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Cómo influye el instinto del miedo a la hora de lograr ganancias consistentes

Por experiencia se que el «MIEDO» es el principal instinto responsable de que un trader no llegue a conseguir la consistencia.

Las pérdidas suelen ser muy dolorosas . Ni siquiera tienen que ser muy elevadas para que lo sean.

Donde mejor se puede ver o percibir que el miedo está presente en la operativa de un trader es en su porcentaje de acierto. Y aunque parezca increíble, mayor % de acierto indica mayor miedo.

Casi todos los traders tienen como único objetivo acertar el mayor número de veces posible. Lo malo es que un porcentaje de acierto elevado no significa nada, sobre todo porque la inmensa mayoría de las operaciones acertadas suele arrojar sólo un pequeño saldo positivo.

Como consecuencia, «gana muchas batallas pero acaba perdiendo la guerra».

Todos tenemos un umbral del dolor y este debería ser el mínimo posible para poder soportar las inevitables pérdidas, para no tener la obligación de tratar de ganar el mayor número de veces.

Lo que cuenta es siempre el resultado final, la diferencia entre ganancias y pérdidas.

Si un trader abre una posición arriesgando un porcentaje demasiado elevado va a sufrir dolor cuando se consuma la pérdida.Y debido a que el miedo es un instinto primario en el hombre, el cuerpo/mente aprende de ello.

Por ejemplo:   si tocas un objeto y recibes una descarga eléctrica, sufres dolor. Debido a ese dolor generas un miedo. Es ese miedo el que te «protege» para que no lo vuelvas a hacer.

Aplicado al trading, cuando tienes una pérdida sufres dolor, si tienes dolor se activa el miedo. La próxima vez te costará más abrir una operación. Cuanto mayor es la pérdida o más numerosas las operaciones negativas, mayor es el dolor que sufres y, por consiguiente, mayor será el miedo a la hora de abrir la próxima operación.

Ante este caso, el trader suele quedarse, al igual que ante el objeto que le produce un calambre, con el dedo paralizado. Le cuesta mucho abrir una nueva posición. Y si lo hace, sufre mucho durante el tiempo que la mantiene abierta. Sufre tanto que cuando esta está en positivo y los beneficios retroceden un poco, cierra enseguida no vaya a ser que entre en rojo de nuevo y tenga que pasar por una nueva tortura.

Hay que entender, por lo tanto, al miedo como un instinto de protección.

Gracias a él los seres vivos van evolucionando.

O sea que el miedo es un «producto» propio de la evolución necesario para que la especie perdure, logrando que el individuo se aparte de los peligros que puedan perjudicarle en un acto de supervivencia.

Por supuesto que unos tienen el umbral más alto que otros, por eso hay también diferentes perfiles de riesgo.

Lo que está claro es que si no contásemos con el miedo probablemente estaríamos extinguidos.

Por tanto, este es un instinto inseparable del ser vivo, sin embargo es el ENEMIGO a batir por el trader.

Pero hemos dicho que ese instinto no se puede desconectar. Desconectar no, pero minimizarlo sí.

¿Qué sucedería, volviendo al caso del objeto que daba descargas eléctricas, si estas fuesen casi imperceptibles?. Es fácil de contestar, ¿no?. Que lo tocaríamos una y otra vez sin problema alguno. El instinto del miedo no llegaría ni a activarse. Por lo tanto, en vez de repulsión generaríamos CONFIANZA.

Aplicado al trading, ¿cómo lograríamos el mismo efecto? Reduciendo la pérdida por operación al mínimo posible. Sólo así no activaríamos el instinto del miedo, generaríamos confianza y no tendríamos mayor problema en abrir una operación.

Y lo que es más importante, no sufriríamos dolor cada vez que perdiésemos, evitando la retroalimentación. Asumiríamos la pérdida sin más.

Me suelen preguntar por qué los traders consistentes operamos arriesgando un % por operación minúsculo.

Ahora ya sabes la respuesta.

Una vez que eres capaz de arriesgar el 1% del capital total por operación habrás dado un paso de gigante, pero no es suficiente.

Notarás que la curva de tu cuenta se volverá ascendente cuando puedas arriesgar el 0.5% y descendiendo.

Y digo «puedas» porque arriesgar tan poco necesita de gran capital. Para que te hagas una idea, con 10.000 euros no se debería abrir con más de 2 minilotes.

Por lo tanto, el capital total es decisivo porque si no partes de una cierta cifra no podrás gestionar adecuadamente la operación para así tratar de evitar activar el instinto del miedo.

Y esto es para todos. Todo el mundo nacemos con este instinto incorporado.

Así como muchos traders no entienden porque arriesgo tan poco, yo tampoco entiendo porque ellos arriesgan tanto. Bueno, sí creo saberlo. Cuanto más te arriesgas o te apalancas mayor sensación de ganancia.

Pero sólo es teoría, en la práctica operar con un apalancamiento mayor de lo que la cuenta puede soportar significa margin call seguro, a la vuelta de la esquina.

No es difícil ver traders operando con 2 lotes para una cuenta de 10.000 euros. Estoy hablando de «lotes» y no de «minilotes». 2 lotes =20 minilotes.

Por consiguiente, la fórmula de la consistencia está clara:

«A mayor capital con mayor número de lotes podrás operar, y lo que es más transcendental aun, con menos riesgo».

Quizá sea este uno de los artículos más importantes que he escrito. Si se entendiese y posteriormente aplicase de manera adecuada, ese 95% de traders perdedores no serían tan elevado.

De nuevo puede verse que la rama más importante del trading está en la gestión del dinero y riesgo.

Sólo bajando el umbral del dolor (riesgo), para que no se active el instinto del miedo, serás capaz de dejar correr los beneficios hasta el «infinito».

LA PUNTILLA FINAL: imagínate el poder que tendrías entre las manos si pudieses abrir una operación con 5 lotes arriesgando sólo un 0.2% (ya no voy al 0.1%) del capital total y con un stop lo suficientemente alejado.

Sí, no está al alcance de muchos, se necesitaría mucho capital en la cuenta, pero sería «bestial», harías «saltar a la banca», aunque no sólo con 5 lotes, por supuesto… (No quiero ya ni hablar de cuando Soros hizo quebrar al Banco de Inglaterra ordenando la venta de 10.000 millones de libras).

¿Te das cuenta que la gestión del dinero lo es todo?  Podrías incluso entrar al azar y ser consistente. Comprende que en algún momento vas a estar posicionado en el lado correcto.

Al final, la entrada, la parte del trading más practicada por el trader, resulta que pasa a ser la más irrelevante.

El miedo, el sentimiento que más perjudica al trader

La manera en la que el miedo incide en el trader se demuestra tras cada operación.

Cerrar una entrada, da igual si ha sido una ganancia o una pérdida (aunque si ha sido esta última la situación empeora) supone tener que enfrentarse de nuevo a la búsqueda de una nueva oportunidad.

Ante esto, muchas veces nos encontraremos con que no entramos cuando deberíamos y otras que entramos cuando hubiera sido mejor habernos estados quietos.

El trader se encuentra con esta circunstancia un día si y otro también.

¿Pero, por qué sucede esto?

La explicación es muy simple.

_ Porque aunque siempre estamos tratando de adivinar el próximo movimiento, no somos adivinos.

Podemos forjarnos una idea, acertar a veces, otras no, pero nunca sabrás (ni tu ni nadie, ni tu analista preferido, ni el gurú de turno) que podrá suceder en los próximos minutos en el mercado.

¿Por qué te crees que la cotización reacciona repentinamente cuando hay un suceso inesperado? Porque nadie sabe lo que va a suceder en los próximos minutos.

Los mercados están expuestos a tantos factores, a tantas variables, que se rigen más bien por la teoría del caos que por cualquier otra regla.

Por lo tanto, y ante ese miedo a hacerlo mal , a «entrar» mal, tratamos de buscar una serie de parámetros, una serie de reglas, de señales, en fin, de buscar un sistema de trading automático que mantenga alejado ese miedo a la hora de realizar una operación.

Se nos ha dicho siempre que mantengamos nuestros sentidos alejados del mercado mediante el empleo de un sistema sin sentimientos que haga nuestro trabajo: ERROR

Otros van aun más allá, tratan de seguir a un analista «profesional» que les de la respuesta, que les de una opinión de lo que puede pasar, que les de una esperanza para su posición en pérdidas… una pena para su cuenta.
Pero que le vamos a hacer, hay toda una maquinaria construida alrededor del mundo de las finanzas.

Y de ahí que la mayor parte de los traders dediquen la mayor parte de su tiempo a la búsqueda del Santo Grial.
Son esclavos del miedo, y como tal, nunca lograrán vivir del mercado porque ni siquiera son capaces de enfrentarse a él.

La mejor experiencia se obtiene enfrentándose al mercado cara a cara y no escondiéndose tras un sistema de trading, de ahí que los traders que se llevan el dinero sean siempre los discrecionales.

Aun así, siendo discrecional y todo, el miedo (debido a que es un sentimiento básico) siempre va a estar ahí para perjudicar tu operativa. No es el mercado el que tiende las trampas, eres tú y todos los demás traders que son como tú.

El miedo es un sentimiento que ha permitido llegar a la raza humana a donde ha llegado. El miedo nos ayuda a escapar de los peligros, sin embargo, en el trading es el sentimiento que más perjudica al trader a la hora de lograr llegar a ser consistente.

Ya lo he explicado otras veces: miedo a ganar / miedo a perder.

Vamos que, quieras o no, siempre va a estar ahí contigo, por lo que la diferencia a la hora de lograr arrancar tu cuenta de esa lateralidad en la que muchos traders se encuentran inmersos pasará por gestionar adecuadamente ese miedo, por reeducar tu mente.

Sería ideal poder desconectarlo a la hora de operar pero no es posible. Es más, parece que venga a hacernos más compañía si cabe.

Por consiguiente, el trader se pasa horas y horas delante de la pantalla tratando de buscar una buena oportunidad, tratando de adivinar lo que va a hacer el mercado. De ahí esa sensación de analista que llevamos todos dentro. De ahí esa sensación de proyecto de adivinos de bola de cristal a la que todos aspiramos.

(No te dejes llevar por esos gurús que han acertado el devenir del mercado en alguna ocasión, seguro que tu también lo has hecho sólo que no te han dado tanto bombo porque «sólo te conocen en tu casa», pero podrías estar en el lugar de cualquiera de ellos y tener la misma tasa de acierto. 
El problema es que siempre estamos buscando a un salvador de nuestro trading, por eso nos enganchamos al primero que encontramos y que está en ese momento de moda).

Por lo tanto, que quede claro, la consistencia en el trading no pasa por el Arte de la Adivinación, sino por la Gestión.

Debido a que la Bola de Cristal es únicamente material para cuentos, sólo cabe la gestión, sólo vale aprender el Arte de gestionar las ganancias y las pérdidas. Aquí es donde sí reside la realidad del verdadero trading.

Por lo tanto, no tengas miedo a abrir una operación por no estar seguro de si vas a perder o no, simplemente ábrela y gestiónala. MÉTETE EN LA CABEZA QUE NUNCA VAS A SABER LO QUE VA A PASAR EN LOS MINUTOS SIGUIENTES. Trata de comprender esto muy seriamente.

Entonces, y una vez comprendido lo anterior, tienes que ser capaz de asumir tus pérdidas sin volverte loco, sin que tu autoestima baje. Aprende a sobrellevar las pérdidas como una parte más de tu trabajo de trader.

No intentes salir con todas las operaciones en positivo porque tratar de hacer esto TE MATARÁ. Te matará como trader.

Hay muchos traders con una tasa de acierto increíble, sin embargo no ganan dinero. Y esto indica claramente que el camino no está en esa fiabilidad en el acierto.

Cuando vayas a abrir una operación ten presente lo siguiente:

  • No sabrás lo que va a suceder en los próximos minutos
  • Sólo te salvará el cómo gestiones la operación
  • No tengas miedo a perder, solamente gestiona las pérdidas para que cuando lo hagas estas sean tan pequeñas que no hagan mella en tu cuenta.
  • Reduce progresivamente el porcentaje que arriesgas en cada operación tratando siempre de operar cada vez con un % más pequeño.
  • La relación que mejor funciona es la de operar con el máximo número de lotes pero con el menor riesgo posible.
  • Deja crecer tus ganancias aun a riesgo de quedarte sin ellas.
  • Promedia siempre a favor.

Quiero que comprendas con este artículo que el miedo es el enemigo a batir. Cuando comiences a construir tus reglas teniéndolo a él como el principal escollo verás como todo comienza a tener sentido y dejarás de buscar el Santo Grial, hacer backtestings y toda la parafernalia que le sigue…

La esperanza y el miedo

Esperanza y miedo.

Estos son los 2 instintos primarios contra los que tendrás que luchar si quieres algún día vivir del trading.

El miedo provoca que no dejes correr las ganancias y la esperanza que dejes correr las pérdidas, por lo tanto esto es contra lo que tienes que luchar, contra estos dos instintos y no centrarte sólo en tratar de acertar el mayor número de veces.

El porcentaje de acierto no da la consistencia, si lo hace cortar las pérdidas y dejar correr los beneficios.

Estrategia para reducir el % de operaciones con pérdidas

En su tiempo, poner stops en cada una de mis operaciones me dio la estabilidad que necesitaba para operar.

Me liberó del miedo a entrar (sabía lo que iba a perder en el caso de que la cosa fuera mal) de manera que el dolor ante las pérdidas era escaso o nulo y aun encima evitaba todo el suplicio mental y corporal que experimentaba cada vez que dejaba correr una operación negativa.

Este hecho junto con el cálculo correcto del número de lotes con los que tenía que abrir cada posición hizo que mi trading avanzase mucho y que ese tiempo ahorrado quedase destinado para otros menesteres que la operativa exige.

El factor tiempo es el activo más valioso para un trader

El avance fue tan grande que en un primer momento pensé que ya no tenía que hacer nada más en el caso de las pérdidas, pero aun faltaba uno de los detalles más importantes.

Todo trader que haya operado estará de acuerdo conmigo en lo extremadamente difícil que es acertar con el punto exacto de entrada. Nadie es capaz de hacerlo a la perfección todas las veces.

Y aquel que tenga más experiencia también afirmará que no hay un punto exacto para situar un stop y que la diferencia entre el éxito y el fracaso queda a merced de la maestría del trader en este aspecto.

Pero si hay algo que eleva enormemente las posibilidades de éxito:

Muchos traders, convencidos ya de que es totalmente necesario operar con stoploss, sitúan este lo más cerca que pueden del punto de entrada para tener pérdidas muy pequeñas cada vez que salte.

_De nuevo el miedo de por medio, ¿eh?

De esta manera pierden muy poco cada vez que lo hacen pero tienen tantísimas operaciones perdedoras (debido a los barridos y a los retrocesos propios del mercado) que sumando todas las pérdidas semeja lo mismo que una gran pérdida.

A esto se suma que cuando están en lo correcto no son capaces de dejar correr los beneficios por lo que el saldo de la cuenta acaba siempre siendo negativo.

Por tanto, ese detalle que comentaba, ese detalle que elevo considerablemente el porcentaje de aciertos fue situar el stop lo más alejado que me permitía la gestión del dinero de mi cuenta.

Sacrifiqué número de lotes por distancia de stop.

De esta manera evitaba tener que entrar con la máxima precisión y me libraba de barridos maliciosos y retrocesos imprevistos del mercado.

Por consiguiente, el miedo es claramente el instinto más perjudicial para un trader.
Toda acción que hagas para mitigarlo o controlarlo incidirá positivamente sobre tus resultados en tu historial de operaciones.

¿Sientes miedo cada vez que quieres abrir una posición?

Es frecuente que te encuentres con una posible oportunidad y que, mientras te decides a entrar o no, esta ya haya avanzado más de lo que esperabas y acabes por no abrir la operación.

Dicen los expertos: «aquella que dudas esa es la buena».

Pero, ¿por qué dudas?

Sólo es miedo.

Miedo a perder. Has tenido ya tantas pérdidas que cada una añadida te provoca un gran dolor.

Así que dudas mucho a la hora de entrar perdiéndote las mejores oportunidades y cuando decides por fin hacerlo, más de lo mismo, vuelves a perder y los «demonios» suben a tu cabeza.

Primeramente debes ser consciente que no puedes ganar en todas las operaciones que efectúes. Esto que parece evidente no lo es tanto. La mayoría de los traders consideran el buen trading como «no fallar nunca».

Y sin embargo, no es eso lo que cuenta sino que la suma entre pérdidas y ganancias de positivo.

Hay traders consistentes que sólo tienen un 35% de aciertos.

Es como si le dices a un tenista que para vencer tiene que ganar todos los puntos que juegue. Pues en el trading más de lo mismo, básicamente es una cuestión de mentalidad.

Los traders sistemáticos surgen con la esperanza de poner ciertas cotas a los perjuicios psicológicos que tenemos a la hora de operar, entre ellos el miedo.

El objetivo principal de un sistema es eso, entrar y salir mecánicamente en el mercado sin que los sentimientos formen parte alguna del proceso.

Hay muchísimos traders en el mundo operando con sistemas de trading automáticos.

Yo los respeto, yo mismo he pasado por esa etapa que puedes alargar hasta el fin de los días, hasta que bajo mi humilde opinión entendí de alguna manera que no te puedes enfrentar al mercado con ningún sistema de trading y vivir de ello.

Normalmente suele ser al contrario, hay muchos que viven de vender los sistemas de trading que han creado. Es otra forma de vivir del trading pero no es esa la que buscamos, ¡no?.

Por lo tanto llegó un día en que concluí que tratar de enfrentarse al mercado con un sistema de trading automático suponía lo mismo que tratar de ponerle puertas al campo.

Desde el punto de vista que sólo aprendes a ganar aprendiendo a perder me di cuenta que tienes que enfrentarte a los mercados cara a cara. El cerebro humano es muy flexible y aprende de ello. Con las pérdidas aprende donde están los errores para subsanarlos poco a poco y hacerlo cada vez mejor. Nuestra mente es el mejor sistema.

Es de esta manera como se crea el verdadero sistema automático, aprendiendo de los errores, practicando. Es así como llegas a conducir un coche correctamente. Automatizando los movimientos hasta que los haces sin pensar.

El problema es que la mayor parte de los que se acercan al mundo de la especulación quieren ganar ya desde el primer día sin entender que se necesita un aprendizaje previo muy duro y muy largo en el tiempo.

Ya hablé sobre ello en este post. Necesitas 10.000 horas para ser un experto.

Ponle un bisturí en la mano a un aprendiz de cirujano el primer día de clase a ver que hace… Como he dicho antes, todo es un problema de mentalidad. Y es que claro, cuando anda el dinero de por medio afloran todos los sentimientos.

Y hablando de sentimientos y centrándonos en el tema que nos ocupa, el miedo a entrar, decir que el hombre durante millones de años ha vivido con el miedo a cuestas, ha evolucionado gracias al «sentido» del miedo. Es vital comprender esto.

Es vital comprenderlo para darse cuenta del por qué no ganas dinero aun en el trading.

Los 2 principales miedos del trader son:

  1. Miedo a perder
  2. Miedo a ganar

También hablé sobre ello en el post: Miedo a perder y miedo a ganar.

Y es que, lo dicho, ese miedo que nos ha servido para evolucionar, para huir de los males que nos acechan, para enfrentarnos a los peligros del día a día es muy perjudicial para nuestro trading.

Así pues, y aunque respeto a los que operan mediante un sistema de trading decir que la mejor manera de aprender a ganar es operando cara a cara para superar esos miedos:

Si te enfrentas a tus miedos (en este caso miedo a perder) acabarás superándolo pero si no te enfrentas dicho miedo crecerá.

Ahora es cuando estás en disposición de entender frases como:

«El mercado cobra muy caras sus lecciones»

o

«Cuando, pese a todo, se gana dinero en la bolsa, es el salario del dolor, primero llega el sufrimiento y después el dinero” _Kostolany

Perdiéndole el respeto al dinero

Cuando era pequeño era muy hipocondríaco, todo lo contrario que ahora. No podía escuchar ninguna conversación en la que hablasen de tal o cual enfermedad porque ya tenía todos los síntomas.

Me ponía pálido de verdad.

En la farmacia ya me conocían, el médico no era de familia era como de la familia (ya me daba siempre las mismas pastillas. Yo creo que eran caramelos sin medicamento alguno porque me los daba para todas las supuestas enfermedades que tenía).

Me decía que los chupara y que ya me pasaría.

Hasta que un día me «espetó» que por qué no me tomaba unas vacaciones e iba a disfrutar por ahí con las chicas.

Ahora lo he superado con creces pero tenía a mis padres realmente amargados y yo mismo me amargaba también. Ya no me acompañaban ni siquiera al Hospital en donde iba a Urgencias por supuestos infartos o rotura de venas en la cabeza.

Tal cual, no me estoy inventando nada. Era un verdadero caso de estudio. Los nervios me comían, y no lo entiendo porque mi carácter es bastante tranquilo.

Espero que mis hijas no sean así porque es realmente un verdadero calvario.

Hasta el punto que en el Hospital ya me vacilaban. Les comentaba que tenía un ruido en el corazón explicándoles con mi voz como sonaba y me decían que eso era el himno del Deportivo (en referencia al Deportivo de La Coruña).

Y voy más allá. Cuando me daban esos ataques de ansiedad incluso le cogía un cigarro a mi hermano y me los fumaba porque decían que calmaba los nervios. Yo que odio el tabaco… menos mal que no cogí el vicio.

Bueno, un verdadero trauma de mi infancia.

Un verdadero trauma que no me dejaba dormir y que no se acabó hasta que me puse firme y cogí el toro por los cuernos.

Un día, ya muy cansado, las 4 de la madrugada, dando vueltas aun sin dormir por miedo a que me parecía que tenía no se que, le di un puñetazo a la pared y me dije:

_ Si me muero que me muera.

_ Pero no me morí.

A partir de ahí todo cambió.

Ahora puedo oír cualquier conversación o ver cualquier programa sobre medicina que no me pongo nervioso en absoluto. Es más, para llevarme al médico lo tienen que hacer en carreta.

Soy el extremo totalmente opuesto.

En el trading me pasó algo parecido y lo solucioné adoptando el mismo estado mental.

En mi vida como trader estuve 3 veces a punto de quebrar totalmente, una en especial que me hizo reaccionar de la misma manera que cuando le di el puñetazo a la pared.

_ Si me arruino que me arruine.

_ No me arruiné.

A partir de ahí, comencé a perderle el respeto al dinero.

Logré operar en real con el mismo desapego al dinero que tenía cuando, en mis inicios, operaba en simulado.

Todo comenzó a fluir como debía.

Una vez que le pierdes el respeto al dinero empiezas a dominar la situación de alguna manera. Es todo mental. El verdadero poder está en la mente, en como reaccionas ante los acontecimientos, en lo frío y calculador que te vuelves, en como manejas las emociones…

Cuando algo te está consumiendo o le das un golpe a la pared o acaba contigo. Si no reaccionas y no vas de frente contra él te pasa por encima.

«Miedo afrontado, miedo que mengua; miedo no afrontado, miedo que engorda. El miedo se diluye haciendo, atreviéndose.»
_ Francisco Alcaide

¿Tienes miedo a abrir una operación?

Cuando te has cansado de abrir operaciones y de sufrir pérdidas y más pérdidas, aunque hagas una correcta gestión del dinero, llega un momento en que la desconfianza y el miedo te evita entrar en las que de verdad te darían los beneficios que esperas.

Lo más grave sucede cuando intuyes que se va a desarrollar un movimiento con casi total probabilidad y entras. (También ocurre que lo intuyas y no entres pero ahí ya el miedo te domina totalmente). Entonces abres y salta el stop.

Casi estoy seguro que, dependiendo de tu nivel de pavor, no entrarás más, no lo intentarás mas. Y claro, sucede que el movimiento acaba desarrollándose tal y como tú esperabas pero no te has aprovechado de él.

Ante tal situación no te atreves a entrar de nuevo ya que tienes miedo a que la cotización se de la vuelta justo cuando lo hagas por lo que te mantienes al otro lado de la barrera calculando todo el dinero que has dejado de ganar. Este acto ni que decir tiene que refuerza aun más tu miedo y tu mala manera de actuar y cada vez se reafirmará más y te perjudicará enormemente de cara a otras posibles entradas en el mercado.

¿Para qué esta la gestión del dinero? Una vez que has identificado una oportunidad con un porcentaje elevado de probabilidades de que se cumpla no puedes parar de entrar aunque falles en varias ocasiones. La gestión te protege. Si solo estás perdiendo el 1% por operación y has entrado 4 veces esto supone que has perdido un 4%. (Por supuesto que no hay que entrar sin ton ni son para reducir esas operaciones con pérdidas por pequeñas que sean, pero eso lo da la práctica. Las pérdidas del presente te enseñan a ganar en el futuro).

El stop te protege de pérdidas mayores por lo que en el momento en el que coges la tendencia el movimiento te acompañará y te será más fácil recuperar las pérdidas y entrar en ganancias. Pero nunca y tras una operación fallida debes evitar entrar otra vez si la oportunidad es clara. No pienses, actúa. Si dejas rienda suelta a tu psique jamás lo lograrás. Eso es lo que quiere el mercado que hagas, que pienses.

El trader debe ser muy frío y calculador.

Una solución para evitar ese miedo no es operar en simulado, ni se te ocurra, así nunca prepararás tu mente sino operando con cantidades lo suficientemente mínimas para poder hacer trading con la máxima tranquilidad que te permita incluso marcharte dejando la operación abierta.

Se trata de coger confianza para luego, ya si, operar con más volumen de dinero.

Crea tu propio estilo de trading

«No se trata de hacer el mejor sistema sino el de hacer el peor pero que te vaya bien a tí»

Con esta confusa frase quiero recalcar algo muy importante:

Debes crear un estilo propio que será el que te identifique entre los demás traders

Tendemos a copiar lo que hacen los demás. Está bien hasta cierto punto, pero te encontrarás que el resultado sigue siendo el mismo. Nada de nada.

Tienes el sistema ganador de otro trader pero a ti no te funciona, ¿Por qué? Pues porque sencillamente te falta la experiencia que tiene ese trader. Esas horas acumuladas, esas horas de vuelo que le dan la veteranía que a ti te falta.

No te engañes entonces, no te va a valer el sistema de otro trader. Sí te pueden servir sus maneras a la hora de operar, si te puede servir que te diga el camino que ha recorrido y como lo ha hecho para así poder seguir sus pasos.

Fíjate lo que te digo: ¡ para poder seguir sus pasos !. Si alguien hace el Camino de Santiago, podrá indicarte por donde ir, en que albergues dormirás mejor, cuantos kilómetros debes andar al día, en fin, te explicará su experiencia, cómo ha hecho para hacerlo, igual que el trader. Pero el camino, si quieres hacerlo, tendrás que recorrerlo tu mismo, nadie más lo va a hacer por tí.

Y una vez lo hagas será cuando estés en condiciones de explicárselo a los demás. De explicárselo digo, no de hacérselo.

El trading es más de lo mismo.

Te pueden explicar una técnica, una forma de operar, pero si no la pones en práctica no te valdrá para nada.

Cuando operas en real y tienes pérdidas, volver a hacer otra operación te cuesta Dios y ayuda. Tienes miedo de perder otra vez. El stop te ayuda pero, si entras y vuelves a salir con pérdidas, el miedo a abrir de nuevo una posición se acrecienta. Y, seguramente, por este motivo te perderás las mejores operaciones.

Una vez tienes definido el stop-loss y el número de lotes con los que entrar no debes tener miedo de entrar una vez que veas la señal. Puede que sigas perdiendo, es lo más seguro, pero esas pérdidas harán que poco a poco aprendas a librarte de ellas.

Perder te enseña a ganar. Si tienes miedo y evitas entrar, entonces no aprenderás nunca.

Eso si, ten cuidado de no acabar con todo tu capital antes de obtener la experiencia necesaria. Si no eres capaz de ganar dinero (será poco claro, pero primero se trata de ganar consistentemente) con lo mínimo que puedas abrir una operación, no vas a ganar tampoco aumentando los lotes con los que operes.

Durante buena parte del aprendizaje, serán muchas las incógnitas que se te planteen. Lo que si debes tener muy claro es que desde tus comienzos tendrás que apuntar en una lista lo que te funciona. Esa lista la irás cambiando muchas veces, pero de lo que se trata es de crear un estilo propio que de forma a tu trading, a tu manera de operar.

Por supuesto que al principio cambiará mucho más rápido para luego quedarte con unas premisas que perdurarán en tu vida como trader, que serán las que te funcionen, y que estarán expuestas, lógicamente, a cambios (ya que el trading es una continua evolución) pero esos cambios ya serán mínimos, serán más bien un acto de pulir más esas reglas, de hacerlas más personales, más refinadas, y como digo, definirán tu estilo intransferible como trader.

De ese estilo surgirá una idea a la que deberás ser siempre fiel. Es necesario además que así sea. Si no te quedas con una idea, dudarás, y las dudas son demoledoras.

Dejando correr beneficios

Tras el control de las pérdidas mediante stop-loss el segundo aspecto más importante es dejar correr las ganancias.

Es vital limitar las pérdidas, esta es la primera premisa. Pero cuando esto está bien comprendido, definido y lo empleamos sin excusa en todas nuestras operaciones, el siguiente paso será la búsqueda de la manera de incrementar las ganancias de manera que será esencial buscar la manera de dejarlas correr.

tendencia

Cuando operas intradía dejar correr los beneficios semeja otro tipo de operativa. En intradía, por medio de gran volumen de contratos, lo que buscas es un beneficio rápido. Movimientos cortos con muchos contratos en busca de un objetivo y cerrar.

Por tanto, en la operativa intradía, dejar correr las ganancias no tiene tanto sentido.

Si lo tiene cuando operas a un plazo más largo.

El operador intradía busca sus entradas en ciertos patrones que se repiten habitualmente. Estos tienen un porcentaje de acierto mayor o menor. En cambio, para el operador que busca más recorrido este tipo de entradas pudieran ser contraproducentes puesto que no suelen perseguir una tendencia sino un movimiento puntual que bien puede ser a favor o en contra de la tendencia.

Entonces que quede claro que en vez de la búsqueda de patrones de corto recorrido deberá tratar de buscar en donde está la tendencia y operar a su favor. Esto le llevará a entrar, una vez encontrada la tendencia, a entrar en un proceso que yo llamo: ciclo de riqueza.

Este ciclo es el ideal para incrementar la cuenta de manera rápida y progresiva, pero hay que tener en cuenta ciertos parámetros:

  • Una vez se identifica la tendencia el stop debe estar siempre presente. Un stop lejano dentro de los límites que te permita la gestión del riesgo. De esta manera ya no nos tenemos que preocupar por las pérdidas pues ya sabemos lo que podemos y vamos a perder si la cosa va mal. Así que ahora sólo nos queda centrarnos en las ganancias.
  • Sabemos que los perdedores lo son, sobre todo, porque dejan correr las pérdidas y aun encima añaden más posiciones incrementando estas aun más y porque cierran sus operaciones con pocos beneficios.

Las ganancias vienen justo de hacer lo contrario. Una vez con la posición en beneficios será el momento de añadir más contratos, pero que quede claro, esta vez con la cuenta en positivo nunca en negativo. Según van aumentando los beneficios y el margen que nos exige el broker disminuye será el momento de aumentar un nuevo contrato en la posición. Las ganancias crecerán exponencialmente.

Ahora bien, si la parte técnica está clara, la psicológica no tanto.

Dejar correr las ganancias tiene muchas implicaciones psicológicas, de ahí que sea tan difícil hacerlo.

Ya no hablo de la tendencia del EGO que nos obliga continuamente a cerrar la posición cuando dichas ganancias son ya considerables sino del factor tiempo.

Las tendencias necesitan tiempo para desarrollarse. Al trader impaciente le será muy difícil dejar correr las ganancias. Más le valiera apagar el ordenador y encenderlo semanas después, y sobre todo abstenerse de mirar continuamente los beneficios pues esta acción desembocará inmediatamente en unas ganas irresistibles de materializarlos.

Y hablo del factor tiempo porque dejar correr una tendencia implica eso: tiempo.

Las cotizaciones no van en linea recta ascendente o descendente. Se mueven en escalera. Si en cada retroceso nos salimos no estamos dejando correr las ganancias. El miedo a perder te hace salirte de la posición antes de tiempo.

Tienes que tener en mente que debes superar los retrocesos de una tendencia sin cerrar aun a riesgo de que tus ganancias disminuyan considerablemente. Es la única manera de coger las grandes tendencias.

Como las cotizaciones se mueven en fractales por los diferentes espacios temporales te darás cuenta que si has abierto la posición en un gráfico de 1 hora, cuando tu posición salte al espacio temporal diario los avances y retrocesos durarán aun más en el tiempo, y si pasan al gráfico semanal ya no digamos, pero es ahí en esa espera donde se haya la fortuna, el gran incremento de capital.

Si contemplas un gráfico y alguna de tus operaciones que has cerrado con ganancias, probablemente veas que has cogido justo el movimiento de la tendencia casi desde su inicio pero seguro que has cerrado la posición en muy poco tiempo. Si ahora te vas a un gráfico semanal verás muchas veces como la tendencia ha durado 10 semanas mientras que tú has cerrado en la primera semana. Fíjate en lo que has dejado de ganar.

tendencia2

Aunque en el gráfico semanal veas una sucesión de velas seguidas sabes, y ahí está el éxito, que en los espacios temporales más pequeños la cotización ya no es tan lineal y esto se acentúa cuanto menor es el espacio temporal que observas.

El gráfico anterior es el mismo que el primero sólo que este último es un espacio temporal diario. Como puedes ver la cotización ya no es tan lineal como en el semanal de arriba, y esto es aun peor en espacios temporales más pequeños.

De ahí que las grandes ganancias estén en soportar los retrocesos y añadir más contratos en ellos en vez de cerrar la posición.

El miedo a la hora de dejar correr una posición con beneficios

Son tantas las operaciones que acaban en pérdidas que cuando tenemos un pequeño beneficio tratamos de retenerlo como sea. Ya no digo si este es grande.

El miedo a que ese beneficio se convierta de nuevo en una pérdida nos hace cerrar apresuradamente por lo que no somos capaces de dejar correr las ganancias lo suficiente.

El dominio de este rasgo psicológico, el miedo, es el artífice principal para que llegues a ser un buen o mal trader.  La paciencia y templanza por medio de una gran fuerza mental y no mirar atrás suelen ser las fórmulas más eficaces.

El mercado se encarga de machacarnos de todas las maneras, pero su táctica preferida es la que ataca a nuestra mente sin piedad. Sabe que somos débiles en ese aspecto y usa principalmente este mecanismo para que nuestra cuenta disminuya poco a poco hasta acabar con nuestro dinero.

Seguramente habrás pasado por la siguiente situación:

Un buen día ves una oportunidad clara y abres cortos posicionándote a la baja. Tienes abundantes ganancias, pero esta vez dices: _no voy a cerrar, voy a aguantar pase lo que pase.

La cotización retrocede y las grandes ganancias que tenías se quedan a cero e incluso entran en pérdidas.

Esperas lo que haga falta sin cerrar a que la situación cambie.

Y sucede.

Vuelves a entrar en beneficios y la cotización vuelve a bajar hasta justo donde había llegado antes, al mismo soporte, por lo que piensas: _ esta vez sí, romperá el soporte y ganaré mucho más.

Pero vuelve a pasar lo mismo: la cotización retrocede, se evaporan las ganancias y entras de nuevo en pérdidas.

Es aquí cuando el mercado comienza a atacar y va directo a tu punto más débil: tu mente.

Entonces empiezas a pensar… ¡ Que burro ! Si hubiese cerrado en el soporte y hubiese esperado el retroceso para volver a posicionarme a la baja habrá ganado mucho dinero, el doble, y ahora estoy en pérdidas.

El miedo comienza a instalarse en tu cerebro, ya tienes dudas y mucha falta de confianza.

De repente vuelves a entrar en beneficios y la cotización ataca de nuevo el soporte. Estás contento porque aunque podías haber ganado mucho más dinero, por lo menos ya estás de nuevo en la primera situación.

Pero ahora la encaras con falta de confianza. Tienes miedo de que la cotización vuelva a hacer lo mismo y de que vuelvas a perder de nuevo un buen dinero. Así que dices: «más vale pájaro en mano, que 100 volando«, por lo que cierras la posición en el soporte y quedas contento con lo ganado.
Esto no lo habías pensado la primera vez, y te salió mal, pero si lo piensas ahora… y a ver que pasa.

Y claro, es aquí donde el mercado remata la faena y te deja con un muy mal cuerpo ya que tú te quedas con tu beneficio pero el soporte se rompe como habías pensado en un primer momento y ves impotente y fuera de mercado como la cotización cae y cae sin poder aprovecharte de ello.

Esperas una reacción alcista para ponerte corto pero esta no llega, el mercado te ha eliminado y no vuelve a por ti…. la cotización sigue descendiendo y cada vez te desesperas más y ya empiezas a pensar que ahora si se va a desplomar.

Finalmente entras corto de nuevo porque tu mente cree que el descenso es imparable, y es justo ahí donde el mercado te vuelve a cazar. En ese momento la cotización comienza a subir y subir hasta que el mercado vuelve a recuperar todo el dinero que en un primer momento le habías arrebatado.

Y vuelta a empezar….