El secreto de los grandes inversores

A grandes rasgos, yo distingo 2 tipos de inversores: el inversor a largo plazo y el inversor a corto plazo (trader intradía).

Estos 2 grandes grupos son los llamados a hacerse con la riqueza en los mercados. Cada uno tiene sus armas y principalmente me voy a centrar en la de los grandes inversores a largo plazo.

Todos conocemos a 2 de los mayores inversores pertenecientes a este grupo: Soros y Warrent Buffet.

Son inversores que cuentan ya con un capital importante por lo que les es más fácil sacar un rendimiento adecuado al mismo.

Los traders intradía, la mayoría suelen estar limitados por el capital, por lo que en muchas ocasiones no dispondrán de la liquidez suficiente para afrontar varias buenas oportunidades a la vez.

Hablando de oportunidades, los grandes inversores se caracterizan por tener una gran paciencia tanto a la hora de esperar la ocasión que ellos consideran adecuada y más paciencia aun a la hora de dejar que la tendencia corra a su favor sin caer en el cortoplacismo.

Si consideran que se ha establecido una tendencia no se dejan llevar por el ruido y volatilidad del corto plazo. Sus miras están puestas mucho más lejos.

¿qué consiguen actuando de esta manera?

Pues aunque no lo parezca, algo muy importante. Con una sola operación a la que van añadiendo cada vez más paquetes de dinero o contratos (promedian al alza) según la tendencia avanza, gastan menos en comisiones, energía y preocupaciones que un trader intradía que lucha a cada hora de cada día por obtener una rentabilidad.

Son capaces de sacar la misma o mayor rentabilidad con 7 operaciones al año que un trader intradía con 1.500 operaciones anuales.

La calidad de vida es mucho mayor que la del trader y su fortaleza se basa en la paciencia sin importar el tiempo que haga falta para que aparezca su presa y en la fuerza de voluntad para no cerrar la posición en ganancias hasta que cambian las condiciones por las que ha abierto la operación.

El tiempo corre a su favor y hace que su dinero trabaje por él mientras duerme.

El éxito de estos grandes inversores respecto a los traders intradía es que estos últimos necesitan muchas más herramientas y fortalezas mentales que los primeros.

Los grandes inversores cuando encuentran la tendencia ideal son capaces de ir aumentando su inversión sin incluso establecer ningún stoploss. Este es uno de los secretos. Saben que la tendencia es tan clara y que su margen de seguridad es tan grande que situar un stop sería perjudicial para ellos puesto que de esta manera estarían sujetos a la volatilidad del cortoplacismo y ellos tienen la mira mucho más lejana.

Vamos a reflejar todo esto fijándonos en el gráfico:

Un trader intradía sería capaz de sacar muchísima más rentabilidad que un inversor a largo plazo si fuese capaz de acertar perfectamente en todas las entradas y salidas dentro de una tendencia.
Si observamos el gráfico, esto sería entrar en cada una de las flechas verdes para salir en las rojas. El trader capaz de hacer esto correctamente sería un autentico experto en el arte del timing.

Esto que se ve tan fácil de hacer en el gráfico es de lo mas difícil que se puede encontrar un trader. A todo esto hay que sumarle que puede calcular mal la salida y pensar que va a iniciarse el recorte cuando no lo hace. Por tanto tendría que esperar a ese recorte para entrar de nuevo, y si no se produjera habría dejado de ganar mucho dinero. Y si entra y justo retrocede en ese momento perderá también dinero.

El gran inversor no está ni quiere estar sujeto a tanto stress ni a tantas variables. El gran inversor, una vez ha identificado y establecido el objetivo, se limita a comprar en el punto A, añadir contratos en los retrocesos o cuando las subidas hacen bajar el riesgo de su cuenta, y vender en el punto B.

Las ganancias que recoge al final de la tendencia son brutales para tan poco esfuerzo. Sólo está esperando la oportunidad que le de el máximo margen de seguridad ante un posible retroceso en su inicio.

Rara vez emplea todo el capital que puede invertir en una sola entrada sino que divide ese capital para entrar en varias veces durante la tendencia. Luego, cuando ha empleado todo el capital, va añadiendo más contratos cuando las ganancias latentes le permiten añadir más posiciones sin aumentar el riesgo de su cuenta.

Esto es porque al final de la tendencia obtiene un gran capital.

Además se ha librado de las comisiones de 1.500 posibles operaciones que puede hacer un trader intradía mientras él puede hacer sólo unas 15, y ya me parecen muchas, durante toda una tendencia a largo plazo.

Elegir operar como un inversor a largo plazo o como un trader intradía ya depende de la personalidad de cada uno.
Normalmente comienzas a generar beneficios cuando adaptas un sistema de inversión a tu personalidad y rasgos psicológicos.

No puedes pedirle a alguien inquieto, que no es capaz de estar más de media hora sentado en una silla, que opere intradía que a veces supone estar sentado más de 8 horas diarias. Su perfil encajaría mejor con la estrategia de comprar y esperar a largo plazo.

Ni puedes hacer operar a una persona que necesita acción como lo hace un inversor a largo plazo abriendo sólo 10 operaciones al año.

Ni puedes hacer operar intradía a una persona conservadora.

Como ves, antes de conocer que tipo de inversión te va mejor debes tratar de conocerte a ti mismo. A la larga será esto lo que te de los mejores beneficios.

Estrategia de trading

Una vez que dispones de una formación adecuada, aunque esta formación en el trading es infinita, y cuentas con un capital para operar llega la hora de ponerse en serio y tratar de agarrar al mercado por los cuernos.

La experiencia de operar en el día a día hace que adquieras la paciencia necesaria para ver mejor las oportunidades con más probabilidades de éxito, evitando así  la destructible sobreoperación. Esto hace que disminuya el porcentaje de pérdidas respecto al de ganancias.

Todo se reduce entonces a esperar la oportunidad idónea tanto por técnico como por fundamental.

No es esto lo más importante aunque así lo parezca. Hay que protegerse de las pérdidas cuando falles, que fallarás.

Aquí entra en juego la herramienta más importante e imprescindible de un trader, la que le llevará al éxito: el stoploss.

Todo el mundo sabe poner un stop, lo complicado es acertar con el sitio adecuado. Lo mejor es ponerlo lo más alejado posible identificada la tendencia, y según el espacio temporal, para que los continuos retrocesos de una tendencia no nos dejen fuera de juego.

Ahora entra en juego el capital. Ya había entrado con el stop pero es fundamental para saber con que cantidad de contratos podemos abrir una posición.

Hay que recordar que la labor principal de un trader es luchar por conseguir abrir una posición con el máximo número de contratos y con el mínimo riesgo. Y esto sólo se consigue con dinero. O lo pones o tratas de hacerte con él en el mercado.

Una vez que hemos decidido donde poner el stop hay que calcular, según donde este haya sido puesto y según el capital que dispongamos, con cuantos contratos podemos abrir una posición.

Después volvemos al análisis técnico o fundamental. No cerraremos la operación hasta que hayan cambiado las condiciones por la que la hemos abierto.

Si tenemos pérdidas, el stop (1% del capital total) se encargará de que estas no vayan a más.
Si estamos en beneficios el Break Even hará que si la posición tras estar en beneficios vuelve sobre sus pasos no acabemos con pérdidas, por lo que el impacto para nuestra cuenta será nulo.

Es necesario dejar correr las ganancias aun a riesgo de que salte el stop o el Break Even. Como mal menor podremos cerrar cuando hayamos conseguido el objetivo pero siempre pensando en la idea de evitar hacerlo cada vez con menos frecuencia, pues las grandes ganancias, las que te van a hacer vivir del trading y conseguir la independencia económica vendrán de dejar correr los beneficios.

Como puedes ver, una estrategia de trading no es sólo un sistema que te diga donde comprar o donde vender, eso casi nunca es lo más importante, y no vale para nada.
Por tanto, tienes que tener en cuenta que una buena estrategia de trading consta de una serie de puntos bastante delicados de entender y llevar a cabo y que no tienen prácticamente nada que ver con lo que nos suelen querer vender por esos lares.

Considéralo como una “nube” que tienes que formar en tu mente en base a tu experiencia y no sólo como un conjunto de reglas técnicas inflexibles escritas en un papel que tienes que seguir a rajatabla.

¿Cual es la cantidad adecuada para empezar a operar?

1.000, 2.000, 3.000, son cifras para aprender los entresijos del mercado en real, siempre debería ser con un riesgo por operación del 1% del total de la cuenta.

La práctica en real es esencial para llegar algún día a vivir del trading, por lo que dichas cantidades son las ideales para el iniciado, el cual, no debe esperar ganar mucho dinero sino pagar su aprendizaje.
El 1% como stop y el control del número de contratos con un sistema de gestión del riesgo hará que dichas cantidades duren por lo menos lo suficiente como para adquirir una buena base.

No digo que partiendo de 1.000 euros no se pueda conseguir una suma importante de dinero, que no sería lo normal, y seguramente obedeciese a la suerte o a haber tomado más riesgos de los necesarios, pero lo mas lógico sería comenzar a ganar un sueldo con un capital mínimo de 10.000 euros, y aun me parece poco.

Con una cantidad mínima de 10.000 euros y partiendo de un riesgo del 1% del total, y el número de contratos controlados por dicho stop estarás en condiciones de afrontar los dientes de sierra propios de las tendencias evitando que quedes fuera aunque estés en el lado correcto de la tendencia.

El secreto no está por tanto en tratar de acertar con la máxima precisión el mejor punto de entrada sino en situar el stoploss lo suficientemente alejado de dicho punto de entrada para evitar ser barrido aunque estés en el lado bueno de la tendencia.

El 1% de 10.000 son 100 euros y esa cantidad te deja poner el stop a 100 pips o más en muchos de los activos cotizados. Aunque ojo, porque esos 100 pips son para 0.10 contratos por lo que si abrimos una posición con 0.2 contratos el margen de stoploss se reduciría a 50 pips.

Con esto queda claro que para operar con un buen margen de seguridad se necesita cuanta más cantidad de dinero en cuenta mejor.

Yéndonos al gráfico para que se entienda mejor, supongamos que vemos un buen punto de entrada en A (mínimo que puede actuar de soporte) y ponemos el stoploss justo debajo de ese mínimo (punto A).
Como se puede observar la caída que ocurre en el punto B acaba por barrernos el stoploss y sacarnos fuera de una tendencia alcista que habíamos acertado de pleno.

En cambio, con un stop lo suficientemente holgado y limitado en riesgo para nuestra cuenta del 1% podríamos haberlo situado más lejos, concretamente en el “stoplosss 2”, aumentando las probabilidades de que dicho stop no nos hubiese saltado dejándonos fuera.

Con esto quiero dejar claro que en una cuenta de 2.000 euros al 1% como stop para la posición abierta no podríamos situarlo tan lejos pues para hacerlo quizás tuviésemos que arriesgar un 5% por poner un ejemplo, y no es eso lo que queremos ni lo más conveniente.

Es verdad que aunque nos salte un stop próximo podremos entrar más arriba pero la mayoría de las veces el miedo a fallar de nuevo o la impresión de que la tendencia ya está muy avanzada evitará hacerlo.

Supongamos ahora que hacemos otra operación. En este caso abrimos al alza en el punto B. Veis que no hemos aproximado para nada en el timing  y sin embargo luego puede apreciarse que la cotización sigue subiendo dándonos buenos beneficios. Eso si, si hemos sabido poner el stoploss, porque si lo hemos puesto en el punto F (porque nuestra cuenta es pequeña y no da para ponerlo más lejos) no tardará en ser barrido, mientras que para para una cuenta más grande donde podemos ampliar nuestro margen de seguridad ( stoploss X) dicho stop no llegará a ser tocado y podremos disfrutar de la tendencia a nuestro favor.

Con este post quiero demostrar que no es imposible ganar dinero con una cuenta pequeña, pero quiero recalcar que hay que ajustar mucho mejor los stops y ser más precisos con las entradas con la dificultad que ello conlleva.

Por eso operar , una vez adquirida una experiencia, con una cantidad lo suficientemente grande nos va a dar muchas ventajas para ganar arriesgando lo mínimo que es de lo que se trata.

O sea, y para que quede claro,con una aceptable cantidad de dinero podemos operar con una buena cantidad de contratos arriesgando lo mínimo posible. Esta sería la situación ideal para empezar a vivir del trading.

Cuántas técnicas debes usar en tu sistema de trading

Como en muchas de las partes del trading el decidir cuantas técnicas debes seguir para abrir una operación depende de tus rasgos psicológicos.

El trading intradía está hecho sobre todo para traders que necesitan acción y no son capaces de esperar meses o años, como Warrent Buffet, todo hay que decirlo, a que las ganancias se vayan acumulando en el transcurso de tanto tiempo.

Pero cuidado, operar en intradía no significa sobreoperar. El trader consistente por mucho que opere en el intradía estará siempre reñido con la sobreoperación.

Desde siempre he defendido que lo mejor puede ser operar con una sola técnica de entrada, dos a lo sumo. Pero para ello tienes que ser un trader paciente y tener la fuerza de voluntad suficiente para evitar abrir operaciones que no tienen nada que ver con la técnica elegida.

Si no lo haces así caerás en la sobreoperación y tu cuenta acabará en rojo.

Pero atento, en el trading todo es flexible, y  lo que le va bien a un trader no tiene porque irle bien a otro. Como dije al principio, los rasgos psicológicos de cada uno cuentan mucho.

Con esto quiero decir que aunque a mí me fuera bien aplicando una sola técnica no quiero decir que esto sea lo mejor, incluso dudo de ello. Lo que pasa es que la he adaptado a mi personalidad porque se que soy capaz de esperar incluso horas a que aparezca la señal que espero sin tomar ninguna otra operación.

De hecho, considero que el mejor de los traders es aquel que, sin sobreoperar, es capaz de distinguir una serie de operaciones buenas por encima de las malas empleando la técnica que él considere adecuada en cualquier momento.

Creo sinceramente que el trader que llega a este nivel ha llegado a la excelencia en este oficio.

Por tratar de describirlo de alguna manera y para que todo el mundo lo entienda, operar con una sola técnica aunque tengas un alto porcentaje de aciertos, sería como decirle a Messi o a Cristiano que saliesen al campo para tirar sólo las faltas.

De hecho, a Beckham, lo ponían en el campo sobre todo por su alto porcentaje de acierto en el lanzamiento de tiros. Sacaban una gran rentabilidad con su única técnica, pero nunca alcanzó el nivel de Messi o Cristiano, jugadores versátiles a los que todo trader debe aspirar a llegar a ser en el mundo del trading.

Determinando la tendencia

Decían del especulador André Kostolany que tomaba sus acertadas decisiones de compra-venta desde la cama tras leer la prensa diaria.

También se dice que no debes abandonar una posición abierta hasta que cambien las condiciones por lo que lo has hecho.

Y siempre nos dicen o decimos : “Opera a favor de la tendencia”. Pero claro, como si fuera tan sencillo. Si operas frecuentemente sabrás que no es nada fácil determinar una tendencia.

Los mercados se mueven en dientes de sierra y cada espacio o marco temporal tiene, aun encima, su propia tendencia.

Pero, ¿cuál es la mejor forma de determinar una tendencia de principio a fin? 

Pues al final voy a tener que darle la razón al maestro Kostolany.
Los mercados se mueven en base a lo que los traders opinamos o esperamos de él. La psicología de las masas es la que genera las cotizaciones y por ende las tendencias y sus puntos de giro.

Hasta ahí bien, pero hay noticias de noticias. Saber distinguir cuales son las que pueden mover el mercado es un don que todo trader debería tratar de adquirir a base de práctica.

Con los gráficos puedes operar perfectamente en ausencia de noticias y salir vencedor. Los gráficos lo descuentan todo y tienen sus patrones que indican un suelo y un techo perfectamente.

De todas maneras considero que los charts son más adecuados para lograr un timing de mercado, para entrar con más precisión en los retrocesos de una tendencia. Pero para saber cuanto puede durar esa tendencia e incluso averiguar justo el giro de mercado, tanto al alza como a la baja, lo mejor son los catalizadores en forma de noticias.

En base a ello, creo que se pueden ver 2 tipos de movimientos en las cotizaciones según la naturaleza de la noticia.

Las hay que tienen más impacto y otras que lo tienen menor pero lo que hay que tener en cuenta es que en la mayoría de las ocasiones los mercados descuentan sólo expectativas.
¿Qué quiere decir esto?

Cuando los acontecimientos hacen prever la confirmación de una noticia, la cotización del activo o mercado al que está afectando dicha noticia se mueve descontándola hasta que justo se confirma. Se ha establecido una tendencia que avanza justo hasta dicha confirmación. Una vez confirmada, el activo, precisamente en ese punto se da la vuelta.

Ejemplo: 

cuando se espera que salga un valor del Ibex-35 su cotización suele bajar hasta que se confirma la noticia y la acción es excluida del Indice. En ese instante se produce un cambio o giro de tendencia y la cotización del valor en cuestión comienza a subir.

El otro tipo tipo de movimiento es más difícil de operar y obedece a noticias repentinas que causan un impacto, tanto al alza como a la baja, en la cotización del mercado o activo afectado.

La importancia de la noticia determinara el alcance del movimiento o tendencia pero es más fácil aprovecharse de este tipo de noticias a la contra.

Ejemplo:

cuando hubo el atentado a las torres gemelas la cotización de las bolsas bajó dramáticamente descontando la catástrofe. Una vez se hubo determinado la autoria y concretado los autores se dio por descontada la noticia y las bolsas comenzaron una recuperación que acabó con las cotizaciones incluso por encima de donde estaban antes del atentado.

Por tanto, mucho ojo a la psicología de mercado. Si eres capaz de llegar a comprenderla tendrás serías probabilidades de acumular grandes ganancias. Pero cuidado, porque no todos los mercados se mueven al calor de las mismas noticias. De ahí que siempre diga que es necesario conocer muy bien el activo con el que vas a operar y saber qué puede afectarle, para bien o para mal, y operar a favor del movimiento que la difusión o expectativa de un suceso vaya a acarrear sobre el mercado en cuestión.

Así que ya sabes, menos es más. Es mejor operar en un sólo mercado pero que lo conozcas muy bien que en muchos y que sólo los conozcas en parte.

En una entrevista al considerado mejor trader de Wall Street , Steve Cohen, este reconocía que a sus empleados traders sólo les asignaba un único mercado para operar. Quería que lo conociesen lo mejor que pudiesen.

_ les dejo operar indistintamente al alza o a la baja pero en un sólo mercado. No creo que eso les moleste.

La mala costumbre de invertir en acciones

Cuando recibes consultas, opiniones y análisis sobre los mercados, alrededor de un 90% largo lo es sobre algún tipo de valor bursátil en concreto.

Echando la vista atrás hemos mejorado porque la idea que antaño tenía la gente sobre la bolsa era la imagen de algo inaccesible salvo para grandes patrimonios. Como digo, en este punto hemos mejorado, pero aun así el pequeño inversor sigue anclado en la prehistoria.

Sólo los más  jóvenes, gracias a Internet, se van interesando y adentrando en otros mercados fuera de la renta variable. Esto deja a las claras que el mercado de acciones va a ir perdiendo adeptos poco a poco en el futuro en post de Forex, Materias Primas e Indices bursátiles mundiales.

Haciendo referencia a lo que he dicho anteriormente sobre que más de un 90% de los inversores sólo están interesados en acciones se ha desarrollado o inventado, al calor de ello, un auténtico arsenal diabólico destinado al acoso y derribo del novato.

Esta esquilmación es vista claramente desde fuera por los que llevamos tantos años en los mercados y gracias a nuestra experiencia de haberlo probado previamente en nuestras carnes.

Se trata de mecanismos de destrucción masiva que están especialmente diseñados para arruinar al pequeño accionista:

OPVs:

se suelen producir al final de un ciclo alcista cuando la empresa está cara y es buen momento para venderla. Desde ese mismo momento comienzan a aparecer en TV más y más anuncios tratando de captar al pequeño accionista, y lo hacen porque la economía está boyante y la sensación es de que todo va a seguir subiendo.
Además, las promocionan con un % de descuento más barato de lo que van a salir a mercado por lo que tratan de hacer ver al inversor que el mismo día de salida a bolsa ya van a ganar dinero. Lo que no se imaginan es que esa rebaja queda descontada en el mismo momento en que la acción sale a bolsa igualándose la cotización al precio con el descuento.

A los pocos meses el pequeño accionista comenzará a ver en su cuenta el impacto negativo de tal apuesta.

Ejemplos: Altadis, Logista, Parques Reunidos, Recoletos, Bankia…etc,etc,etc.

OPAS DE EXCLUSIÓN:

cuando el pequeño accionista, que suele aguantar siempre las pérdidas con la esperanza de que algún día se recupere la cotización, atisba ya que salimos de la recesión y que se vislumbra una posible luz para la recuperación de las cotizaciones sufre un nuevo varapalo: las OPAS DE EXCLUSIÓN: en dichas Opas se ofrece un precio por encima de la cotización actual del valor que va a ser excluido de la cotización en bolsa. Para los que han comprado en los últimos días perfecto pero para los que llevan acumulando pérdidas desde que el valor comenzó a bajar es un desastre total. Verá como el dinero que invirtió en su día se verá reducido incluso en más de un 80%.

Suelen aparecer en los momentos más bajos de la economía.
Ejemplos: Metrovacesa, Banesto, Dermoestética…

AMPLIACIONES DE CAPITAL:

son unos de los instrumentos más utilizados por las empresas que cotizan en bolsa para captar dinero para nuevas inversiones, en suma, para crecer.

Es inevitable un nuevo desembolso en metálico por parte del accionista para acudir a la ampliación de capital y para que le den un número nuevo de acciones dependiendo de la proporción que haya elegido la empresa que la emite.

En este caso el accionista tiene la opción de acudir o no. Si acude, para lo que tiene que desembolsar como he dicho x cantidad de dinero, se hace en propiedad con nuevas acciones pero cuando estás comienzan a cotizar dicha cotización suele quedar estancada meses y meses, sino baja, por el efecto dilución de las nuevas acciones.

Si decide no acudir se quedará con un menor número de acciones en proporción por lo que si sube la cotización de la compañía en cuestión ganará menos dinero que si subiese antes de la ampliación. Por decirlo de alguna manera, es como si pasara de tener 100 acciones a tener 75.

Ejemplo: aquel que haya invertido en Service Solutions pondrá muy en duda el famoso dicho de que “en bolsa a largo plazo nunca se pierde”.
Esta empresa, antigua Picking Pack, siempre ha tenido la costumbre de crecer a golpe de ampliación. No conozco accionista que haya ganado dinero con este valor a largo plazo.

QUIEBRAS:

toda empresa que cotiza en bolsa está expuesta a una posible quiebra y concurso de acreedores. La pérdida de valor por parte del accionista suele ser prácticamente total.

Ejemplos: Terra, Astroc, Bankia, Banco de Valencia, Pescanova.

Para concluir, con las acciones la probabilidad de hacerte algún día rico son prácticamente nulas, y menos para sacarte un sueldo mensual. Ni lo sueñes.
Para lo único que deberías invertir en acciones es para hacer una cartera de cara a tu jubilación.
El único momento que recomiendo para hacerlo es tras una recesión en empresas que se han reajustado duramente y que no tienen prácticamente deudas. Serán las que más suban.

Alternativa a las acciones: materias primas, divisas, Indices bursátiles y todo ello a través de Futuros y CFDs.
Y claro, tu me dirás. Si hombre, el apalancamiento puede destruir tu cuenta en minutos.

Y yo te diré: _ y una pistola puede también matarte si no la sabes usar.

Si decides operar en estos instrumentos que te he dicho si un plan de gestión del riesgo estás muerto, económicamente hablando, pero nunca verás quebrar una materia prima, una divisa o un Indice. Aquí las reglas son diferentes, las probabilidades de vivir de ello o de alcanzar la independencia económica aumentan dramáticamente respecto a las acciones.

Eso si, requiere una preparación previa…nada es fácil en este mundo.

Entrando antes de tiempo…

Hay una máxima que promulga lo siguiente: “Tan malo es actuar antes de tiempo como dejar pasar la oportunidad”

Ambas vicisitudes las padece el trader con mucha frecuencia y son un lastre para su cuenta operativa.

Cuanto tienes la ocasión de lanzar órdenes de compra apretando sólo un botón de tu plataforma (antes tenías que acudir a tu banco o llamar por teléfono) te enfrentas a un gran reto: tener la fuerza de voluntad adecuada para no sucumbir al espejismo de numerosas oportunidades de compra que, te parece, pasan por delante tuya.

Cuanto más inexperto eres más oportunidades claras te parecerá ver. Oportunidades que resultarán ser un verdadero fiasco. A esto se le llama sobreoperar.
Resulta aburrido estar durante mucho tiempo esperando la oportunidad idónea pero es la manera más eficaz que existe de no mellar tu cuenta poco a poco con entradas inútiles y de hacerla crecer esperando las buenas. El tiempo o la paciencia en este caso es dinero.

El aburrimiento de estar esperando dicha oportunidad hace que no estés atento al mercado todo lo que debes estar y que la dejes pasar de largo, lamentándote luego de ello.

Otra de las causas de dejar pasar la buena ocasión de compra es el miedo a fallar de nuevo. La sobreoperación produce este efecto de pánico a entrar en el trader. Este miedo tiene un antídoto: el stoploss. Una vez has fijado el dinero que estás dispuesto y puedes perder sin que tu cuenta sufra estragos estarás en condiciones de liberar tu atención del mercado pues el stop te protege. Este es el único momento en que si puedes apartar la vista de tu plataforma para hacer otras tareas.

Ya has identificado la oportunidad por probabilidades, ya has entrado y te protege el stop, que estará en un lado…en el otro están las ganancias por lo que puedes despreocuparte ya que aunque te vayas sabes que si la cotización opera en tu contra tendrás una pequeña pérdida y que si cuando vuelvas no ha saltado el stop seguramente tendrás unas buenas ganancias. Al fin y al cabo se trata de cortar pérdidas y de dejar correr ganancias, no me cansaré de repetirlo.

Habiendo ya explicado los problemas de dejar pasar la oportunidad vamos a ver ahora lo que pasa por actuar antes de tiempo.
Es frecuente en los traders nóveles y no tan nóveles dar por hecho que cuando la cotización llega a cierto punto en que la señal está casi formada, entrar porque están seguros de que es la señal buena y si entran ya y lo es, ganarán más dinero.

El problema está en que pocas veces se cumple esto y es por lo que se dice que los novatos compran en resistencias y venden en soportes. Una de las particularidades por la que más dinero pierden haciendo trading.

Es más, la cotización se da justo la vuelta en esos puntos, de ahí que el aprendiz de trader al ver que su posición retrocede justo al entrar piense que lo están vigilando para hacerle perder. Nada más lejos de eso, sino que el mercado es pura psicología. Y el estudio de esta le dará muchas alegrías, muchas más que tratar de encontrar la técnica de entrada perfecta.

Por tanto, lo mejor es esperar a que se confirme la señal, que el primer euro lo gane otro. Y aun mejor, si después de confirmada la señal, la cotización hace un pullback será una prueba de ratificación que nos dará un alto porcentaje de acierto y de beneficio.

¿Qué tienes que hacer antes de operar en real?

La mayoría de los traders solemos empezar por lo más “bonito” del trading: análisis técnico, leer un lote de libros, y luego, básicamente nuestra operativa se reduce a comprar y vender.

Borrón y cuenta nueva.

El primer paso para operar es saber bien en que mercado o mercados queremos hacerlo.

El segundo paso va encaminado a la búsqueda de un broker que nos deje abrir una cuenta con una pequeña cantidad de nuestro capital, no con la idea de ganar ya dinero, sino para ir adquiriendo poco a poco práctica e ir entrenando el ojo y la mente para lo que nos espera.
Si ese broker tiene una plataforma demo para aprender a manejarla antes de operar en real, ideal. Se gasta mucho dinero si quieres dominar todos sus entresijos con dinero real. Es una lástima tirar el dinero así y no merece la pena.
Pero una vez que sabes el manejo de la plataforma sólo avanzarás si operas en real. Para ganar dinero consistentemente necesitas enfrentarte al mercado cara a cara. La mente es el arma más poderosa del trader. Olvídate de prepararla operando en simulado, digan lo que te digan, te lo digo por experiencia.

Una vez hecho esto trataremos de buscar una técnica de entrada y salida que tenga un porcentaje de éxito elevado. Olvídate del 100% de aciertos, eso no existe.
Buscar una buena técnica lleva tiempo y tiempo de investigación. Después, la práctica continua en real te irá dando las tablas necesarias para ir distinguiendo las mejores oportunidades.

Una vez encontrada la técnica adecuada el siguiente paso no es aun operar sino decidir con cuanto dinero vas a abrir la cuenta en real. Y una vez hecho esto llegamos a la gestión del capital.

La primera regla de un trader es tratar de no perder el capital de la cuenta por encima de todas las cosas. “Más vale dejar de ganar que perder”, por lo que el siguiente paso será determinar cuanto dinero en porcentaje puedes perder en cada operación.

Según ese dinero resultante del porcentaje en cuestión colocarás el stoploss (cuanto más dinero tengas en cuenta más alejado lo podrás poner) y según donde coloques el stop respecto al precio de mercado más o menos contratos podrás abrir.

Una vez has controlado todos estos aspectos, entonces sí, llega la hora de operar en real y de darle caña al mercado. Recuerda que estás luchando contra los mejores especuladores del mundo y que toda preparación será poca.

El stoploss como protección

Cuando empiezas a operar lo normal suele ser cortar pronto las ganancias y dejar correr las pérdidas.

Para evitar esto acabamos situando stoploss en nuestras operaciones para conseguir por lo menos cortar pronto las pérdidas. Esto que es un gesto esencial no siempre da los resultados deseados.

Muchas veces situamos el stop muy cerca del punto de entrada por lo que salta fácilmente por los continuos movimientos en zig-zag del mercado o bien, nos lo barren cuando lo situamos muy cerca, debajo de un soporte si entramos al alza o encima de una resistencia si entramos a la baja.

Si entonces decidimos alejarlo más, salta con menos frecuencia pero al fin y al cabo continua saltando.

Esto acaba desesperando al trader que ve como su cuenta va acumulando muchas pero pequeñas pérdidas. Por lo general esto tendría que ser lo normal pero nuestra mente lo que busca es acertar el mayor número de veces. No le importa que tengamos muchas pequeñas pérdidas y pocas pero grandes ganancias y que la suma de ambas nos de positivo.

La mente quiere el premio inmediato, por lo que el trader se desespera y busca una y otra vez el sistema que le de ese % de aciertos elevado que le haga sentir bien.

Pero bien, ¿qué pasaría si no ponemos el stop de protección?

En mis muchos años operando he experimentado como en la inmensa mayoría de las ocasiones en las que he abierto una posición sin aplicar el stop, y esta cogía el sendero de las pérdidas, al final la cotización regresaba al punto de entrada e incluso se ponía en positivo para acabar saliendo con buenas ganancias.

Este frecuente suceso lo único que hace es reforzar el hábito de operar sin stop pues prácticamente siempre la cotización regresaba.

Pero, desgraciadamente, lo que también he constatado y experimentado en mis propias carnes, es que con sólo una vez, repito, con sólo una única vez en que la cotización no regrese habrás tirado por la borda todo el dinero acumulado durante tanto tiempo y aun encima peligrará el total de tu cuenta original.

Vamos a verlo en el gráfico:

Imaginemos que entramos a la baja en el punto A. La cotización en un primer momento se mueve a mi favor pero pronto se da la vuelta y llega hasta el punto B. Por supuesto estoy operando sin stoploss, por lo que espero con esperanza su regreso. En este caso lo hace, regresa de nuevo al punto de entrada e incluso baja más (hasta el punto C) dejándome  algunas ganancias si cierro la posición.

Pero si no la cerrase o si el movimiento no llegara nunca a alcanzar de nuevo el punto de entrada (A) puedes ver perfectamente en el gráfico como, tras haber tomado la cotización la senda alcista y no regresar, las pérdidas serían muy abultadas.

Por tanto, siempre stoploss en todas nuestras operaciones. “La primera pérdida siempre es la mejor”