No se si estás preparado para tu operar con tu sistema…

La norma es, sin lugar a duda, ser capaz de esperar el tiempo que haga falta a que aparezca la oportunidad que esperamos.

No se trata de estar todo el rato en el mercado. Lo ideal es estar la mayor parte del tiempo fuera de él y esperar lo que sea, y cuando digo lo que sea, lo digo literalmente, a que tengamos todas las probabilidades a nuestro favor.

¿qué conseguimos con esto? Eliminar de raíz todas esas malas operaciones negativas que produce la sobreoperación.

Vamos, que ya no basta con reducir las pérdidas de las operaciones negativas al mínimo, sino que el número de ellas sea lo menor posible y esto sólo se logra esperando la “ola perfecta”.

Date cuenta del poder de la paciencia: si esperas por esa oportunidad única puede que se te haga eterno, no lo dudes, pero la satisfacción que obtendrás cuando aparezca y te aproveches de ella será máxima.

Además, te habrás librado de todas esas pequeñas operaciones con pérdidas que además de ir limando tu cuenta minan tu moral y hacen que cometas errores más grandes.

Date cuenta de una cosa: partes de un capital – lo dejas en estado latente hasta que aparece una ocasión en las que tienes todas las de ganar (poco o mucho pero sin duda ganas) – tu confianza va aumentando – lo único que hará que esta estrategia te siga funcionando es que seas capaz de seguirla con disciplina y que el aburrimiento o las ganas de acción no te hagan cometer el error de entrar por entrar – esperando la oportunidad la cuenta estará en estado latente pero obtendrá un importante incremento de capital con cada oportunidad ideal – esto hará que tu cuenta crezca y puedas operar con más lotes – si operas con más lotes, que no con más riesgo, las ganancias se irán multiplicando progresivamente- al final, debido a ese apalancamiento sin riesgo que produce el crecimiento de tu cuenta no necesitarás dejar correr tanto el movimiento para alcanzar sumas de dinero increíbles.

Ahora bien, no se si tu mente está preparada para la disciplina, paciencia y el aburrimiento. Si no es así prepárala porque sino volverás a los malos hábitos y a operar sin ton sin son, sin sentido, sin una estrategia clara.