era capaz de dejarlas correr lo suficiente.

Se dice que: «los traders amateurs pierden dinero porque no son capaces de cortar sus pérdidas y los traders profesionales no lo ganan porque no son capaces de dejar correr las ganancias».

Si un trader fuese capaz de aguantar  los beneficios de la misma manera que es capaz de aguantar las pérdidas cuando no pone un stop-loss sería el mejor de los especuladores, el que más dinero haría.

Pero claro, esto supone luchar contra nuestros instintos que nos impiden asumir la pérdida. Por eso las aguantamos con la esperanza de recuperarlas y reducir estas o eliminarlas completamente cerrando con pequeños beneficios o cuando hay un retroceso de los mismos.

El culpable es el EGO. No quiere perder ni a tiros. Es como un ángel malo sobre el hombro que te está diciendo continuamente al oído que no quiere perder, y de ahí que no seas capaz de ganar consistentemente.

Hace falta, por tanto, mucha fuerza mental y disciplina para ello.

El trader perdedor se caracteriza por tener muchas pequeñas ganancias y pocas pero grandes pérdidas. Por tanto, el trader ganador se caracterizaría por tener muchas pequeñas operaciones con pérdidas y pocas pero con grandes operaciones con ganancias.

De pronto, el EGO se pone alerta y no tolera esa sucesión de pequeñas pérdidas por lo que rompes la disciplina y vuelves a fallar.

El tiempo influye sobremanera en que ganes dinero en el mercado o no. Tienes que ser capaz de aguantar tanto tiempo las ganancias como aguantabas las pérdidas cuando no ponías stops.

Personalmente y por este motivo, he tenido ganancias más abultadas, abriendo una operación, situando el stop-loss, marchándome y olvidándome de la operación, que muchas de las veces en que he tratado de seguir la operación al minuto. Tarde o temprano la psique te puede si vigilas muy de cerca el mercado y es que está escrito en tus genes fruto del lento paso de la evolución, de ahí que sea prácticamente imposible erradicar estas nefastas costumbres para tu operativa en los mercados y de ahí el 95% de perdedores que arrojan las encuestas.

Pero cuidado, el que haya un 95% de perdedores no te da crédito para pensar que tu no puedas pertenecer al grupo de ese 5% ganador.

La distribución de tu tiempo influye de manera muy importante en tu éxito

Siempre mantengo el dicho: «Destacas en aquello a lo que más horas le dedicas»

Desgraciadamente, hoy en día tienes una batería de cosas entre las que te gustaría repartir tu escaso tiempo. Y es por eso también que, al repartirlo entre una serie de tareas, acabamos siendo mediocres en todas en vez de muy bueno en una de ellas.

El día tiene 24 horas para todos. Aunque no durmieses no tendrías más horas. Por lo tanto, la manera en que repartas ese tiempo influirá de manera determinante en lo que quieras conseguir.

¿Cómo distribuir tu tiempo adecuadamente?

 

OBJETIVO:

lo primero de todo es tener claro que cosa o cosas queremos conseguir. Una vez pensado esto sólo habrá que comenzar el camino hacia la meta.

 

GESTIÓN DE LA ENERGÍA:

no tenemos la misma intensidad de energía a todas las horas del día. Por tanto, conviene dejar las tareas más duras para cuando estamos con la batería cargada al máximo. Dejar lo sencillo de hacer para cuando estamos «más bajos» hará que completemos todas las tareas del día minimizando el esfuerzo.

Recuerda que primero debes hacer lo que debes y luego lo que te gusta. Y si tienes la suerte que tu trabajo es lo que te gusta, aun encima podrás decir que nunca has trabajado. Es impresionante cuando tu hobby se convierte en tu trabajo. ¡Acabarás odiando los festivos!

 

PRIORIDAD: 

aunque haya muchas cosas que te gustaría hacer, si buscas un objetivo, tendrás que sacrificarte y renunciar a muchas de ellas por tu sueño. Según vayas avanzando en el camino hacia la meta, verás que a cosas que considerabas imprescindibles ya no lo son tanto.

Es impresionante como esa lista de prioridades va tomando forma y logras distinguir lo que de verdad importa de lo que no.

 

A CADA COSA SU TIEMPO:

Una vez que ya has identificado tu lista de tareas, a cada una tendrás que asignarle un tiempo dependiendo de la importancia de la misma para conseguir tu objetivo.

 

 PERSONALIZACIÓN:

Y lo más importante. Aunque es bueno beber de otras fuentes, pues los humanos somos parásitos por naturaleza, más importante que copiar es personalizar. Conozco historias de traders que han publicado su sistema de inversión con pelos y señales. Y aunque parezca mentira, nadie ha sido capaz de ganar dinero con ellos tras leerlos y ponerlos en práctica.

La mayoría de los traders que ganan consistentemente es porque han personalizado su sistema adaptándolo a ellos mismos y esta es la respuesta más importante de porque otros traders no son capaces de ganar dinero tras usar los mismos parámetros.

Hay algo que no se puede transmitir de un ser humano a otro: la experiencia. Es aquí donde la naturaleza ha puesto una vara de medir para distinguir a los unos de los otros: a mayor esfuerzo y perseverancia más alto saltarás.

La naturaleza obliga a esforzarnos individualmente para lograr nuestras aspiraciones, es algo personal e intransferible. Es la ley de selección natural. Existe en todo lo que te rodea.

 

DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO DE UN TRADER:

Por supuesto que dicha distribución del tiempo por parte de cada uno puede ser muy parecida pero nunca igual. Es más, lo que hoy es blanco mañana es verde. Con esto quiero decir que debido a la evolución del trader en su paso por las distintas fases tendrá que ir cambiando interesadamente la repartición del tiempo asignado para cada tarea.

La prioridad va cambiando. No es algo estable y el tema que hoy te parece principal mañana es secundario.

El trader va y vuelve en su ascensión, como una tendencia, y está continuamente en movimiento, como el magma terrestre. Es algo muy flexible y etéreo difícil de explicar.

 

LA DISTRIBUCIÓN DE MI TIEMPO:

Tengo una aplicación en el móvil que me resume en titulares las noticias más importantes en diversas materias: Internacional, Nacional, Economía, Ciencia, Tecnología, Salud, Deporte…

Suelo Twittear las que me parecen más importantes para el devenir de los mercados y a veces la completo con una de salud. Ya se sabe: «Mens sana in córpore sano»

Tras esto voy a hacer running, generalmente 3 días a la semana. Tras correr me ducho (los días que no voy a correr también 🙂  )

Despierto a la enana para ir al cole y a la «patrona». Desayunamos todos juntos. A todo esto aprovecho para practicar algo el inglés viendo los dibujos en el idioma anglosajón con los subtítulos en español.

Tras esto comienza la jornada maratoniana. No he dicho que me levanto a las 7: 15h.

Enciendo el ordenador y paso a contestar los correos. Tengo asignado para esta tarea: primeros y últimos momentos de la jornada de la mañana y de la tarde.

A partir de aquí, normalmente desde las 8:30 hasta las 14:00h sólo opero y twiteo (no siempre). El fin de twittear es sólo para expresar mis sentimientos sobre el mercado, pensamientos filosóficos que te vienen a la cabeza y distribuir señales que puedo estar viendo y que me resulta muy importante de cara a fijar la práctica y acostumbrar el ojo.

Lo hacía de forma parecida cuando no existía twitter. Es algo que te hace estar pendiente de los mercados y coger experiencia a marchas forzadas. Además, lo tienes todo ordenado cronológicamente lo cual es muy cómodo a la hora de consultarlo. Ni que decir tiene que si además ves como te van siguiendo cada día unas cuantas personas más con las que a veces interactúas e intercambias opiniones, la satisfacción es plena.

En esta jornada matutina de trading, a parte de twitter, (del que me he olvidado decir que sólo sigo a uno por vergüenza de tener el marcador a cero, es básicamente porque cuando seguía a mucha gente que realmente merecía la pena, la distracción era tal que me pasaba la mañana twitteando y leyendo en vez de operar. De nuevo, la responsabilidad te hace abandonar tareas que te perjudican hacia tu objetivo real) , hago estiramientos, me subo de vez en cuando a la vibropower y medito (si procede) sobre todo después de cada operación cerrada.

Suelo ser estricto con mi tiempo sino este vuela. Cuando te das cuenta no has hecho nada.

A las 14:00 más o menos, comemos, también todos juntos. Considero el tiempo para la familia vital. Es algo que te hace avanzar hacia el objetivo cuando pasas por situaciones difíciles. Es importante saber que tienes a alguien por quien luchar para darlo todo. La niña no va al comedor por este motivo.

Llega la jornada de la tarde, mas llevadera. Sobre todo porque es más corta en duración: más o menos de 16:00h a 18:00h.

Por la mañana todo aquello que me parece relevante lo voy apuntando en notas para luego, a la tarde, escribir un post para el blog. No sabes lo que me ayuda esto para el trading. Muchísimo. Cada vez te vas especializando más y fijando la rutina en el subconsciente de manera que luego te sale todo automático.

Tras acabar el blog suelo leer algún manual de estrategia que tengo a mano tipo: «El arte de la Guerra», «Tao», «El libro de los Cinco Anillos», etc.

Tras acabar, a esto de las 18:00, el resto del tiempo es libre para hacer lo que quiera en familia o no, según proceda y decidamos.

Las noches son para ver la TV, si hay algo interesante, y sino para cama y a «meditar»

Los fines de semana suelo despertarme antes que mi esposa por eso de que durante la semana madrugo más. Lo aprovecho también para meditar. Ya todos levantados, el finde es para ir de ruta, sobre todo si hace buen tiempo, para hacer cosas en familia, visitar el resto de la misma y amigos, ocio, golf (lamentablemente cada vez menos por esto de priorizar. Gracias que lo suplanto de alguna manera con el running. En el campo de juego haces muy buenas amistades y pasas muy buenos ratos la verdad, pero bueno, es un deporte que puedes practicar incluso mucho más allá de haberte retirado. Siempre estará ahí).

El gimnasio también lo he tenido que dejar por falta de tiempo. El deporte, realmente ayuda mucho. Soy una persona bastante tranquila, pero si no hago deporte llega un momento en que me stresso mucho. Es vital para mí practicar algo durante la semana. La piscina está tomando forma en mi vida, el running ya la ha tomado . Espero competir pronto en algún pequeño maratón a mis 43 años).

La alimentación es también algo fundamental. Tanto en esta como en la disciplina ha tenido mucho que ver mi mujer: más decidida, con mayor fuerza mental, más lista y más ordenada que yo.

A veces salto toda esta rutina con días libres por la semana o con largas vacaciones repartidas como las que me he tomado este año, pero claro, siempre tengo que dejar primero los deberes hechos sino me voy de muy mal humor y estoy muy pendiente de ello sin poder liberar la mente.

La verdad es que tengo el tiempo muy repartido, cada vez más, y el primer beneficio que notas es que de no tener tiempo para nada, todo se te hace muy llevadero y nada stresante. Todo es coger la rutina y ya todo sale automáticamente. Luego, ya solo son pequeños retoques.

Ni que decir tiene que crear una rutina y seguirla con disciplina ha sido y sigue siendo lo más duro que me he encontrado en este oficio de trader.

Tiempo y dinero

Sobre todo cuando operas intradía, las ganas de ganar dinero enseguida hace precipitarse a la mayoría de los traders.

La precipitación es, a la hora de entrar (el mercado siempre nos está tendiendo trampas y nos hace ver una oportunidad donde no la hay), y a la hora de salir (sobre todo si estamos en ganancias).

Hay un refrán que dice: » Tan malo es actuar antes de tiempo como dejar pasar la oportunidad».

La misión del trader es encontrar el equilibrio entre ambas pues son los 2 defectos más evidentes a la hora de encaminarnos hacia las pérdidas.

El tiempo justo a la hora de tomar una decisión incide de manera muy importante en su resultado.

Es fácil operar intradía, sólo tienes que apretar un botón, pero es el tiempo que dejamos para madurar la decisión lo que nos va a permitir elegir las mejores oportunidades del día. Si no eres capaz de esperar el tiempo suficiente para ver la oportunidad, que puede incluso llevar al trader a estar pendiente del gráfico incluso durante varias horas, no serás capaz de mantener la cuenta en positivo porque es el elevado número de operaciones sin ton ni son la que te la mantendrán en rojo (sobreoperación).

Por tanto, la elección de la operación «verdadera» es crucial. El stop también lo es y se encargará de que las pérdidas sean muy pequeñas de manera que cerrará las malas posiciones y mantendrá abiertas las buenas recuperando el dinero perdido en las operaciones falladas. Así que el stop-loss será esencial para lograr la consistencia. La manera de colocarlo también pero eso ya es harina de otro costal (el que mejor funciona es aquel que más alejado se pone sin aumentar nunca el riesgo).

Bueno, hasta aquí todo bien, y salvo la pesada espera (hándicap mayúsculo en la operativa del trader), el problema también viene cuando las operaciones están abiertas.

No siempre se desarrollan lo rápido que deseamos por lo que en ese momento la mejor técnica que me funciona es la de hacer otras tareas, puesto que si estás mirando el sube y baja de la cotización puede hacer que cierres antes de tiempo la posición, bien por aburrimiento o bien porque tienes unas pocas ganancias y tienes miedo perderlas.

También en las salidas, el tiempo juega un papel importante ya que debemos dejar que se desarrolle libremente la estrategia trazada. El movimiento, a veces, horizontal del mercado puede llevarnos al mayor de los aburrimientos por lo que, como he dicho, cuando los stops están situados perfectamente de manera que si saltan las pérdidas son mínimas, la mejor de las estrategias es dejar que se cumpla lo que se tenga que cumplir.
Si salta el stop estarás cubierto, ya sabes de antemano lo que puedes perder, nunca te convertirás en un inversor a largo plazo y si no lo hace seguramente te encuentres con una sorpresa agradable en el saldo de la operación.

Lo que está claro es que es muy difícil que pierdas en todas, por lo que las que han acabado en ganancias compensarán las de las pequeñas pérdidas y aun encima acabarás en beneficio.

Es importante también valorar la colocación de un profit warning alejado para que si la cotización llega a un nivel donde las ganancias serán muy abundantes, estas no se evaporen.

Por lo demás, aunque pueda parecer descabellado, el abandonar la posición a su suerte hará que tengas mayores ganancias que estar siguiéndola minuto a minuto. Comprobado.

La paciencia: el mejor aliado del trader con éxito

Es un valor  muy importante y a la vez uno de los detalles que marca la diferencia entre un buen trader y otro vulgar.

El trader está compuesto por una serie de valores, algunos innatos y otros adquiridos. Y es la suma de estos valores lo que determinará el nivel que va a alcanzar en el trading.

La paciencia se muestra como el primer y más importante rasgo que tiene que ver directamente y que está más próximo a la delgada linea que separa el éxito del fracaso.

En el trading, siempre rodeado de gran volatilidad, rumores, y presión, la paciencia se hace aun más imprescindible.

Lo contrario, en este caso del paciente, sería el sobreoperador.

El mercado se mueve todo el día y alguno incluso 24 horas al día. Es normal que veamos oportunidades donde no las hay pero el trader de éxito se las ingenia (lo cual es extremadamente difícil) para esperar a entrar sólo cuando esa oportunidad le indica un alto porcentaje de éxito, sino no mueve ni un dedo.

El trading es un oficio muy solitario y por eso lleva a la distracción, y hay que tener en cuenta que la distracción lleva a no prestarle atención al mercado y entonces a no ver las oportunidades claras que se presentan. Es muy pero que muy difícil estar observando al mercado durante horas esperando por dicha oportunidad.

Es muy difícil esperar incluso días a que la cotización llegue al punto donde supones que resulta ideal para entrar. Pero es ahí, en esa paciencia, donde está el éxito. Muy pocos traders, poquísimos, son capaces de hacerlo. A mi mismo, con muchos años de experiencia, me cuesta también mucho esfuerzo y paciencia, pero es que luego el resultado, la satisfacción, es enorme.

Al principio cuesta mucho adquirir esa paciencia pero con el tiempo vas cogiendo el hábito y lo conviertes en una rutina. Tienes que tener mucha pasión por el trading para ser capaz de esperar horas e incluso días sin abrir siquiera ni una sola posición, pero repito, es ahí donde está el dinero, es ahí donde limitas las operaciones con pérdidas. No hay otra.

La paciencia es un valor muy difícil de implementar al trader, de por si impaciente por entrar en el mercado para hacerse rico, y no solo a la hora de entrar, sino a la hora de salir de una posición.

Es mucho el daño que hace la impaciencia al trader. Por un lado le obliga a sobreoperar. La sobreoperación hace que tenga un porcentaje elevado de pérdidas lo cual repercute en su cuenta, disminuyéndola.
Por otra parte, a todo esto, se suma el daño, de cerrar, por culpa de esa impaciencia, las operaciones con ganancias antes de tiempo.

Si te das cuenta y recopilas, verás que por un lado, el comienzo, se caracteriza por entrar antes de tiempo por lo que reduces tus esperanzas de ganar y por otro lado cierras antes de tiempo por lo que doblemente vuelves a reducir las esperanzas de ganar.

Con todo esto, puedes ver claramente como un linea recta que representa a las ganancias, por culpa de la impaciencia, es reducida simplemente a un corto segmento. Así no hay manera de ganar dinero consistentemente en el trading.

Así que, por todo esto, quizá deberías cambiar la búsqueda de un sistema de trading por la búsqueda de un sistema que regule tus rasgos o valores, potenciando aquellos que más te van a ayudar en tu operativa y disminuyendo aquellos que te perjudican.

Tiempo Vs beneficios

Los traders podemos operar en cualquier espacio temporal gráfico de un activo.

Si hubiese un sólo espacio temporal para todos, sería más fácil.

Estos espacios son muy importantes y cada uno de ellos va por libre aunque siempre de la mano del resto de los marcos temporales. Todos están interrelacionados.

El trader intradía es aquel que opera en espacios muy pequeños de tiempo: 5´, 10´, 15´, 30´.

Cuanto más pequeño es el marco temporal más rápido pueden sucederse las operaciones ya que hay más cantidad de tendencias, de figuras, patrones, soportes, resistencias, etc.

Ni que decir tiene que cuanto más pequeño, más difícil de operar.

Por el contrario, los espacios temporales más grandes tardan más en el tiempo en desarrollar las características gráficas antes descritas.

He aquí que el trader debe tener muy en cuenta todos estos detalles.

Los hay que operan incluso en un sólo espacio temporal. Cada uno debe saber mejor lo que le va.

Pero lo que si está claro es que para operar en time frames muy pequeños o intradía es necesario una buena cantidad de dinero en cuenta puesto que las tendencias se desarrollan tan rápido que con muy pocos contratos sólo podrás ser capaz de ganar muy poco dinero para el riesgo que supone operar en el intradía.

Así que la característica operativa de un trader intradiario sería la de operar con un gran volumen de contratos para conseguir mucho dinero en un corto movimiento de la cotización. Pero no sólo sería corto el trazado del movimiento en el gráfico sino el tiempo empleado para ello.

Por ejemplo: supongamos que el Ibex tuviese un movimiento intradiario de 50 puntos. Operando en el Mini-Ibex eso supondría para 1 contrato, 50 euros de ganancia acertando con el movimiento. Es fácil entonces averiguar que si operamos con 20 contratos, esos 50 euros se convertirían en 1.000 euros, posiblemente en unos minutos.

Así que quede claro que para operar intradía, el trader tiene que ser capaz, por todos los medios, de tener una cuenta lo suficientemente voluminosa para poder operar con gran cantidad de contratos. En un día puedes hacer el sueldo de un mes.

Que quede también claro que la disciplina a la hora de operar en el intradía será mucho más férrea cuanto más pequeño sea el espacio temporal en el que operemos. Y por añadidura, influirá muchísimo el saber elegir las operaciones ganadoras. En intradía la sobreoperación se castiga con un margin call.

Dejando de lado la operativa intradía nos centramos en los espacios temporales mayores. A mayor time frame, mayor tiempo se necesita para la formación del movimiento esperado.

Ni que decir tiene que operar en grandes marcos temporales: diario y semanal, sobre todo, requiere de una gran dosis de paciencia sobre todo si estás en beneficios ya que la tendencia tarda tanto en desarrollarse que no serán pocas las veces que te vendrán las ganas de cerrar la posición.

Estos espacios temporales son los idóneos para ir sumando más posiciones al mercado sobre beneficios. En los espacios intradía esto ya es muy difícil.

Por tanto, queda claro que:

-Intradía: gran volumen de contratos buscando un movimiento corto a favor que será rápido en su desarrollo en el tiempo. (Abrir, esperar a que la cotización se mueva unos puntos a nuestro favor y cerrar la posición)

– No intradía: identificación del movimiento u oportunidad por medio de noticias fundamentales o señales en espacios temporales grandes. (Abrir posición, dejar que el movimiento se mueva a nuestro favor y añadir poco a poco más posiciones según se van incrementando las ganancias: crecimiento piramidal.

El volumen de contratos en espacios temporales grandes no tiene porque ser grande. Aquí lo que se pretende es que sea el tiempo y no el volumen el que nos de el dinero. Está claro que a mas volumen siempre más dinero pero empezando con un sólo contrato y añadiendo poco a poco, y siempre sobre beneficios, más contratos, acabará dándole una potencia a nuestra posición que hará que al final del movimiento cada incremento de la cotización a nuestro favor nos genere una gran cantidad de dinero.

Por supuesto que operar de esta última manera es a la que todo trader quiere llegar pues supone máximo rendimiento y máximo tiempo libre ya que no hay que estar vigilando las posiciones a cada momento.

La pérdida de tiempo y el logro de un objetivo

Uno de las peores manías que tenía a la hora de planificar mi trabajo como trader era la de superponer las tareas menos importantes a las que más relevancia tenían. Era un verdadero hándicap para mí.

Ni siquiera haciendo listas sobre la rutina a seguir. Aunque tengo que decir que me ayudaron claramente a la hora de reeducar mi cerebro para alcanzar la fuerza mental suficiente para seguir las reglas que escribía día tras día.

Al final, mi tarea diaria de trading se redujo a 4 premisas las cual ahora puedo decir que cumplo prácticamente a rajatabla.

Pero era el hacer primero lo menos importante lo que no dejaba tiempo para lo que de verdad sí me hacía progresar en el trading. Tanto el proceso de simplificarlo todo a la mínima expresión como ser capaz de llevarlo a cabo fue lo más duro que me he encontrado a la hora de dedicarme al trading.

Así que, claramente, el problema estaba en mí, en mi disciplina.

El trading es un oficio donde no tienes un jefe que te supervise por lo que si no tomas claramente las riendas y te impones hacer primero lo que debes hacer y luego lo que te gusta te encontrarás con un serio problema a la hora de sobrevivir siendo trader.

Tenía la costumbre de eliminar primero lo que menos esfuerzo me requería y aquello menos importante para dejar la mente libre y poder ocuparme al final del verdadero meollo del asunto.

Pero claro, muchas veces, me encontraba que cuando acababa de realizar esos pequeños detalles, era ya mitad de jornada por lo que me dejaba llevar y me decía: _ mañana me pongo a ello ya en serio. Pero todos los días era lo mismo y nunca lo hacía.

Cuando acababa de hacer las pequeñas tareas ya no tenía ganas ni energía para dedicarme a la tarea principal por lo que me ponía a leer,el resto del tiempo, las noticias o lo que me parecía por Internet.

Llegó un momento en que tuve que ponerme serio. La distracción es uno de los males peores para un trader, para mí así lo fue. Esa distracción hacía que no me centrase lo que debía en la investigación y en los gráficos. Y ya sabes… si no estás atento te perderás las mejores oportunidades.

Soy una persona que me gusta dejar todos los cabos atados pero tengo que reconocer que esta manera de proceder te lleva por delante casi todo el tiempo disponible. Acabas consiguiendo lo que te propones, por perseverancia, pero en un tiempo más largo en duración de lo necesario.

Así que decidí cambiar de táctica viendo claramente que era un «defecto» de personalidad que me venía desde niño. Ya en esas edades me gustaba leer las instrucciones de los juguetes para aprender a manejarlo y sacarle el máximo provecho. El caso es que mi sobrino sin leer las instrucciones se ponía a jugar con el juego o videojuego y yo cuando acababa de leerlas pensaba si merecía la pena, puesto que cuando yo me ponía a jugar, él, sin haberlas leído, ya me sacaba una gran ventaja en el dominio de cualquier juego.

Aquí se pone en relieve la importancia de la práctica por encima de la teoría, algo que ocurre en todas las profesiones y como no puede ser menos, en el trading.

Cuando nos iniciamos en este mundo, la mayoría de los traders leemos y leemos todos los libros que caen en nuestras manos, asistimos a cursos…y no voy a decir que está mal, pero si que estaría mejor si después de leer pusiéramos en práctica dicha lectura.

Y considero, por experiencia, que este es el fallo de casi todos los traders, el exceso de información. El mío, por lo menos, lo era.

Lo era hasta que me puse manos a la obra, identifique las tareas principales y dejé que lo menos importante se hiciese cuando me sobraba tiempo o incluso no llegaba a hacerlo. Decir que el avance en la dirección correcta comenzó a ser mucho más rápido. Corría por la autopista dejando a los lados las carreteras que simulaban las tareas residuales que no me conducían a ninguna parte.

Y aun encima, de esas tareas principales, identifiqué también cual era su corazón, su parte más importante para centrarme sólo en ella y apartando lo que le rodeaba. Vamos, que el proceso de simplificación fue tal que me quedé con lo esencial de lo esencial. Y fue tal el ensimismamiento que incluso en mi oficina he desechado todo lo superfluo para evitar distraerme con ello.

Con todo esto, quiero llegar a resaltar que cada persona es diferente. En mi caso, la distracción ha sido un obstáculo muy grande. Puede que coincida con otros traders, en este sentido, o puede que no, pero ya que somos distintos conviene a cada uno hacer acto de conciencia y ser capaz de identificar qué es lo que le retrasa y que es lo que le hace avanzar. El camino,ten por seguro que será más recto y más llevadero cuando lo hagas.

Si no lo haces corres el riesgo de dedicarle un número de horas excesivo al trabajo obteniendo igual o menor productividad incluso que otro que ha identificado el verdadero motor del oficio. Además, pones en riesgo el tiempo que debes dedicar al ocio, descanso, hobbyes y familia, con todo el problema que ello conlleva.