Medita y actúa

¿Cuál es tu arma más poderosa?

En efecto, el cerebro. (Eso me supongo, claro…)

Por tanto, ¿qué tienes que hacer?

Utilizarlo.

Prueba a hacer un día, que te parezca bien, lo siguiente.

Tu solo.

En tu oficina.

Te recuestas en el sillón, en el sofá, en el suelo o donde tú quieras.

Que estés cómodo y en silencio (esto último sobre todo).

Quédate pensando.

Seguramente te vendrán a la mente multitud de pensamientos de todo tipo.

No importa, te vendrá bien poner en orden tu vida.

Poco a poco te irás centrando en lo que te ocupa, el trading. Si tardas es porque quizá tienes otros problemas que resolver que tu mente ha establecido como prioritarios.

Lo que tiene que quedarte muy claro es que la mente, tras un tiempo de reflexión, te va a ofrecer una solución al problema que le planteas.

Ha procesado la información que le has metido y te ofrece una solución.

Es hora de probarla.

¿Cuándo te tienes que levantar a hacerlo?

Cuando pienses dentro de ti: ¡CLARO!, y sientas unos deseos irrefrenables de levantarte a probarlo. (Muchas veces si no te levantas en un primer momento, tendrás varias soluciones a otras tantas incógnitas). Si esperas y haces esto último ten algo en donde apuntar porque sino después no te acordarás de todo.

Se trata de hacer una cosa y luego otra, no todo atropelladamente como solemos efectuar. La multitarea es un atraso. Hacer primero una tarea y luego otra, enfocándonos en cada una de ella mientras la hacemos sin distracción es como realmente se avanza y como se consiguen resultados.

Por lo tanto, la mente es la dirección, y el cuerpo es el empleado que realiza la acción. Nunca lo contrario.

¿Cómo se puede resumir simplemente esta técnica?

MEDITA Y ACTUA

La intuición, el subconsciente, es un procesador natural muy potente, a cada rato te está diciendo lo que debes hacer. Es por eso lo del refrán “El corazón tiene razones que la razón no entiende”. Generalmente nadie hace caso a ese “sexto sentido”, todos estamos ocupados con todo aquello que nos rodea, con todo aquello que podemos palpar. El ruido no nos deja oír nuestra voz interior.
Sólo cuando te relajas,en silencio, la oyes mejor.

Pruébalo sólo un día. No tienes mucho que perder y sí mucho que ganar.