¿Por objetivos o dejando correr ganancias?

El trading es un oficio muy duro y sacrificado. El que se acerque a este mundo de la especulación con la idea de hacer dinero fácil aun no sabe en que selva inhóspita se va a meter.

Son varias fases las que hay que pasar y varias subfases más de dichas fases. Cada una de ellas lleva su tiempo. Y hablando de tiempo, el trading es un trabajo muy celoso que requiere toda tu atención. Con esto quiero decir que necesita dedicación a jornada completa. Al principio es así.

Cada una de las etapas tiene un sinfín de caminos. Tienes que explorarlos todos y desechar los que no conducen a nada. Hacer todo ese trabajo de eliminación lleva muchísimo tiempo pero el mercado acaba premiando al especulador que logra simplificarlo todo al máximo.

A la hora de materializar tus beneficios el camino vuelve a bifurcarse y aparecen 2 nuevas opciones:

– Por objetivos:

Llámese objetivo a la técnica de fijar una cantidad de ganancias y pérdidas, por ejemplo, diarias.

– Tendrás que dominar el timing de mercado (saber cual es el mejor momento para entrar y salir). Cuanto más pequeño es el espacio temporal en el que trabajas, más difícil será.

– Tendrás que estar más pendiente de la pantalla para vigilar que el objetivo se cumpla. Al igual que anteriormente, cuanto más pequeño sea el time frame donde operes más pendiente tendrás que estar del gráfico.

– Necesitas una cuenta adecuada de dinero para poder apalancarte y entrar con el número justo de lotes sin aumentar nunca el riesgo. Ya que a menor espacio temporal, movimientos más cortos. Y a movimientos más cortos más lotes tendrás que emplear en la operación para poder llegar a conseguir el objetivo.

– Tendrás que evitar sobreoperar. Esto es, evitar escoger todas las entradas ya que de esta manera estarás abriendo operaciones con demasiada frecuencia lo cual te llevará a fallar más de lo que debes y eso se traduce en números rojos. Lo ideal será familiarizarte con una o dos técnicas de entrada, a lo sumo.

– Tras obtener el objetivo diario podrás dejar de operar. En caso de querer seguir haciéndolo, las operaciones abiertas deberán tener una probabilidad de acierto cercano al 100%. Por supuesto que si en vez de alcanzar el objetivo de ganancias alcanzas el de pérdidas deberás dejar de operar hasta la siguiente sesión. Nunca entrar por venganza.

Si eres bueno (lo cual requiere muchas horas de práctica) , y operas con un número de lotes proporcional al total del capital total que tienes en cuenta y no aumentas el riesgo de pérdidas por operación (stop-loss) a más del 1%, acabarás sacando un buen sueldo.

– Dejando correr las ganancias:

Dejar correr los beneficios se entiende por dejarlos crecer sin un objetivo fijo de ganancias.

– Esta manera de operar requiere de más tiempo dentro de la operación pues la manera de capturar las ganancias será a base de ir añadiendo lotes (promediar a favor) sobre beneficios dejando correr la tendencia. Al ir promediando a favor incrementas gradualmente los lotes con los que operas optando de esta manera a mayores beneficios.

– El hándicap que tiene esta técnica es que el trader posea la fuerza mental suficiente como para que no se le nuble la vista y materialice las ganancias antes de tiempo. Las tendencias siempre duran mucho más de lo que uno piensa. La mayoría de los traders que cogen tendencia suelen cerrar la posición al inicio de esta, perdiéndose generalmente todo el recorrido.

– El historial de operaciones del trader que gana dinero consistentemente con esta forma de operar se caracteriza por tener muchas operaciones con pequeñas pérdidas y pocas pero con grandes ganancias. Esto es porque el trader está entrando continuamente a la contra, arriesgando muy poco capital, con pérdidas por stop-loss que nunca rebasan el 1% del total de la cuenta, hasta que logran dar con la tendencia y despliegan toda su operativa.

– Hay que tener también la operativa muy clara para no desanimarse por la sucesión de operaciones con pequeñas pérdidas ya que el especulador puede caer en la tentación de abandonar el sistema o incluso no entrar en el momento en que se establece la tendencia de verdad. No coger el verdadero movimiento, debido a que sus ganancias vienen sólo de unas pocas operaciones se traducirá en una mala gestión de la estrategia y no será capaz de ganar dinero con ella.