Operando en tendencia

La mayor parte de mis años como trader mi operativa fue prácticamente operar contra-tendencia. Pérdidas y más pérdidas. Algunas veces ganaba algo pero rápidamente era lapidado.

tendencia alcista

Había investigado los gráficos a fondo. Averigüé cuales eran las figuras más rentables para operar en contra de la tendencia y las encontré. Encontré patrones con un porcentaje muy alto de acierto.

Pero seguía sin funcionarme, ¿Por qué? si eran las figuras que con más probabilidad salían…

Tras pensar y pensar me di cuenta de que no valía sólo con acertar con la entrada en el mercado sino que cada una de ellas debería darme las suficientes ganancias. De nada servía acertar si sólo sacaba beneficios ínfimos en muchas de las entradas.

Esto me llevó a la conclusión de que a los mejores patrones que había encontrado tenía que descontarle esta disfunción por lo que su porcentaje de acierto, una vez eliminadas estas entradas certeras que ofrecían pocos beneficios, disminuía drásticamente.

Esto se arreglaba cortando pérdidas muy pronto y dejando correr las ganancias cuando acertaba. Y aunque era un gran paso adelante seguía sin convencerme de todo puesto que la operativa contratendencia exige acertar muy bien el timing de mercado, lo cual requiere mucha experiencia, maestría y sobre todo mucho sacrificio de estar pendiente todo el rato del mercado.

Tenía que haber algo más fácil.

De lo que si me había dado cuenta tras tantos años operando contratendencia es que estas siempre duran más de lo que pensamos, mucho más. Cada giro de mercado, cada vela roja, cada resistencia me parecía un cambio de tendencia por lo que entraba a la contra. Luego, la tendencia establecida me decía una y otra vez que estaba equivocado.

Por tanto, lo que me quedó claro es que nunca volvería a entrar contratendencia. Si no había tendencia en el mercado no entraba, no me importaba esperar lo que fuese, pero no entraba.

Otra lección más que saqué de operar en contra de la tendencia es que tenía la manía de querer entrar justo en el inicio del movimiento de cambio de tendencia. Esto era, aun encima, lo peor de lo peor. Tratar de coger el movimiento desde su comienzo se llevó mucho de mi dinero.

Así que estas 2 premisas me quedaron bastante claras:

– no entrar nunca si no hay tendencia y mucho menos en su contra

– no tratar de coger el beneficio desde el principio.

Tras eso vino la firme decisión de poner los 2 principios anteriores en práctica. Y empecé a trazar lineas y más lineas oblicuas para entrar cuando una de estas era rota. Aquí me di cuenta de que, aunque a veces funcionan bien, tratar de ver un giro de mercado tras la ruptura de una linea diagonal era la mayor de las estupideces y una pérdida de tiempo y dinero.

Lo que si me satisfizo fue que trabajando con lineas, las que mejor me funcionaron eran las horizontales. De todas maneras,los soportes y resistencias tienen unas características que no es que sean muy fáciles de operar. Las más utilizadas suelen operarse contratendencia, o sea, al llegar a un soporte o a una resistencia. Pero su funcionalidad más adecuada o mejor es la de entrar en soportes o resistencias que apoyen la continuación de una tendencia y nunca usarlas para entrar contratendencia.

La tendencia no es fácil de averiguar cuando comienza pero si es fácil de seguir cuando está establecida. En cada espacio temporal hay una tendencia, pero aunque del cambio de la misma es responsable el espacio temporal más pequeño, el mayor es el que lleva la voz cantante en cuanto a la dirección de la tendencia.

Podemos entonces decir que deberíamos operar la tendencia en un espacio temporal entrando a favor de ella en los retrocesos propiciados por los espacios temporales más pequeños. Pero, ¿cual sería entonces el espacio temporal a seguir como medidor de tendencia? Pues aquel en donde todas las velas se confunden.

Sólo observando una sucesión de velas en los diversos espacios temporales de un activo nos daremos cuenta de como confluyen según dicho espacio temporal se va haciendo mayor.

Ni que decir tiene que una de las mayores de ventajas de estar dentro de una tendencia es que entres donde entres tu precio de entrada va a ser superado con creces.

La segunda ventaja es que es más fácil de operarla y da mayor libertad, pudiendo dejar la operación abierta sin peligro de que esta se de la vuelta, si es la tendencia de verdad, claro. Y sabrás que es la de verdad cuando esta no regrese ni a tocar tu punto de entrada.