¿Por qué debes escribir un diario de trading?

Cada trader tiene o debe tener su forma personalizada de operar. Esto es adaptar el sistema a la personalidad de cada uno.

Todos somos personas diferentes y tratar de operar de la misma manera, más que inviable es imposible y sobre todo improductivo.

Aunque todos los especuladores tengamos que pasar por las mismas fases, hay pequeños matices individualizados que harán de nosotros mejores traders. Se trata de buscar lo que ahora está tan de moda: un tratamiento personalizado que consiga mejores resultados sólo por ese hecho que tratar de buscar una solución general para todos.

Lógicamente, esa solución general no admite los pequeños y diferentes matices que tenemos cada persona y que nos diferencian a los unos de los otros.

Como dice una de las Leyes de Murphy: Si un letrero dice “una misma talla va bien a todo el mundo” es que no va bien a nadie. 

Pues en el trading lo mismo. Tienes que tratar de personalizar tu operativa al máximo, adaptarla a ti como un traje.

Hay traders que acostumbrar a llevar un diario de operaciones. Por supuesto que es algo muy respetable. Supuestamente repasar dicho diario te llevará a distinguir tus puntos fuertes y tus puntos débiles, en donde tienes el potencial y que es en lo que más tienes que trabajar.

Yo, personalmente, no soy capaz de realizar esta tarea anteriormente expuesta por 3 razones:

1.- No soy lo suficientemente meticuloso para llevar a cabo dicha tarea. Se que lo haría 3 días y pararía de hacerlo.

2.- Aunque puede ser una herramienta importante, considero que hay otras que aun lo son más. Y como en el trading tienes que simplificarlo todo al máximo y, sobre todo, priorizar lo más importante sobre lo menos, he decidido que la tarea de escribir un diario de operaciones, en mi caso, es secundario y me reportaría más perjuicios que beneficios.

3.- Estoy convencido de que el diario de operaciones puede ser totalmente suplido y con más eficacia por la práctica. Dicha práctica se va transformando en experiencia gracias a nuestro cerebro por lo que este debido a su flexibilidad y capacidad de adaptación aprende más rápido y fija lo que es correcto y lo que no mediante esa práctica continua sin tener que recurrir a un diario de operaciones que ocupará, como tarea, un gran espacio de tiempo que bien podríamos aprovechar operando.

Esto en cuanto al diario de operaciones. En cuanto al diario de trading ya es diferente.

Si te remontas a tus años estudiantiles, ¿quién no ha preparado alguna que otra “chuletilla” previo examen?

En mi caso no ha sido la primera vez que he tenido que tirarla por habérseme quedado memorizada tras haberla escrito. Pues bien, el objetivo de un diario de trading, que no un diario de operaciones es ese, tratar de buscar la esencia del trading por medio de la escritura. Tratar de retenerla en el cerebro para ayudar a automatizarla.

Yo lo hago a través del blog. No es que quiera escribir para los demás sino que estoy escribiendo para mi mismo. Todo ello es para fijar mi operativa, para recordar aspectos fundamentales de antaño y para fijar datos válidos de las investigaciones que realizo sobre los mercados.

Todo trader que se precie debería hacerlo, si no es a través de un blog, si en una libreta. El blog tiene la satisfacción añadida de que puedes ayudar a otras personas a alcanzar su sueño y encima entablas conversaciones y pareceres con otros compañeros de profesión.

Tienes que tener claro que por muy bueno que pudieses llegar a ser “a veces Dios pone la solución en manos de almas sencillas”, por lo que primero y ante todo, el primer mandamiento de cualquier especulador debe de ser la humildad. Siempre hay o habrá alguien que sepa más que tu, tenlo por seguro.

Por otro lado, dicho diario de trading debe de ser lo más fidedigno posible ya que todo lo que escribamos nuestro cerebro se lo creerá y si estamos mintiendo todo ello repercutirá de manera negativa en el resultado de las operaciones que hagamos en el mercado.

Así que cuanto mas nos sinceremos y con mayor detalle lo precisemos más beneficios obtendremos de esta práctica.