Practica y no apuntes nada

Los que me seguís desde hace tiempo habréis leído en algún post de este blog que he gastado tantos tacos de notas en anotaciones que ya he perdido la cuenta.

En esos tacos solía apuntar aspectos sobre mi operativa, aquellos en los que debía mejorar.

Estos aspectos estaban divididos entre:

– psicología

– gestión del dinero

– patrones, sistemas, o técnicas para abrir posiciones

La más fácil para mi fue la gestión del dinero. Es aburrida de por si pero una vez estableces el porcentaje que tienes que perder en cada operación y el número de contratos con los que debes abrir en cada ocasión, luego ya todo es monotonía.

La psicología fue, sin duda, una de las etapas más pesadas y duras de atravesar. Tuve que reeducarme de todas las maneras posibles que encontré. Desde luego que para adaptarme a no tener un jefe encima tras muchos años en los que sí, tuve que hacer un alarde de disciplina férrea para concentrarme en lo que de verdad tenía que hacer.

A todo esto, rectificar muchos malos hábitos y puntos débiles.

Fue un proceso muy lento y muy pesado por el trabajo mental que requirió. No se como aun no estoy loco del todo.

Luego, finalmente, vino la de la búsqueda de patrones de entrada, la técnica sobre el gráfico. En esta búsqueda me pasó un poco lo mismo que en mis inicios como trader. Siempre que buscas las mejores entradas tratas de buscar algo que siempre acierte el 100% de las veces, vamos, el Santo Grial.

Pero como he dicho, mi etapa inicial como trader en la que busqué todo tipo de indicadores infalibles con el Metastock, me sirvió para darme pronto de cuenta de que ese no era el camino.

Empece a gastar tacos y tacos de notas apuntando las técnicas que mejor me parecían. Hay que decir que aunque, tras una criba, logre centrarme en menos de 10 técnicas, cada día ponía en mis notas una diferente como la mejor. Iban rotando. Un día me parecía mejor una y otro día otra.

Volví a caer en la cuenta de que ese tampoco era el camino. El hecho de esa rotación era porque ninguna me satisfacía al 100%. Estaba cayendo de nuevo en la trampa del Santo Grial.

La mente, la intuición, llevaba ya mucho tiempo dándome por medio de “flashes” la solución. (Esto me ha pasado en cantidad de ocasiones. La mente te da la solución pero tu sigues adelante buscando por otro camino hasta que llega un momento, y el caso es que lo sabes, en que ya has buscado en todos los caminos posibles y caes en la cuenta que el verdadero era el que te había susurrado tu mente al principio de todo. No se porque pero el subconsciente siempre va un paso por delante de la razón). El caso es que una y otra vez me decía: “practica y no apuntes nada”, “practica y no apuntes nada”.

Pero yo seguía erre que erre, gastando blogs de notas.

De repente fui eliminando técnicas hasta quedarme con 2, y luego con una. A partir de aquí lo comprendí: “practica y no apuntes nada”. Lo que tanto tiempo llevaba la intuición diciéndome lo comprendí.

De eso se trataba, de practicar, de acumular horas de práctica, todo se iría dando.

Desde ese mismo momento no volví a apuntar nada más. Es cierto que sobre mi escritorio tengo las reglas psicológicas y las de la gestión del dinero pero ninguna sobre técnicas o patrones de como entrar en una posición.

El renunciar a una técnica en concreto, el renunciar a ponerle puertas al campo, me abrió todas las posibilidades.

Es cierto que casi todas mis operaciones son a la baja, pero fuera de esto el ojo llega a reconocer las verdaderas oportunidades, no ve una sola técnica, las ve todas a la vez. No se como explicarlo mejor. Y cuanto más practico más fácil me resulta verlas. Y es que todo se reduce a esto: “oportunidades siempre las hay, sólo tienes que verlas”. Y añado, para verlas tienen que pasar muchos gráficos delante de tus ojos, día sí y día también.

Desde luego que se puede elegir una sola técnica para operar y que te vaya bien. También lo aconsejo. Estoy seguro que tras evolucionarla, refinarla, serás un maestro con esa sola técnica. El caso es ganar y hay más de un camino hacia Roma.

Pero practicar adaptándote al mercado en presente te permite aspirar a ganar en todas las oportunidades que seas capaz de identificar.