¿Por qué la mayoría de los traders no llegan a ser consistentes?

Basándonos en que lo que realmente cuenta en la especulación no es hacer un gran número operaciones positivas de tramo corto, ni tener un gran porcentaje de acierto sino que lo primordial es agarrarse a la tendencia, el trader debe estar dispuesto a ver como su porcentaje de acierto baja dramáticamente tratando de “agarrar” esa tendencia en pos de la consistencia.

Por lo general, el trader perdedor, el que no genera ganancias consistentes en el tiempo es aquel que busca su rápido enriquecimiento a través de fugaces entradas y salidas en el mercado. Lo que se llama: scalpers o traders intradía.

Este es el tipo de trader que basa su sistema, el posible progreso de su cuenta, en el porcentaje de acierto.

Su errónea máxima es:A mayor porcentaje de acierto, más ganancias”

Podría ser, la lógica así lo hace entender, más en la práctica no sucede de esa manera.

Hay muchos traders intradía con un porcentaje de acierto insuperable pero que no son consistentes.

La causa sólo puede ser una: no saben, no son capaces o no quieren dejar correr las ganancias lo suficientemente. Buscan un objetivo para sus beneficios.

De esta manera, lo único que consiguen es mantener su cuenta en lateral permanente.

Desde siempre, el trader ha buscado tener un historial en verde, con la mayoría de sus operaciones cerradas en positivo, aunque las ganancias fuesen minúsculas. Eso no importaba.

Pensaba y piensa: “Cuanto más acierte, más gano”.

Sin embargo, acaba descubriendo que el porcentaje de acierto no da la consistencia. Y se abruma. No lo entiende.

¡Tiene un porcentaje de acierto del 90% y aun no es consistente!

El trading es diferente a todo. Basta con enfocarlo desde el punto de vista de un trader perdedor, con uno que aun no trabaja con stopsloss.

Basta con mirar el historial de operaciones de este individuo.

Este se caracteriza por tener un gran número de operaciones positivas con pequeñas ganancias y 2 ó 3 negativas con grandes pérdidas.

Si avanzamos en la experiencia del trader, este intuye que si aumenta el porcentaje de acierto y elimina esas 2 ó 3 operaciones que han destruido su cuenta, irremisiblemente, tiene que ganar.

Sin embargo, a lo único que llega, tras eliminar esas 2 ó 3 pésimas operaciones, es a mantener su cuenta en equilibrio, nada más.

Si siguiera más adelante en su experiencia, comprendería entonces que el porcentaje no lo es todo.

Comprendería que se puede elevar la curva de resultados disminuyendo el porcentaje de acierto pero elevando el tiempo que deja correr sus beneficios.

A partir de ahí, sí su cuenta comenzaría a crecer visiblemente.

Pero sin embargo no es tan fácil. Veamos por qué:

La fase determinante, la de dejar correr beneficios es la más psicológica de todas.

Lo que mayormente me encontrado en este mundo del trading es el trader que, erre que erre, quiere tenerlo todo controlado.

Necesita un sistema que le diga: entra aquí y sal allá.

Emplea miles de horas en ello: backtestings, indicadores, medias, gurús…

Lo busca por todas las partes: libros, conferencias, cursos…

…pero no lo da encontrado. Millones de traders en todo el mundo, durante toda la historia del trading… ¡Y NADIE DA CON EL SISTEMA!

Pero no lo encuentra NO porque no lo busque sino porque no existe.

Y se vuelve a frustrar.

Y se enroca en ello.

Necesita tener una regla que le diga sal aquí con x ganancias. Todo el tiempo.

Más me permito remitirme a una cita del maestro de W. Buffet (B. Graham):

“Como no puede predecir cuál va a ser el comportamiento de los mercados, tendrá que aprender a predecir y controlar su propio comportamiento”

Son muchísimos los que tienen que abandonar justo en esta etapa del camino que lleva hacia la consistencia.

Es la última etapa, la decisiva. Tanto nadar para morir en la orilla…

Pero claro, la etapa decisiva carece de reglas concretas, Y ESTO LE MATA.

El ser humano necesita certezas, necesita tocarlo como Santo Tomás.

En la antigüedad, todo aquello que no tenía explicación se le tachaba de “divino”.

Ahora no se como se le tacha, pero a ojos del humano de hoy en día: si no lo puedo tocar, si no lo puedo encerrar en una fórmula, no sirve.

Y ahí mueren la mayoría de los sueños de muchos proyectos de trader.

Y es que en esta última fase gana, no el que diseña el mejor sistema de trading, no el que tiene las mejores reglas, sino el que es capaz de controlar su propia reacción ante los movimientos del mercado, el que es capaz de hacerse frente a si mismo, a su propia psique y a las trampas psicológicas que el mercado le tiende para inducirle a variar su estrategia en el transcurso de la operación.

Este es el único punto que le quedará al trader por trabajar para ser consistente.

Y, por su puesto, le corresponde única y exclusivamente a él mismo hacerlo.

Nadie podrá hacerle el trabajo porque ningún trader es igual a otro.