Meditar como un trader. La mentalidad

“Quién no se resuelve a cultivar el hábito de pensar, se pierde el mayor placer de la vida” _ Thomas Alva Edison

MEDITACIÓN

La meditación es una excelente ayuda para el trader, primeramente porque es para la mente como lo es el ejercicio para el cuerpo.

Es una verdadera válvula de escape que permite al cerebro liberarse de todo el exceso de información acumulada y, como no, ordenar y almacenar lo realmente importante.

El trader puede pensar que meditar es una pérdida de tiempo pero la verdad es que se acortan los tiempos de aprendizaje de manera sorprendente. Es ciertamente un atajo así como la mejor manera de buscar la solución a las incógnitas.

Para meditar, al trader le basta con rodearse de silencio, concentrarse en su respiración y dejarse llevar.

MENTALIDAD

Si hay algo determinante a la hora de llegar a ser un buen trader es primeramente en creer en uno mismo y luego creer que se puede conseguir.

La perseverancia, el levantarse y continuar tiene mucho que decir.

La motivación lo es todo en un oficio mental, en un oficio que te da varapalos de manera continua.

El operador se va a venir abajo en mil y una ocasiones. No encontrará sentido a las cosas, las pérdidas son duros golpes a la línea de flotación de su ánimo mental, de su autoestima.

Y es que uno de los problemas del trader, como hemos venido observando, es querer hacer de lo volátil algo concreto.

El ser humano, por naturaleza, necesita verlo, necesita tenerlo, necesita tocarlo, necesita comprobarlo y, desgraciadamente, el trading es todo lo contrario, es algo abstracto y en permanente mutación.

No hay una formula para todo. Sí hay unas reglas que le dan consistencia al sistema pero nunca una exactitud que le vaya a asegurar el éxito en los mercados financieros.

El buen trading es un compendio de aspectos bien hechos todos a la vez.

Es la automatización de un proceso que está compuesto de múltiples variables que sólo funcionan cuando se han simplificado.

Y refiriéndonos a la autoestima y lamentando echar abajo muchas creencias en lo que se refiere al trading, en cuanto a querer ser un gurú de los mercados financieros…aquí nadie sabe nada.

El trader se haría un favor a si mismo, a la hora intentar situarse a la par o de seguir a los supuestamente “ilustres”, si se tomase la molestia de revisar las hemerotecas de los diarios económicos y observar su tasa de acierto.

Desde luego que, por una parte, le llevaría a pensar que nada es imposible y, por otra, que los verdaderos cimientos de la operativa consistente reside sobre los hombros de la gestión del dinero.

Nadie acierta en todas las ocasiones, nadie es capaz de ganarle a los mercados durante todo el tiempo por lo tanto es fácil de entender que si se cubre ante las pérdidas y se aprovecha cuando las ganancias están de SU lado, el saldo debería ser, sí o sí, positivo.

Hoy en día, cualquier trader puede operar como cualquier profesional de la mejor casa de inversiÓn.

No se trata de tener la mayor colección de masters ni de multiples titulaciones.

El trading no es inteligencia, no es titulo, es experiencia y lo único que hace inmiscuirte en todo lo improductivo que rodea a los mercados es restarte tiempo para seguir acumulando más horas de práctica que se transformará  luego en experiencia.