Los tiempos del trader

El trader independiente no tiene horarios. Aun así, entre sus objetivos está el reducir cada día un poco más las tareas a realizar.

Como he comentado en alguna que otra ocasión, la meta principal del especulador no es el dinero sino disponer del recurso, en la mayor cantidad posible, más escaso para el ser humano: “tiempo”.

La obtención de tiempo es la finalidad hacia donde el trader dirige todas sus acciones.

Tiempo de calidad.

El tiempo es , hoy en día, uno de los bienes más escasos para una persona. Estamos sometidos a rígidos horarios hasta que, por fin, en la jubilación llega ese ansiado tiempo libre, que por otra parte y debido a esa rutina ya automatizada durante toda una vida, fíjense que paradoja, llegamos incluso a echar de menos tener ocupadas las horas.

Esto no pasa con el trading, es un oficio a desempeñar hasta más allá de la jubilación. Tendrás ocupadas tus horas en un trabajo que disfrutas con él como si estuvieses de ocio.

Todos sabemos ya, a estas alturas, que los 3 pilares fundamentales son: gestión del dinero, psicología y técnica. Esto en lo referente a la hora de adquirir la maestría que se necesita para operar correctamente.

Pero cuando ya hemos adquirido esas facultades el tiempo de distribuye de otra manera:

70% pensar/meditar

30% mercados.

Son porcentajes sujetos a variaciones según diversas circunstancias y según lo que quiera conseguir cada trader en cada momento.

Incluso se podrían añadir más variables, por ejemplo:

Pensar/meditar 45%

Mercados 20%

Ejercicio y alimentación 15%

Otras tareas 20%

Eso depende de cada uno, de los resultados que se quieran obtener y a que plazo.

Y, por supuesto, el “pegamento” para lograrlo se llama disciplina, porque de nada sirve establecer unos parámetros, reglas o porcentajes si luego nos los saltamos a la torera.