Síndrome del becario

Película: Se jubila, se cree Dios, tiene todo el tiempo del mundo, dinero no le falta. Sin embargo, acaba volviendo ante la llamada del Sistema. Este es, de modo muy efímero, un brevísimo resumen de la película “El becario”.

Caso real: Se le aprueba minusvalía mínima a los 40 años, pensión para el resto de su vida cercana a los 1.500 euros, todo el tiempo libre del mundo para hacer lo que quiera. Viaja, no madruga, está en el bar el tiempo que quiere… recibe la llamada del sistema y se reincorpora al mundo laboral en una profesión distinta  a la que desempeñaba.

Seguramente encontraréis más ejemplos parecidos…

¿A que viene esto? Los que me seguís desde hace tiempo o los que habéis leído “El libro blanco del trading” sabéis que en su momento tuve que elegir entre “peluquería” o “electricidad”.

Al final me decanté por la primera por mayor afinidad con mi hermana que era propietaria de una peluquería. No era mi vocación pero si una salida para los tiempos que corrían de aquella.

De la peluquería derivé a la enseñanza privada en una Academia de Peluquería. Los mejores años de mi vida, sin duda alguna, y donde conocí a la madre de mis hijos, la que hoy en día es felizmente, mi mujer.

Ella, como sabéis, fue la que me hizo dar el paso en favor del trading. Cuanto se lo agradezco.

De operar intradía me convertí en especulador a largo plazo. El motivo de esa transición: los resultados cantaban.

El pilar de mi sistema, la gestión del dinero.

Resumiendo: contemplo los mercados cotejando ambiente y gráficos – estoy mucho tiempo fuera del mercado buscando la ocasión ideal para mí – abro la operación en un sólo mercado – no diversifico – me olvido pues la gestión me protege – asumo la pérdida si fallo – dejo correr si estoy en lo cierto.

¿Cuánto tiempo dejo correr?. Nunca el mismo. No establezco objetivos, no veo el futuro por lo que no puedo hacerlo, por tanto, mientras la operación está abierta procuro observar todo aquello que pueda variar las razones por las cuales he entrado en el mercado.

Pueden pasar meses hasta que la cierro.

Mientras tanto, mi mujer está en casa conmigo, hago running, he pensado volver al golf, las niñas en el cole… El cole limita mucho a la hora de viajar. Nos gusta ir de ruta todos juntos.

Mucho tiempo libre.

Lo que nunca he contado es que soy funcionario de educación, oposición aprobada mientras trabajaba en la Academia de Peluquería.

Me han llamado una vez y lo he rechazado…pero… me estoy pensando seriamente volver al ruedo. ¿Sindrome del becario?. No lo se.

Por supuesto que sin nunca abandonar el trading. Faltaría más. Esto lo primero. En educación también tienes mucho tiempo libre, sobre todo en la parte técnica de FP (que es a la que yo pertenezco)…sería fácilmente compaginable.

Ya lo he dicho en alguna ocasión en los artículos: “El trading es muy celoso, requiere todo su tiempo para él, en el período de aprendizaje”.

En el período de aprendizaje, después te ofrece toda la libertad del mundo. Una operación es como plantar un árbol y dejarlo crecer.

En fin, ahora puede que esté pensando en rellenar todo ese hueco que el trading me deja. Cosas de la vida.