La mala costumbre de invertir en acciones

Cuando recibes consultas, opiniones y análisis sobre los mercados, alrededor de un 90% largo lo es sobre algún tipo de valor bursátil en concreto.

Echando la vista atrás hemos mejorado porque la idea que antaño tenía la gente sobre la bolsa era la imagen de algo inaccesible salvo para grandes patrimonios. Como digo, en este punto hemos mejorado, pero aun así el pequeño inversor sigue anclado en la prehistoria.

Sólo los más  jóvenes, gracias a Internet, se van interesando y adentrando en otros mercados fuera de la renta variable. Esto deja a las claras que el mercado de acciones va a ir perdiendo adeptos poco a poco en el futuro en post de Forex, Materias Primas e Indices bursátiles mundiales.

Haciendo referencia a lo que he dicho anteriormente sobre que más de un 90% de los inversores sólo están interesados en acciones se ha desarrollado o inventado, al calor de ello, un auténtico arsenal diabólico destinado al acoso y derribo del novato.

Esta esquilmación es vista claramente desde fuera por los que llevamos tantos años en los mercados y gracias a nuestra experiencia de haberlo probado previamente en nuestras carnes.

Se trata de mecanismos de destrucción masiva que están especialmente diseñados para arruinar al pequeño accionista:

OPVs:

se suelen producir al final de un ciclo alcista cuando la empresa está cara y es buen momento para venderla. Desde ese mismo momento comienzan a aparecer en TV más y más anuncios tratando de captar al pequeño accionista, y lo hacen porque la economía está boyante y la sensación es de que todo va a seguir subiendo.
Además, las promocionan con un % de descuento más barato de lo que van a salir a mercado por lo que tratan de hacer ver al inversor que el mismo día de salida a bolsa ya van a ganar dinero. Lo que no se imaginan es que esa rebaja queda descontada en el mismo momento en que la acción sale a bolsa igualándose la cotización al precio con el descuento.

A los pocos meses el pequeño accionista comenzará a ver en su cuenta el impacto negativo de tal apuesta.

Ejemplos: Altadis, Logista, Parques Reunidos, Recoletos, Bankia…etc,etc,etc.

OPAS DE EXCLUSIÓN:

cuando el pequeño accionista, que suele aguantar siempre las pérdidas con la esperanza de que algún día se recupere la cotización, atisba ya que salimos de la recesión y que se vislumbra una posible luz para la recuperación de las cotizaciones sufre un nuevo varapalo: las OPAS DE EXCLUSIÓN: en dichas Opas se ofrece un precio por encima de la cotización actual del valor que va a ser excluido de la cotización en bolsa. Para los que han comprado en los últimos días perfecto pero para los que llevan acumulando pérdidas desde que el valor comenzó a bajar es un desastre total. Verá como el dinero que invirtió en su día se verá reducido incluso en más de un 80%.

Suelen aparecer en los momentos más bajos de la economía.
Ejemplos: Metrovacesa, Banesto, Dermoestética…

AMPLIACIONES DE CAPITAL:

son unos de los instrumentos más utilizados por las empresas que cotizan en bolsa para captar dinero para nuevas inversiones, en suma, para crecer.

Es inevitable un nuevo desembolso en metálico por parte del accionista para acudir a la ampliación de capital y para que le den un número nuevo de acciones dependiendo de la proporción que haya elegido la empresa que la emite.

En este caso el accionista tiene la opción de acudir o no. Si acude, para lo que tiene que desembolsar como he dicho x cantidad de dinero, se hace en propiedad con nuevas acciones pero cuando estás comienzan a cotizar dicha cotización suele quedar estancada meses y meses, sino baja, por el efecto dilución de las nuevas acciones.

Si decide no acudir se quedará con un menor número de acciones en proporción por lo que si sube la cotización de la compañía en cuestión ganará menos dinero que si subiese antes de la ampliación. Por decirlo de alguna manera, es como si pasara de tener 100 acciones a tener 75.

Ejemplo: aquel que haya invertido en Service Solutions pondrá muy en duda el famoso dicho de que “en bolsa a largo plazo nunca se pierde”.
Esta empresa, antigua Picking Pack, siempre ha tenido la costumbre de crecer a golpe de ampliación. No conozco accionista que haya ganado dinero con este valor a largo plazo.

QUIEBRAS:

toda empresa que cotiza en bolsa está expuesta a una posible quiebra y concurso de acreedores. La pérdida de valor por parte del accionista suele ser prácticamente total.

Ejemplos: Terra, Astroc, Bankia, Banco de Valencia, Pescanova.

Para concluir, con las acciones la probabilidad de hacerte algún día rico son prácticamente nulas, y menos para sacarte un sueldo mensual. Ni lo sueñes.
Para lo único que deberías invertir en acciones es para hacer una cartera de cara a tu jubilación.
El único momento que recomiendo para hacerlo es tras una recesión en empresas que se han reajustado duramente y que no tienen prácticamente deudas. Serán las que más suban.

Alternativa a las acciones: materias primas, divisas, Indices bursátiles y todo ello a través de Futuros y CFDs.
Y claro, tu me dirás. Si hombre, el apalancamiento puede destruir tu cuenta en minutos.

Y yo te diré: _ y una pistola puede también matarte si no la sabes usar.

Si decides operar en estos instrumentos que te he dicho si un plan de gestión del riesgo estás muerto, económicamente hablando, pero nunca verás quebrar una materia prima, una divisa o un Indice. Aquí las reglas son diferentes, las probabilidades de vivir de ello o de alcanzar la independencia económica aumentan dramáticamente respecto a las acciones.

Eso si, requiere una preparación previa…nada es fácil en este mundo.

Entrando antes de tiempo…

Hay una máxima que promulga lo siguiente: “Tan malo es actuar antes de tiempo como dejar pasar la oportunidad”

Ambas vicisitudes las padece el trader con mucha frecuencia y son un lastre para su cuenta operativa.

Cuanto tienes la ocasión de lanzar órdenes de compra apretando sólo un botón de tu plataforma (antes tenías que acudir a tu banco o llamar por teléfono) te enfrentas a un gran reto: tener la fuerza de voluntad adecuada para no sucumbir al espejismo de numerosas oportunidades de compra que, te parece, pasan por delante tuya.

Cuanto más inexperto eres más oportunidades claras te parecerá ver. Oportunidades que resultarán ser un verdadero fiasco. A esto se le llama sobreoperar.
Resulta aburrido estar durante mucho tiempo esperando la oportunidad idónea pero es la manera más eficaz que existe de no mellar tu cuenta poco a poco con entradas inútiles y de hacerla crecer esperando las buenas. El tiempo o la paciencia en este caso es dinero.

El aburrimiento de estar esperando dicha oportunidad hace que no estés atento al mercado todo lo que debes estar y que la dejes pasar de largo, lamentándote luego de ello.

Otra de las causas de dejar pasar la buena ocasión de compra es el miedo a fallar de nuevo. La sobreoperación produce este efecto de pánico a entrar en el trader. Este miedo tiene un antídoto: el stoploss. Una vez has fijado el dinero que estás dispuesto y puedes perder sin que tu cuenta sufra estragos estarás en condiciones de liberar tu atención del mercado pues el stop te protege. Este es el único momento en que si puedes apartar la vista de tu plataforma para hacer otras tareas.

Ya has identificado la oportunidad por probabilidades, ya has entrado y te protege el stop, que estará en un lado…en el otro están las ganancias por lo que puedes despreocuparte ya que aunque te vayas sabes que si la cotización opera en tu contra tendrás una pequeña pérdida y que si cuando vuelvas no ha saltado el stop seguramente tendrás unas buenas ganancias. Al fin y al cabo se trata de cortar pérdidas y de dejar correr ganancias, no me cansaré de repetirlo.

Habiendo ya explicado los problemas de dejar pasar la oportunidad vamos a ver ahora lo que pasa por actuar antes de tiempo.
Es frecuente en los traders nóveles y no tan nóveles dar por hecho que cuando la cotización llega a cierto punto en que la señal está casi formada, entrar porque están seguros de que es la señal buena y si entran ya y lo es, ganarán más dinero.

El problema está en que pocas veces se cumple esto y es por lo que se dice que los novatos compran en resistencias y venden en soportes. Una de las particularidades por la que más dinero pierden haciendo trading.

Es más, la cotización se da justo la vuelta en esos puntos, de ahí que el aprendiz de trader al ver que su posición retrocede justo al entrar piense que lo están vigilando para hacerle perder. Nada más lejos de eso, sino que el mercado es pura psicología. Y el estudio de esta le dará muchas alegrías, muchas más que tratar de encontrar la técnica de entrada perfecta.

Por tanto, lo mejor es esperar a que se confirme la señal, que el primer euro lo gane otro. Y aun mejor, si después de confirmada la señal, la cotización hace un pullback será una prueba de ratificación que nos dará un alto porcentaje de acierto y de beneficio.

¿Qué tienes que hacer antes de operar en real?

La mayoría de los traders solemos empezar por lo más “bonito” del trading: análisis técnico, leer un lote de libros, y luego, básicamente nuestra operativa se reduce a comprar y vender.

Borrón y cuenta nueva.

El primer paso para operar es saber bien en que mercado o mercados queremos hacerlo.

El segundo paso va encaminado a la búsqueda de un broker que nos deje abrir una cuenta con una pequeña cantidad de nuestro capital, no con la idea de ganar ya dinero, sino para ir adquiriendo poco a poco práctica e ir entrenando el ojo y la mente para lo que nos espera.
Si ese broker tiene una plataforma demo para aprender a manejarla antes de operar en real, ideal. Se gasta mucho dinero si quieres dominar todos sus entresijos con dinero real. Es una lástima tirar el dinero así y no merece la pena.
Pero una vez que sabes el manejo de la plataforma sólo avanzarás si operas en real. Para ganar dinero consistentemente necesitas enfrentarte al mercado cara a cara. La mente es el arma más poderosa del trader. Olvídate de prepararla operando en simulado, digan lo que te digan, te lo digo por experiencia.

Una vez hecho esto trataremos de buscar una técnica de entrada y salida que tenga un porcentaje de éxito elevado. Olvídate del 100% de aciertos, eso no existe.
Buscar una buena técnica lleva tiempo y tiempo de investigación. Después, la práctica continua en real te irá dando las tablas necesarias para ir distinguiendo las mejores oportunidades.

Una vez encontrada la técnica adecuada el siguiente paso no es aun operar sino decidir con cuanto dinero vas a abrir la cuenta en real. Y una vez hecho esto llegamos a la gestión del capital.

La primera regla de un trader es tratar de no perder el capital de la cuenta por encima de todas las cosas. “Más vale dejar de ganar que perder”, por lo que el siguiente paso será determinar cuanto dinero en porcentaje puedes perder en cada operación.

Según ese dinero resultante del porcentaje en cuestión colocarás el stoploss (cuanto más dinero tengas en cuenta más alejado lo podrás poner) y según donde coloques el stop respecto al precio de mercado más o menos contratos podrás abrir.

Una vez has controlado todos estos aspectos, entonces sí, llega la hora de operar en real y de darle caña al mercado. Recuerda que estás luchando contra los mejores especuladores del mundo y que toda preparación será poca.

El stoploss como protección

Cuando empiezas a operar lo normal suele ser cortar pronto las ganancias y dejar correr las pérdidas.

Para evitar esto acabamos situando stoploss en nuestras operaciones para conseguir por lo menos cortar pronto las pérdidas. Esto que es un gesto esencial no siempre da los resultados deseados.

Muchas veces situamos el stop muy cerca del punto de entrada por lo que salta fácilmente por los continuos movimientos en zig-zag del mercado o bien, nos lo barren cuando lo situamos muy cerca, debajo de un soporte si entramos al alza o encima de una resistencia si entramos a la baja.

Si entonces decidimos alejarlo más, salta con menos frecuencia pero al fin y al cabo continua saltando.

Esto acaba desesperando al trader que ve como su cuenta va acumulando muchas pero pequeñas pérdidas. Por lo general esto tendría que ser lo normal pero nuestra mente lo que busca es acertar el mayor número de veces. No le importa que tengamos muchas pequeñas pérdidas y pocas pero grandes ganancias y que la suma de ambas nos de positivo.

La mente quiere el premio inmediato, por lo que el trader se desespera y busca una y otra vez el sistema que le de ese % de aciertos elevado que le haga sentir bien.

Pero bien, ¿qué pasaría si no ponemos el stop de protección?

En mis muchos años operando he experimentado como en la inmensa mayoría de las ocasiones en las que he abierto una posición sin aplicar el stop, y esta cogía el sendero de las pérdidas, al final la cotización regresaba al punto de entrada e incluso se ponía en positivo para acabar saliendo con buenas ganancias.

Este frecuente suceso lo único que hace es reforzar el hábito de operar sin stop pues prácticamente siempre la cotización regresaba.

Pero, desgraciadamente, lo que también he constatado y experimentado en mis propias carnes, es que con sólo una vez, repito, con sólo una única vez en que la cotización no regrese habrás tirado por la borda todo el dinero acumulado durante tanto tiempo y aun encima peligrará el total de tu cuenta original.

Vamos a verlo en el gráfico:

Imaginemos que entramos a la baja en el punto A. La cotización en un primer momento se mueve a mi favor pero pronto se da la vuelta y llega hasta el punto B. Por supuesto estoy operando sin stoploss, por lo que espero con esperanza su regreso. En este caso lo hace, regresa de nuevo al punto de entrada e incluso baja más (hasta el punto C) dejándome  algunas ganancias si cierro la posición.

Pero si no la cerrase o si el movimiento no llegara nunca a alcanzar de nuevo el punto de entrada (A) puedes ver perfectamente en el gráfico como, tras haber tomado la cotización la senda alcista y no regresar, las pérdidas serían muy abultadas.

Por tanto, siempre stoploss en todas nuestras operaciones. “La primera pérdida siempre es la mejor”

Las etapas del trader hacia la consistencia

Desde que empieza tu andadura como trader son muchas las etapas que tienes que quemar. No vas a ganar dinero consistentemente de la noche a la mañana. Si una carrera necesita de su tiempo la de trader no lo es menos.

La sociedad ha establecido la ruta que tienes que seguir para ser médico, arquitecto, abogado. Está perfectamente definido. Pero no para ser trader. Tu no puedes ir a una universidad y estudiar la carrera de trader y luego salir con tu título y ganar dinero. No hay una rama para el oficio de trader o especulador.

Es por eso que sólo cuentas con la experiencia de los demás colegas traders, de los que lo han conseguido, de los que están investigando día a día.

Básicamente y con sus matices todos los traders pasan por las mismas etapas si no se quedan primero por el camino:

PRIMERA ETAPA:

el aprendiz de trader se inicia en este mundo al calor de la información que palpa día tras día en los medios informativos sobre todo cuando la bolsa es noticia de portada. Está claro que el novato acude en masa cuando en los periódicos y TV aparecen titulares de que tal Indice o tal acción ha subido un porcentaje muy elevado.

Suele ser en épocas donde la economía del país va muy bien y la gente tiene sobrante de dinero en sus cuentas. El novato se deja querer, se cree capaz, y da sus primeros pasos en el mundo de la bolsa. Acude a su banco y compra acciones, normalmente chicharros porque ve que sus cotizaciones son las más baratas, no percibe debido a su poca formación, el por qué unos valores valen más que otros.

Como dije suele ser en época de bonanza cuando el volumen de pequeños accionistas es mayor en el mercado. Debido a que la bolsa está inmersa en pleno BOOM cualquier acción que compren y en cualquier momento que lo hagan va a ir hacia arriba. Esto acabará de engancharlos definitivamente.

Cada vez tienen más y más ganancias, aparecen OPVs anunciándose en TV y acuden a ellas con el dinero que pueden, incluso piden dinero prestado a la familia (la involucran también en el chollo de la bolsa) , piden incluso un préstamo al banco para comprar acciones.

_”Cuando suban las acciones lo suficiente cierro y pago todo el préstamo”.

Son préstamos que te piden incluso hasta un 25% de intereses.

_ Que más da, puedo ganar mucho más que eso…

Desgraciadamente los que más ganan cuando sube la bolsa suelen ser los que más pierden cuando esta baja. Aun no saben lo que es poner un stop, pueden haber oído hablar de él pero no lo ponen.

_ No necesito un stop, cierro mentalmente, que si no, saben donde lo pongo y me lo barren…

Si no usan stop que decir de la gestión del dinero o del riesgo.

_ Que aburrido es esto de la gestión del dinero. Yo compro y vendo… no hay más, soy un crack.

Crack el que va a tener que soportar tu cuenta cuando la tortilla se de la vuelta.

Pues bien, como lo de poner stoploss no va con ellos y si los ponen no los respetan, tras una primera bajada en la que su EGO no les deja vender, vendrán otras más duras y puesto que en acciones no materializas la pérdida hasta que vendes (salvo que el valor quiebre o lo excluyan de bolsa) mantendrá las acciones en cartera por los siglos de los siglos o hasta que tenga que vender porque necesita el poco dinero que le queda.

_ ¿Pero no decían que a largo plazo en bolsa no se pierde?

Muchos no pasan de esta fase y los que siguen adelante porque siguen generando dinero en su trabajo habitual seguirán “jugando” al juego de la bolsa y tendrán que soportar aun varias quiebras más antes de pasar a la siguiente fase.

SEGUNDA ETAPA:

el trader que persiste, le gusta y considera al trading algo más que un hobby caro, comienza a leer libros y asistir a cursos. Quiere saber más sobre ese mundo peligrosamente adictivo que le ha enganchado tanto.

Comienza a conocer ciertos programas de gráficos, que estos se componen de velas y que a su vez existen formaciones o patrones que se repiten históricamente en los charts. Empieza en esta etapa la búsqueda del Santo Grial.

Pasa horas y horas probando indicadores, osciladores, medias móviles, etc, etc, etc. Comienza a hacer backtestings, sobreoptimiza sus sistemas hasta que observa que puede haber encontrado ya la piedra filosofal pues los resultados que sobre el papel arroja el backtesting son muy esperanzadores.

Traslada el sistema a la operativa en real y resulta ser un nuevo fiasco. En esta etapa se quedan muchísimos traders buscando de por vida el sistema que les de el 100% de aciertos.

Los que se dan cuenta que no hay ni que nunca existirá una técnica fiable al cien por cien darán el salto a la etapa siguiente.

TERCERA ETAPA:

en esta etapa empieza a quedarse con una serie de técnicas, las que cree que mejor le han funcionado y se adaptan a su personalidad (sospecha que en el trading hay un cierto sesgo psicológico) y pasa a, por fin, adentrarse más por necesidad que por otra cosa en la aburrida e insustituible parte del trading llamada: gestión del dinero.

Durante esta etapa comienza poco a poco a vislumbrar las diferentes partes de las que se compone un buen sistema de trading, que dicho sistema no se compone sólo de órdenes de compra-venta sino que hay que aplicar un stoploss y respetarlo y más importante si cabe aun a calcular el número de acciones o contratos con los que debe abrir una posición en función del dinero total que dispone en su cuenta para operar.

Nótese que ya no sólo hablo de acciones, sino de contratos. Esto responde a que ya opera a través de plataformas adaptadas para la operativa desde el ordenador y que las acciones son un mero residuo en el que sólo entra de cara al largo plazo en momentos puntuales y muy favorables donde la coyuntura existente en ese momento así lo exige.

Se ha pasado al mejor instrumento financiero que puede encontrar para llegar a ser independiente  financieramente hablando: los derivados.

Los derivados permiten un alto apalancamiento y sobre todo operar al alza y a la baja. No le preocupa que haya catástrofes o que la economía vaya mal. Es más, sabe que podrá ganar mucho dinero incluso cuando los mercados bajen.

Se convierte por así decirlo en un trader especulador de los mercados. Domina todos los mercados del mundo desde su pantalla: divisas (forex), materias primas y las principales bolsas mundiales.

En esta etapa se encontrará con aficionados que han saltado a esta etapa sin haber quemado primero las anteriores. Son novatos que se acercan al mundo de los futuros, CFDs etc, porque han oído que se pueden hacer ricos en poco tiempo. Pero como abren y cierran posiciones según lo que les dicta su sentido, sin una técnica de entrada y de salida, y sin una gestión del dinero adecuada no tardan en comprobar lo que es el apalancamiento y el margin call. Seguro que no volverán por aquí. Se produce una nueva criba de novatos y de traders que no lo son para pasar por fin a la siguiente y definitiva etapa.

CUARTA ETAPA:

a esta etapa se le puede llamar la etapa psicológica o de disciplina.

Se le llama así porque el trader se da cuenta que el mercado es movido únicamente por la psicología de todos los que en él participan.

Aprende a ser meticuloso, disciplinado y muestra desapego por el dinero. Sabe que si está en esta profesión sólo por dinero no llegará lejos, nota que es su pasión, que aunque ha pasado y pasa por un duro sacrifico este no le parece tal porque ha decidido aceptar al trading como su filosofía de vida. No lo quiere compartir con nada más.

Y persiste y persiste, nota que da el 100%. Tiene perfectamente definido un sistema no solo que le indica cuando comprar y vender sino donde poner el stop, cuanto porcentaje de dinero tiene que arriesgar del total de su cuenta, con cuantos contratos tiene que abrir la posición, y unas reglas psicológicas que le ayudan a controlar sus emociones. Logra actuar mecánicamente, una pérdida causa en él la misma reacción que una ganancia: ninguna.

Ha aprendido a controlar el miedo y la esperanza, los 2 más grandes males de un trader.

Sabe lo que tiene que hacer, sabe que tras haber establecido sus reglas de trading sólo le queda un último paso para vivir de él, para triunfar en el objetivo que se ha marcado, para llegar a la meta: la práctica continua en real. Como si de un malabarista se tratara, practica y practica en el mercado real hasta que logra un total desapego, olvida todo lo aprendido y lo vuelve automático “entrando en la zona” cada vez que opera.

Ha traspasado la gruesa linea que separa la teoría de la experiencia, esa que por mucho que la divulgue, esa que por mucho que enseñe sus reglas, nadie será capaz de operar con ella de la misma manera y con la misma eficacia que él porque señores, EL TRADING ES UN ARTE Y EL ARTE ESTÁ DENTRO DE CADA UNO DE NOSOTROS.