¿Por qué es tan importante la meditación?

La meditación es buena para todas las personas, no sólo para el trader.

En una cultura en la que últimamente se nos está inculcando la necesidad de hacer ejercicio y de alimentarnos bien, echo de menos un pilar fundamental: pensar.

Cualquiera que haga ejercicio sabe lo que se siente al finalizarlo: la liberación de endorfinas te hace sentir más optimista, y aunque has hecho un esfuerzo, de alguna manera no te sientes cansado sino con más vigor que va en aumento según la frecuencia y dedicación que tengas con el deporte.

En la alimentación, más de lo mismo: “eres lo que comes”.

Son actividades que, si bien pueden experimentarse sus beneficios en el momento, sus mejores prestaciones surgen con el paso del tiempo y tras una dedicación constante. No son pocos los que abandonan el deporte o una dieta por no conseguir objetivos inmediatos. Repito, los resultados vienen tras una dedicación constante.

El cuerpo que tendrás dentro de 20 años depende de lo que hagas a partir de hoy.

Pero bueno, la gran olvidada es la meditación, el pensamiento. Se ha sustituido por la tele, el ordenador y el móvil.

Sin embargo la mente, desde que nos levantamos, está procesando toda la información que le llega a través de los sentidos. Llega a acumular una cantidad incontable de datos que necesitan ser procesados. Sin embargo, no nos paramos a hacerlo. De ahí el sentimiento de no sentirnos realizados, de estar confundidos, de preguntarnos por qué no nos salen las cosas, mal humor, insomnio…

La mente, al igual que el cuerpo, necesita de su ejercicio. Y este se llama meditación.

Si tras un período de tiempo de estar metiendo datos al cerebro, nos aislamos y nos ponemos a pensar, estamos ejercitando nuestra mente, estamos organizando los datos, y milagro, estamos obteniendo respuestas.

Es más, al finalizar nuestra meditación, habremos liberado la mente. Nos sentiremos más a gusto y de mejor humor con los demás pues el motivo de ese malhumor es que la mente está buscando soluciones y si alguien nos interrumpe en esa labor la pagamos con él.

Por tanto, si haces ejercicio, no te olvides que la mente también lo necesita y que su ejercicio es encerrarse y pensar.