¿Operar a favor de tendencia o contratendencia?

Se que ambos tienen sus partidarios y sus detractores.

He probado en ambos sentidos miles de veces. La inmensa mayoría de las ellas, sobre todo en mis inicios, mi operativa era prácticamente contratendencia. El resultado siempre a sido demoledor en mi contra.

Podría entonces decir que prefiero operar a favor.

Pero mejor aun podría decir que el éxito de un trader no depende para nada de que opere a favor o en contra. Con ambas formas de operar se puede ganar mucho dinero.

Mis investigaciones se han cerciorado en su momento de que nunca sería capaz de encontrar una técnica 100% de aciertos hasta que un día me vino una “luz” a mi cabeza: “si sigo una técnica nunca podré optar a un 100% de aciertos, pero si no sigo ninguna, o sea, las sigo todas, si podré aspirar a ese 100% o por lo menos aproximarme.

Observando un simple gráfico cualquiera puede intuir o comprobar que si se compra en el momento justo y se vende en el momento exacto es fácil hacer mucho dinero, lo difícil es hacer justo eso: comprar y vender en el momento adecuado.

Pero, imposible no lo es. Está ahí y es totalmente factible.

Cada día que operaba, una técnica funcionaba mejor que otra y otro día al contrario. Así fui descartando las menos fiables hasta quedarme con un ramillete  de las mejores. Seguí cribando y me quedé con 2 ó 3 hasta que me hice favorito de una de ellas.

Pero no conforme con ello, puesto que quería aspirar a más, fue donde surgió la duda: operar con una sola técnica o con todas a la vez.
Operar con una sola era ideal. Nada más que tenía que esperar a que apareciese, la fiabilidad era muy alta. Solo tenía que situar un stop por si fallaba y calcular el número de contratos con los que operar para no apalancarme en demasía. Era ideal y me daba dinero, sólo que necesitaba más acción. Me gustaba pero hay que reconocer que es aburrido. Además percibía que de esta manera desechaba otras muy buenas oportunidades.

Así que empecé, muy por encima, a leer datos y noticias para ver si así podía tener más pistas para superar el porcentaje que obtenía con la técnica.

Tengo que decir que, sobre todo gracias a las informaciones de los bancos centrales tuve las ganancias más grandes pero no obtuve la consistencia. Es más ameno leer datos y noticias pero llega un momento, hay tanta información y tantos informadores que me dolía la cabeza. Cuanta más información absorbía peor resultado para mis operaciones. Más era menos.

También observé que mientras leía las noticias me entretenía con otras relacionadas y encima cuando regresaba al gráfico veía que me había perdido una buena oportunidad.
Otras veces esperando la salida de un dato observaba lo mismo, que el mercado no para y no espera, sigue cotizando, por lo que seguía perdiendo buenas oportunidades de entrar por estar gastando el tiempo con las comentadas noticias y datos.

Aquí me di cuenta de 2 cosas:

– que, o haces una cosa o haces otra.

– que los gráficos te dicen todo lo que necesitas saber.

A partir de estos 2 puntos me hice trader técnico 100%. Venía de un mundo que no tenía nada que ver con la economía y mi oportunidad estaba en los gráficos que puede entender todo el mundo.  Era trader lo que quería ser y no economista.

Y así fue como eliminé las noticias y los indicadores, osciladores, medias móviles, etc. El gráfico a pelo, sólo precio. Ni siguiera volumen.

Entonces ya tenía varios parámetros resueltos pero me faltaba otro muy importante: operar a favor de tendencia o a contratendencia.

Y decidí que con ninguna de las 2, sino con lo que me marcara el gráfico en cada momento. Si el gráfico me decía opera a favor lo hacía y si me decía opera en contra también lo hacía.

De esta manera renunciaba a cualquier técnica por mucha fiabilidad que tuviese. Quería tener la oportunidad de aspirar al 100%. Y esto dejo en mi una cosa muy clara.

La fiabilidad y las ganancias sólo te las dará la experiencia de operar todos los días el máximo de horas posibles en real y en presente y en ausencia de dato o noticia alguna y usando la técnica más conveniente para cada momento de mercado.

Y todo esto tiene que salir de tu interior. Debe salir sin pensar.

Sólo un problema más se me planteo después de esto: la disciplina para hacerlo. Sin duda, obtener la disciplina necesaria para no distraerme y hacer lo que tenía que hacer fue, para mí, lo más duro de todo el proceso de formación como trader. Lo más duro.