La duración de una operación a la hora de tomar ganancias

Si tomas como referencia la rutina de un trader perdedor lo primero que observas es que la duración de sus operaciones con pérdidas.

Estoy seguro que alguna vez todos hemos operado sin stop-loss y hemos incurrido en pérdidas. Y seguro que el método de actuación es el mismo para todos:

Cuando estás perdiendo dinero y no has puesto un stop de protección lo único que encuentras es esperanza. Esperanza de que la cotización se recupere y vuelva al punto de compra.

Es muy relevante la información que te ofrece el historial de un trader perdedor respecto a la duración de sus operaciones en pérdidas. Si la comparamos con la duración de sus operaciones cerradas con beneficios vemos que las primeras superan con creces a las segundas en durabilidad de la operación abierta.

Un trader que está perdiendo dinero es capaz de aguantar la posición abierta por tiempo indefinido aun a expensas de perder todo su capital.

Esto lleva a pensar que si fueses capaz de aguantar tanto tiempo tus operaciones en positivo como lo haces con las que tienes en negativo los resultados para tu cuenta serían excelentes.

Muy pocos traders son capaces de hacerlo. Sí lo son operando en demo pero en real la cosa cambia, y mucho.

Es por eso que nos las hemos ingeniado para lograr estar poco tiempo dentro del mercado y que las ganancias puedan ser suculentas:

– Apalancamiento: permite aumentar el capital con el que se opera partiendo de una pequeña cantidad de dinero

– Intradía: operativa que se limita a abrir y cerrar una operación en minutos.

– Objetivo: cierre de plataforma al obtener un objetivo diario de ganancias.

Todo lo anterior junto con un adecuado volumen de dinero en cuenta da al trader la posibilidad de arrancarle al mercado una importante suma de dinero en muy poco espacio de tiempo.

De esta manera satisface su instinto dándole acción al EGO.

Lo que el EGO quiere es ganar la mayor cantidad de capital en el menor tiempo posible. Es por lo que nos apalancamos para poder operar con el mayor número de lotes, hacemos operaciones intradía o incluso hacemos scalping y cerramos cuando alcanzamos el objetivo.

Sin embargo el verdadero dinero, como comentaba al principio con el ejemplo de los traders que suelen perder siempre, está en la paciencia.
Los números cantan y tras múltiples estudios sobre cuentas, sólo un 5% es capaz de ganar dinero consistentemente haciendo trading.

Y es que en el trading intradía, por mucho que digan que es la panacea universal, tienes que estar muy preparado para salir indemne.
La sobreoperación, la falta de stoploss, la mala gestión de una operación, la mala elección del número de lotes con los que entras en el mercado, el factor psicológico, etc, etc, etc… son circunstancias que pocos trader tienen o tratan de desarrollar por lo que el camino más frecuente es el de ir a engrosar el porcentaje del 95% de perdedores.

Son muchas las variables que hay que controlar y adquirir la experiencia para dominarlas suele ser labor de muchos años, aunque cuidado, por supuesto que es factible.

Pero, repito, como decía anteriormente, el dinero está en la paciencia del perdedor aplicada al ganador. Por tanto surgen 3 piedras angulares en la correcta operativa de un trader:

1- Evitar la sobreoperación: esto sólo puede adquirirse mediante la práctica. Como se suele decir “las mejores lecciones te las dará el mercado”. Aprendiendo a perder aprenderás a ganar. Esas lecciones que te da el mercado son caras pero las más efectivas puesto que te ayudarán a distinguir donde está de verdad el dinero y a seleccionar las entradas válidas sin disparar a todo lo que se mueva.

2- Protección del capital: la elección del correcto número de lotes según el capital en cuenta y el stop se convierten en las herramientas más efectivas para proteger el capital tanto en las pérdidas como en las ganancias.

3- Paciencia: paciencia de perdedor para dejar correr las ganancias.

Llegados a este estado ya no operas como un scalper, ni como un trader intradía, ni como un inversor. Todo vale.

Sólo estás con la liquidez preparada esperando la oportunidad. Si ves una oportunidad en el intradía entras y operas como un trader intradiario, pero si la operación merece la pena mantenerla más allá incluso hasta llegar a los dominios o expectativas de un inversor la mantienes. El mercado es camaleónico y tú debes responder con el mismo trato.

No puedes ser pasivo, tienes que adquirir la capacidad de reaccionar a los movimientos o expectativas espontáneas del mercado. Si, todo eso que un sistema de trading automático no es capaz de realizar.

No entras si no está lo suficientemente claro. Las pérdidas del pasado han desarrollado para ti esa destreza. No razonas la entrada ni la salida de la operación, todo discurre automáticamente.

Eres scalper, trader intradía e inversor, todo en uno. No estás definido por eso lo abarcas todo.

 

¿Tienes la suficiente fuerza mental para ganar dinero en los mercados financieros?

El trader debe de ser consciente de que siempre hay alguna oportunidad en el mercado. El problema es dar con ella.

Señales o técnicas de entrada hay muchas y cada una tiene un porcentaje de acierto.

Lo ideal sería que el operador fuese capaz de distinguir el porcentaje de fiabilidad correcto del % de cada señal pero es algo que requiere de muchísima práctica. No es nada fácil distinguir el porcentaje positivo que arroja cada diversa técnica de entrada en el mercado.

Necesitas de bastante dinero para adquirir la experiencia que se necesita para saber cribar el ruido del mercado. Y mientras no la adquieres tu operativa será igual a “sobreoperación“.

Es por eso que siempre insisto en el susodicho 1% de pérdida máxima de la cuenta por operación. Todo aquello que se exceda hará que tu cuenta corra peligro y que la agotes antes de conseguir la suficiente experiencia como para distinguir las buenas oportunidades de las malas.

Por lo tanto este sería el objetivo máximo de un trader:

“Distinguir cada una de las buenas oportunidades que el mercado le lanza cada día”

Mientras no lo consiga abrirá posiciones sin lógica alguna y “disparará” a todo aquello que se mueva: llámese mercados, llámese todo tipo de señales. Su cuenta se mantendrá siempre en rojo hasta alcanzar la experiencia adecuada.

Para evitarlo hay otra forma de operar aunque más difícil, psicológicamente hablando. Se trata de elegir únicamente uno o dos mercados y entrar en base a una sola técnica.

De esta manera la sobreoperación será menor y la especialización en un par de mercados y en una sola técnica hará al trader mucho más experto.  Sabrá más sobre menos. Esto es lo que suelen hacer algunos grandes traders conocidos, se especializan sólo en un mercado.

No le hables de otros mercados, sólo háblale del que manejan. Conocen lo básico del resto pero del que se han preparado no hay nadie que les iguale, y les basta, les basta para ganar inmensas fortunas.

Pero como he dicho antes, este tipo de operativa no vale para todos. Requiere de un gran control psicológico. Requiere que el trader que se incline a operar de esta manera sea capaz primero de vencerse a si mismo. ¿Por qué?

– Porque requiere pasar por alto señales que dan otros mercados que no son el suyo específico.

– Porque requiere pasar por alto señales dentro del propio mercado que conoce y que no coinciden con la técnica que ha elegido para operarlos.

En un mundo tecnológico como el actual en que por medio de una pantalla tenemos acceso a todos los mercados financieros actuales y a toda la información financiera es meramente imposible para el trader no caer en la tentación de sobreoperar a cada momento.

Por tanto y además de la necesidad de tener una gran fuerza mental para operar según las reglas propuestas se une el hándicap del aislamiento. El trading es un oficio solitario y sólo ganan aquellos que saben aislarse adecuadamente de toda noticia, consejo y rumor.

Aislarse, centrarse en un par de mercados, operar con una sola técnica, esperar durante horas a que aparezca la oportunidad… Si aun no eres capaz de lograr seguir estas reglas, no durante un rato sino durante todo el tiempo, aun te falta mucho para vivir del trading.

NOTA: tienes muy poco margen de error de ahí que operar con una sola técnica o señal de entrada mejore tu porcentaje de acierto.

¿Qué fuentes usas para tomar tus decisiones sobre los mercados?

Todos los días hay movimientos en cada uno de los mercados financieros. Unos son más acusados que otros y permiten recoger más o menos ganancias.

Es imposible abarcarlo todo, por eso debemos adoptar una visión paciente de observación.

A veces el “ruido” es tan grande y la variedad de mercados, tanta, que tratar de estar en todos los escenarios acaba por cansarnos mucho mentalmente, de manera que mucho esfuerzo ofrece pocos beneficios.

No es fácil el oficio de trader.

Por otra parte, hay 2 maneras de encontrar oportunidades.

Si te creas una lista de RSS, u otra a través de Twitter tendrás las noticias más relevantes a “golpe de ojo”. Es importante desde el aspecto en que hay ciertos catalizadores que provocan grandes movimientos en el mercado afectado.

El problema radica en que la desviación o distracción puede ser importante. Tienes que seleccionar muy bien las fuentes y, aun así, leer las diversas noticias e interpretarlas será un motivo de pérdida de tiempo, pero no hay otra.

Lo ideal es elegir muy bien las fuentes para la información que quieres obtener.

Recomiendo que dichas fuentes sean lo más relacionadas posibles con tu objetivo. A más fuentes, sobre todo no relacionadas, más dispersión. Tienes que saber separar el ocio del trabajo.

Por otro lado están los gráficos. Estos son más puros, no te confunden tanto la mente, tienes toda la información en ellos, por lo que el contacto con el mercado es más directo.

Tienen la ventaja de que los interpretas tu y que serás el único responsable de tus decisiones respecto a entrar o salir del mercado.

Si tratas de lograr una buena experiencia y llegas a ser bueno interpretándolos no te hará falta más. Lo que pasa es que, como tengo dicho, los gráficos no hablan. Te lo cuentan todo pero no hablan y nosotros como humanos necesitamos la opinión de otros, nos gusta leer, por eso caemos en la tentación de leer noticias, previsiones y comentarios.

No se trata ya de que no confiemos en que nuestro criterio sea correcto o no sino que necesitamos corroborar con la opinión de los demás si estamos en lo acertados o no.

Esta es una postura bastante peligrosa ya que siempre hay posiciones encontradas para un mismo tema, y encima tenemos un sesgo o inclinación a separar y rechazar la información que no coincide con la que tenemos nosotros sobre el mercado.

Simplemente buscamos interpretaciones que coincidan con nuestra visión para confirmarnos a nosotros mismos aunque luego no estemos en lo cierto.

Este es el peligro de leer una lista de fuente de noticias: primero distracción y luego contagio, que puede hacer variar nuestra postura original o confirmarla. Y no se trata sólo de eso sino de que tomemos la decisión que tomemos, esta sea la acertada. Nuestra cuenta sufre por todo ello.

En cambio, los gráficos son más directos y nos confunden menos.

No es fácil saber que manera es más efectiva para cada uno de nosotros. Cuando estamos observando únicamente las cotizaciones en el gráfico, si hay un movimiento brusco siempre nos gusta saber qué ha pasado y eso lo satisfacemos buscando la noticia relacionada.

Y si sólo tomamos nuestras decisiones en base a noticias o datos tenemos que valorar que muchas veces hay movimientos grandes en los gráficos que se suceden sin que haya ninguna noticia de por medio.

Puede entonces pensarse que lo ideal sería la combinación de ambos métodos y así lo corroboro pero siempre dedicando un importante porcentaje a favor de la lectura en gráficos. Hay muchas señales precursoras de buenos movimientos sin necesidad de acudir a la información. Además, la que nos ofrecen siempre viene contaminada por otro tipo de informaciones que no nos interesan. Vamos, que no hay la fuente perfecta.

Si te centras sólo en gráficos tienes la ventaja de que podrás analizar muchos más mercados.

Todo esto es algo a tener muy en cuenta y el éxito del trader vendrá de saber simplificarlo todo y adoptar aquello que a él mejores resultados le reporte.

No dejes morir tu sueño de vivir de la especulación

Cuando decidí, en su tiempo, tomar unas clases de golf para ver si me gustaba, recuerdo que eramos unos quince. Después de acabar el curso continuamos cuatro. Años después, sólo dos de aquel curso.

Son muchos los motivos por los que la gente se acerca al mundo de la especulación. ¿Curiosidad?, ¿dinero “fácil”? ¿vocación?….

Al curso de golf referido, yo me acerqué por curiosidad, luego me gusto y continué. Se que para ser mejor tengo que practicar más y dedicarle más horas. Lo mismo para el trading si quieres sobresalir.

Y si quieres ya vivir del golf, (dejemos la edad a parte) la dedicación debe ser plena. No hay ninguna diferencia en esto respecto al trading.

No vale dedicación a tiempo parcial.

Puedes ganar algún dinerillo de vez en cuando si compartes el trading con otro oficio, pero si pretendes vivir de él, no habrá otra opción que la de tomar en algún momento la decisión de abandonarlo todo por los mercados.

Y cuando digo todo, es todo. Cuanto más tiempo le dediques más probabilidades de ser un experto en la materia y de vivir de ello.

Los que halláis leído mi libro o los que leyeseis “Acerca de” en el blog, sabréis que antes de vivir del trading era Oficial de peluquería, en concreto, profesor en una Academia. También me acerque al mundo de la peluquería por casualidad y por obligación.

Era mi juventud, también estábamos inmersos en una crisis y sólo tenía la salida de trabajar con mi hermana de peluquero (tenía peluquería propia) o con mi hermano de electricista (también tenía empresa propia). Decir que me llevan más de 15 años de diferencia en edad.

Nunca en mi vida había pensado vivir de peluquero pero aun no había surgido en mí la vocación de la bolsa, y al fin, me decanté por el oficio de mi hermana. Me parecía mucho madrugar en el oficio de mi hermano, y sin embargo, lo que son las cosas, ahora me levanto a las 7 de la mañana.

La diferencia es que ahora me gusta lo que hago y tanto la electricidad como la peluquería no me gustaba.

Así que me paso como con el golf, me acerqué y me fue gustando. Si tuviese que trabajar como peluquero no habría durado mucho, pero tuve la suerte de que me contratasen en una academia de peluquería como profesor. Más de 100 alumnas por curso y alrededor de 1.000 clientas semanales.

El ambiente era maravilloso, no solo por estar rodeado de mujeres, que son las mejores compañeras para trabajar si eres hombre, o si eres el único hombre, sino porque era como estar en el Instituto pero sin tener que estudiar.
La verdad es que me costó bastante dejarlo, después de unos 15 años, pero mi mujer me ayudó mucho a dar el paso. Nunca se lo agradeceré lo suficiente.

Lo recuerdo con nostalgia. Aprendí mucho, sobre todo de mi jefa. Su lema: “el primer ahorro es una cerilla”. Ya ves que la gestión del dinero no sólo está presente en el trading.

Creo que nunca alcancé el grado máximo de experiencia, pese a estar muchos años ejerciendo dicha profesión. El motivo está claro, falta de vocación. Era bueno pero, sinceramente, se que si me gustase como me gusta el trading, sería mucho mejor porque trataría de aprender mucho más y lucharía por tener una peluquería propia.

(aprovecho para decir que no hay inconveniente ninguno en hacer un cambio de look a cualquier trader durante el curso que imparto) 🙂

Pero no era ese mi camino.

Por tanto, a todos aquellos que se acerquen al mundo del trading, que lo hagan con vocación. En la especulación, para vivir de ello, no vale con ser bueno, tienes que serlo mucho. ¿Y la vocación? Es necesaria para superar el gran sacrificio que tienes que sufrir desde que comienzas hasta que realmente puedes vivir de ello.

Impulso lo tienen muchos, perseverancia menos, sacrificio…muy pocos.

A parte de esto, la vocación puede morir por una inadecuada gestión del dinero. Si eres muy bueno gestionando el riesgo/dinero en tu período de aprendizaje ya nunca serás abandonado por el trading y las probabilidades de que vivas como especulador serán reales.

Y por si tienes alguna duda, o necesitas un pequeño empujón para superar el gran sacrificio que hace falta para vivir del trading:

  • No tener un jefe encima tuyo, no tiene precio.
  • No tener un horario fijo de entrada y de salida, no tiene precio.
  • Abandonar un rato tu trabajo para dar un paseo por la orilla del mar, no tiene precio.
  • Tener la oficina en casa, no tiene precio.
  • No tener que aguantar a clientes y proveedores, no tiene precio.
  • Poder encender un momento la tele para ver el sorteo de la Champions (en mi caso), no tiene precio.
  • Optar a ganar más de 1.000 euros al mes durante toda tu vida, no tiene precio.
  • Tener libertad para hacer algún asunto privado sin rendirle cuentas a nadie, no tiene precio.
  • Salir de la oficina un momento hasta el salón para conversar con tu mujer, no tiene precio.
  • Cogerte un día libre en el medio de la semana, no tiene precio.
  • Poder trabajar desde cualquier lugar del mundo, no tiene precio.
  • Desear que acabe el fin de semana para empezar a trabajar, no tiene precio.
  • Coger las vacaciones cuando quieras y sin pelear por una quincena en concreto, no tiene precio…

…podría seguir mucho más tiempo así.

Si de verdad, sientes al trading en tus venas, no lo dejes morir.

Cómo evoluciona un especulador o trader

Es sabido que un trader necesita pasar una serie de etapas cuya duración vendrá determinada por la destreza del propio especulador en cuestión y por el tiempo efectivo que dedique a ello.

A todo esto, recalcar que el trading es un oficio en continua evolución. Siempre hay que estar aprendiendo algo porque la maestría o excelencia en esta disciplina es algo infinito. Cuanta más experiencia vayas adquiriendo más alto será el escalón que ocupes.

Indicar también que esta escalera ascendente hacia el dominio del oficio de especulador no dispone de pasamanos. Quiero con esto decir que cualquier resquicio en la disciplina de cualquier trader, sea experto o no, acabará por precipitarle al vacío de la bancarrota.

“El mercado no duerme pero tu si”

“Se le puede ganar al mercado durante períodos intermitentes pero no todo el rato”

Es fácil, por tanto, tener un momento de flaqueza y destruir todo lo construido hasta ese instante. Es por eso que dicha escalera es tan frágil como el cristal.

El trading es como un tronco lleno de ramas, o como un río con sus afluentes. Cada rama, cada afluente alimentan al tronco y al río respectivamente. Todo suma, aunque claro, como en todo, siempre hay unas ramas o afluentes principales, y en este caso serían: La Gestión de dinero y riesgo, La Psicología y la técnica sobre el gráfico.

Ya sin tener en cuenta que el trader comience la casa por el tejado (no hay lugar a los atajos, si te saltas una etapa tarde o temprano tendrás que volver a superarla) la evolución podría decirse que es parecida a una tendencia de mercado. De hecho, teniendo los parámetros necesarios podría representarse dicho progreso en un gráfico.

El proceso es el siguiente:

– Comienzas a recopilar datos, por medio de libros, seminarios, cursos, manuales, vídeos, investigación propia… El resultado es una cantidad ingente de material que el trader tiene que procesar y cribar. Esa criba será tanto mental como física (apuntes, papeles, etc, etc).

Cuan más novato es el trader más material acumulará. 

De esa primera acumulación saldrá una primera base. Será el fundamento de su futuro sistema de trading, de su futura operativa. Se trata de hacerse con unas premisas tipo que poco a poco a base de experiencia ira transformando y adaptando a su personalidad de especulador.

Parece mentira, pero pasará frecuentemente de procesos activos a procesos en los que la actividad aminora, no encuentra caminos por donde seguir. No tiene que preocuparse, el cerebro, cual ordenador, se está tomando su tiempo para procesar toda la información. El trader no se da cuenta pero su mente está tratando todos los datos para tomar una decisión al respecto, para llegar a una conclusión.

Podrá llevarle más o menos tiempo, pero hasta que el proceso acabe, el especulador no tendrá respuestas ni sabrá que camino tomar. La meditación, en este caso, si se quiere avanzar más rápido, será la fuente de poder, será el atajo hasta la siguiente fase evolutiva.

Así irá pasando fase tras fase, así se irá haciendo cada vez más experto. Simbólicamente, semejaría un muelle que avanza encogiéndose y se expandiéndose continuamente.

Llama la atención como, tras haber pasado ya varias fases, muchas veces tendrá que volver atrás en el tiempo para recoger algún elemento esencial que se ha dejado en alguna de las etapas. Llega a intuirlo pero no regresa a por ello hasta que se da cuenta de que es la pieza que le falta para encajar en el puzzle.

Y así, sucesivamente, por un sin fin de fases infinitas, transcurre la evolución de un especulador hasta que cada vez le cuesta más tiempo añadir un nuevo avance a su operativa.

Al principio tenía grandes descubrimientos y gran abundancia de material que escudriñar. Cuando ya ha pasado el tiempo y se supone experto, el material que llama su atención ya aparece con cuentagotas, ya tarda mucho más tiempo en hacer un descubrimiento interesante.

Y es así, de esta manera, como cada vez va sabiendo más sobre menos, hasta alcanzar la excelencia, aunque nunca la sabiduría total. Es lo bonito de esta profesión o arte, que es la especulación.

El especulador está siempre donde está el dinero

El trabajo de un especulador consiste principalmente en estar con la caña preparada para ver donde salta la oportunidad. La preparación debe ser meticulosa, cada día se trata de ir adquiriendo más formación y más experiencia para poder así tener más probabilidades de cazar a su presa.

El especulador tiene que adiestrarse en una serie de materias que luego todas juntas darán lugar a un gran arsenal de herramientas que le darán un potencial demoledor sobre el mercado.

  • Percibe y comprende aquellas cosas que a simple vista no se pueden ver” El libro de los cinco anillos

Sus principales armas son:

– Gestión del dinero. Nunca pone en riesgo todo su dinero. Su principal misión es protegerlo, tanto su capital inicial como sus ganancias. Entiende que nunca se arriesgará a perder por ganar.

– Psicología. Es frío y calculador. La paciencia es su arma fundamental. Espera a que la víctima se descubra, nunca tiene prisa. Sólo “abre fuego” cuando tiene todas las de ganar. Pasaron los tiempos en que disparaba a todo lo que se movía. Comprendió que actuando de esa forma era él quien quedaba al descubierto. Era presa segura del mercado.

  • “El que sabe cuando puede luchar y cuando no, saldrá victorioso.” El arte de la guerra_ Sun Tzu

– Observación. Como la araña que se pasa horas y horas observando al mercado, esperando la oportunidad que siempre aparece. Una vez fijada no es el momento aun de atacar, espera el instante adecuado. Es preciso como el bisturí de un cirujano. Sabe que tan malo es entrar antes de tiempo como dejar pasar la oportunidad.

 – Preparación. Mientras vigila al mercado está en continuo aprendizaje. Lo primero de todo será conocerse a si mismo, su personalidad, sus puntos fuertes, sus puntos débiles.

  • Con 1.000 días de práctica para el entrenamiento y 10.000 días de práctica para refinarlo. _El libro de los cinco anillos

Y seguidamente conocer perfectamente a su enemigo. Es fundamental saber a que reacciona, que motivo le hace quedar al descubierto, cuales son sus puntos débiles. Sólo le atacará cuando lo conozca bien. No dará pié a que este le sorprenda.

  • “Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.” _ El arte de la guerra (Sun Tzu)

No importa si son acciones, índices, materias primas o divisas. Primero tratará de conocer el mercado en donde va a actuar. Es imprescindible conocerlo bien, como si sólo tiene tiempo para concentrarse en uno. Hay más esperanzas de victoria atacando a un enemigo que se conoce bien que tratar de atacar a todos conociéndolos a medias.

– Oportunidad. Cuando domina la batalla no es momento de retirarse sino de perseguirlo, acosarlo, en este caso añadiendo lotes a su posición, la tendencia está de su lado.

  • Es esencial encontrar el ritmo de los adversarios cuando se desmoronan y perseguirlos sin dejarles apertura alguna. Si pierdes la oportunidad de los momentos vulnerables perderás la oportunidad del contraataque.
    Si el adversario pierde ritmo de combate y empieza a desmoronarse y dejas pasar esa oportunidad el adversario se recuperará y frustrará tu intento. Es esencial reforzar firmemente elataque en el momento de cualquier pérdida de posición por parte de un adversario 
    para impedirle que se recupere. 
  • Cuando luches con un adversario y estés ganando, tu rival puede hacerse todavía ilusiones y aunque parezca que está vencido, por dentro se niega a reconocer la victoria. En estos casos debes desmoralizarlo. Y esto significa cambiar tu actitud repentinamente para impedir que el enemigo siga manteniendo dichas ilusiones. Lo principal es ver que los adversarios se sienten derrotados en el fondo de su corazón.
    Cuando tus enemigos se han desmoralizado totalmente, ya no les prestes atención.
    Mientras tengan ambiciones difícilmente se desmoronarán. _ El libro de los cinco anillos

Temario a seguir en el aprendizaje del trading

Son muchos los novatos que se acercan al mundo de la bolsa, materias primas y divisas con el afán de sacarse un dinerillo extra, y quién sabe si, incluso llegar a rico.

Lo fácil siempre es pensarlo, lo difícil es hacerlo.

Pues bien, debido a que no hay un temario ni una serie de cursos que indiquen al trader novato cual es la hoja de ruta es normal que este comience la casa por el tejado, que se salte etapas que luego tiene que regresar a “quemar” o que incluso no sea capaz de avanzar como es debido por no empezar por el principio.

Lo principal es hacerse una buena base, y luego ir añadiendo un granito cada día. Pasado el tiempo, cuando mires atrás, verás que la montaña que estás creando es cada vez más grande.

Con el ánimo de esclarecer esa falta de temario y que el especulador que se inicie en los mercados sepa el orden de los pasos a dar surge esta lista:

Primer tema) Mercados:

tienes que tener muy claro antes de dar ningún otro paso en que mercado/s vas a operar. Esto es porque según el mercado elegido tendrás que seguir un camino u otro. Los principales son los de acciones, índices, divisas y materias primas.

Y pueden operarse a través del contado, futuros, opciones, cfds, principalmente.

Además, tienes que configurar el activo de cada mercado, ya que cada cotizado tiene unos parámetros propios (no vale todo para todos).

Segundo tema) Broker:

el segundo paso será elegir un buen broker con una buena plataforma tanto para la operativa como para los gráficos. Comisiones y demás también cuentan, así como capital mínimo para empezar y garantías.

Normalmente cuando empiezas no lo quieres hacer con mucho dinero. Para ello lo mejor es Forex (divisas), y si quieres abarcar más mercados la opción más asequible son los CFDs.

El broker deberá tener la opción, además de la plataforma en real, de la plataforma en simulado. Es necesario para aprender su manejo antes de saltar a la operativa real. Sino lo haces así pagarás con tu dinero el aprendizaje de la misma.

Tercer tema) Capital:

la cantidad de capital es muy importante porque marcará en qué mercados puedes operar, en que time frame (espacio temporal), donde debes situar el stop-loss y el número de lotes con los que abrirás la posición.

Por supuesto que a mayor capital mayor probabilidad de ganancia. Eso si, mientras dure el aprendizaje, se debe operar con el mínimo lote posible y por supuesto, con un stop-loss en todas y cada una de las operaciones abiertas.

Cuarto tema) Stop-loss:

es frecuente ver a multitud de traders operar sin stops. Es imprescindible para pasar al siguiente tema. Si no lo hace acabará su carrera como trader muy pronto. Debe aprender a arriesgar un porcentaje muy bajo del total de la cuenta en cada operación, ponerlo a una distancia razonable del punto de entrada y tener en cuenta el spread (diferencia entre precio de compra y de venta).

Quinto tema) Número de lotes o contratos:

un trader que se acerca a los derivados sin experiencia acaba destrozando su cuenta en horas. Esto es por el efecto apalancamiento.
Tiene que aprender a fijarlo tomando como referencia la cantidad de capital total en cuenta, el activo en el que va a operar, el precio de entrada, el punto donde va a poner el stop y el spread.

Si opera con el riesgo adecuado, el trader no deberá tener miedo de operar en derivados.

Sexto tema) Técnica de entrada:

casi todos los traders nos perdemos en la señal o técnica de entrada perfecta. NO existe el Santo Grial. Las mejores entradas las conseguirás hacer después de horas y horas de práctica en la plataforma, a modo de “videojuego”. Es la única manera de diferenciarte de los demás especuladores. Hacer “músculo” a base de acumular mucho tiempo y que el ojo y el cerebro se vayan acostumbrando a percibir las mejores oportunidades.

Séptimo tema) Salida de una posición:

es lo más difícil del trading. Todos sabemos como entrar pero no como salir. La mejor manera que he experimentado para ello es, por porcentaje.

Octavo tema) Cuando añadir lotes a una posición ganadora:

la ganancia del trader viene de promediar a favor una operación abierta con x lotes. El parámetro que te va a indicar cuando hacerlo es el “margén usado”.

Noveno tema) Como salir:

de nuevo, hay que saber salir de una posición a la que se le ha añadido más lotes a los iniciales. Es algo a tener claro por parte del trader. Además, hay que asegurar esos nuevos lotes de manera que si la cotización se da la vuelta no nos dilapide las ganancias obtenidas con los lotes iniciales.

Décimo tema) Cuanto dinero sacar de la cuenta:

una vez que ya ganas dinero consistentemente viene el feliz momento recoger los beneficios. Partimos de una cantidad fija, pero esta hay que ir incrementándola progresivamente.

La felicidad del trader (independencia económica) viene cuando, consistentemente, eres capaz de operar con el mayor número de lotes y el mínimo riesgo posible. Si sacas de la cuenta todo lo que vas ganando esto no será factible y sólo se debería hacer cuando logras tener una cuenta muy grande. Por lo demás, hay que sacar parte de los beneficios pero el resto quedarán en la cuenta que tenemos con el broker para poder incrementar poco a poco ese número de lotes con los que operamos.

ULTIMO tema) Psicología:

no he querido englobarlo dentro de ningún tema en concreto porque está presente en todos y cada uno de ellos. Cada trader tenemos diferente personalidad y es por ello que corresponde a cada uno de nosotros potenciar nuestros puntos fuertes y eliminar en lo más posible los débiles. Puntos fuertes y débiles que, como digo, encontraremos en todos y cada uno de los temas a tratar para sacar el “doctorado” en trading.

La psicología, por medio de la disciplina, será la gran piedra angular que proteja todas las reglas aprendidas en este largo camino de cara a vivir del trading.

Las 3 fases del especulador hacia independencia económica

Muchos son los traders que se quedan por el camino antes de poder ejercer el oficio de especulador.

Una mala gestión del dinero y la falta de disciplina hacen que te abandones antes de abordar la fase técnica.

En realidad, casi todos empezamos por la fase técnica (la casa por el tejado), pero es que la gestión del dinero es bastante aburrida y la disciplina muy dura.

Así que, tras haber empezado por el tejado, y si aun queda dinero y ganas, debes volver atrás a pasar las fases que te has saltado.

Por tanto, la primera fase sería trabajar la gestión del dinero y riesgo, después la disciplina y finalmente la técnica sobre el gráfico (la operativa que tanto te gusta).

Pero estas fases son sólo el principio.

Concretamente, en la fase técnica hay otras 3 etapas en las que vuelve a haber una criba de traders. Dichas fases son las siguientes:

 FASE NEGATIVA: en esta fase el trader tiene muchas pequeñas operaciones positivas y pocas operaciones con pérdidas, pero estas son grandes. La cuenta va perdiendo capital hasta quebrar.

FASE NEUTRAL: en esta etapa el trader ha aprendido a poner stops por lo que tiene muchas operaciones negativas con pequeñas pérdidas y muchas operaciones positivas con pequeñas ganancias. La cuenta permanece más o menos equilibrada durante mucho tiempo. Si en esa larga espera, necesaria para pasar a la siguiente fase, pierdes la calma y te saltas la gestión del dinero y la disciplina, volverás a la fase anterior.

FASE POSITIVA: el trader sigue teniendo operaciones con pequeñas pérdidas y el número de operaciones negativas es menor. En cuanto a las positivas, estas comienzan a dar cada vez beneficios más grandes. Ya es capaz de aguantar una posición con ganancias, ya es capaz de dejarla correr cada vez más tiempo. La curva de resultados de la cuenta comienza una tendencia ascendente. Comienza el camino hacia la consistencia, y la independencia económica que vendrá de la mano de una operativa con gran número de lotes o contratos pero siempre con el riesgo contenido.

La duración de cada etapa depende de cada trader, de su dedicación y de una gestión del dinero y la disciplina férreas.

El trading

Debido a ciertos correos que recibo y comentarios he deducido que hay mucha desinformación en lo que realmente significa la palabra “trading” y por extensión “trader”.

Trader es, en español, un especulador que se dedica a observar  los mercados, generalmente intradía, con la intención de encontrar una oportunidad de entrar en un activo (que generalmente admite apalancamiento) por medio del análisis técnico, para abrir una operación que puede ser tanto al alza (bull o largo) como a la baja (bear o corto), con el fin de obtener un beneficio en un relativo corto espacio de tiempo.

El que luego sea capaz de ganar o perder dinero ya depende de muchas cosas, principalmente:

– Gestión del dinero

– Psicología

– Análisis técnico

Pero pasando ya de esto, que está más que explicado en otros post del blog, la falta de entendimiento está en otro aspecto:

Mucha gente confunde los mercados en donde se opera con el instrumento o medio que se utiliza para operarlos.

Por tanto,tratando de dejar este tema un poco más claro, decir que los mercados principales en los que se maneja un Trader o Especulador intradía suelen ser:

MERCADOS

  • ACCIONES
  • INDICES BURSÁTILES
  • DIVISAS
  • MATERIAS PRIMAS

Estos son los mercados los cuales se operan a través de los, principalmente, siguientes

INSTRUMENTOS:

  • AL CONTADO (replica)
  • OPCIONES (apalancado)
  • FUTUROS (apalancado)
  • CFDs (apalancado)

Conviene tenerlo claro, sobre todo teniendo en cuenta nuestro perfil de riesgo.

El secreto está en la constancia

En mi vida como trader he identificado claramente 3 pilares fundamentales:

1.- Gestión del dinero

2.- Análisis técnico

3.- Psicología

Y dentro de este último grupo 2 subgrupos más:

a) disciplina

b) constancia

¿Cuantas veces has empezado un nuevo proyecto una y otra vez y cuantas veces lo has acabado?

Es muy frecuente en el ser humano empezar a hacer algo con mucha ilusión. Esa ilusión va decayendo poco a poco y si los resultados esperados tardan en conseguirse, y aun encima la dificultad crece, no se tarda mucho en abandonar… para repetir de nuevo el ciclo con otro nuevo proyecto.

Así nos encontramos con multitud de tareas empezadas y ninguna rematada.

Un consejo para no decaer y para llegar más lejos. Hacer algo que realmente te apasione. Esa pasión será la que haga que no abandones.

Otro consejo: no trates de hacer muchas cosas o inmiscuirte en muchos proyectos a la vez ya que entonces si que no sacarás ninguno adelante. Tendrás que repartir tu escaso tiempo entre varios trabajos y ya sabes que eres mas experto en aquello a lo que más tiempo le dedicas.

Luego, será la constancia la que te haga llegar a donde deseas. Un poco y otro poco y otro poco más, así día a día, semana a semana, mes a mes, año tras año. Se trata de ir avanzando un poquito cada día en la dirección correcta.

“El que conoce la constancia lo abarca todo”