Las técnicas que me llevaron a encauzar mi trading

Mi problema respecto al trading no venía de la forma de operar los gráficos. No venía de utilizar tal o cual fórmula, indicador, oscilador…etc.

Mi problema era de conducta, de disciplina. Me costó mucho adquirir una disciplina. Debí de gastar más de 100 tacos de notas y no se cuantos bolígrafos en 3 años apuntando y apuntando. Era un continuo sin parar de apuntar hasta que al fin, y aunque sigo con el tema de las notas porque siempre estás evolucionando, ya es en plan mas calmado. Ya no necesito cambiar tanto las premisas, ya tengo más claro lo que tengo que hacer.

La verdad es que es un proceso duro el identificar los hilos que mueven tu filosofía de trading de entre tantas variables.

A la conclusión que si he llegado de verdad es que cada trader tiene que buscar su propio camino, no le vale otro ni el de otro. Cada uno es diferentes y aunque podamos coincidir en algún aspecto en común es muy raro coincidir en todos. Y más aun, dentro de esas características comunes habrá matices que hagan que no sean totalmente similares.

Dicho esto, estos son los parámetros principales en los que tuve que incidir tras identificarlos para mejorar definitivamente mi trading:

– EN DIRECTO:

tenía claro que operar en simuladores no me serviría para operar en real, era perder el tiempo. Tenía además la manía de aun cuando operaba en real de irme atrás al histórico para ver que patrones se repetían mas, etc. Vamos que tenía la plataforma en real abierta pero no me centraba en el punto que debía centrarme y a ese punto le pase a llamar “en directo”.

Descubrir esto me llevó tiempo. Lo intuía pero no lo ponía en práctica. De nada me servía identificar los patrones que más se repetían para entrar cuando aparecía alguno de ellos. No, el trading no se podía basar sólo en eso.

Por mi seguimiento de técnicas de deportistas de élite sabía que no podía tratar de encerrar mi juego, mi trading. Tenía que hacerlo espontaneo, flexible. Y eso sólo se conseguía operando en directo, sobre la marcha, en el instante en que se producía la última cotización. Era la única forma de desarrollar mi intuición para los mercados.

Sabía que tenía que enfrentarme a ellos cara a cara y no por las espaldas. Había conseguido superar mi miedo a entrar gracias al stop-loss y había conseguido configurar un sistema muy eficaz para calcular el número de contratos con los que debía abrir una posición.

Así que controlado esto último, lo único que me quedaba era coger experiencia, la experiencia que nadie me podía transmitir. Entonces tuve que hablar con el mercado y decirle que aceptaba su propuesta de que él fuera mi maestro. Nadie podría enseñarme mejor, lo tenía clarísimo.

 – HAZLO MAL, PERO HAZLO:

Sabía que lo único que podía darme un cierto nivel era operando en real y en directo, lo tenía claro. Tenía que operar aun a riesgo de saber que iba a perder dinero mientras aprendía. Tenía que hacerlo, era la única manera. Aunque fuese a 1.000 cursos nunca obtendría la maestría suficiente si no lo ponía yo mismo en práctica, si no me ponía ya manos a la obra.

Una y otra vez venían a mi mente los versos de Confucio:  “Lo oí y lo olvidé. Lo ví y lo entendí. Lo hice y lo aprendí”. 

Con esto en mi mente la única salida era: hacerlo mal, pero hacerlo.
Aprender a perder es la única manera de aprender a ganar. Y así lo hice.

 – NO APUNTES NADA:

Como dije anteriormente, gasté muchos tacos de notas, y fue esencial para llegar a descubrir mis puntos débiles pero una vez identificados estes, apuntar ya no tenía sentido. ¿Qué pretendía o quería apuntar sobre la práctica? Nada, práctica es práctica.

Cuando juegas a un videojuego ¿apuntas algo?, si intentas hacer malabares ¿apuntas algo?, si quieres aprender a jugar al tenis o al golf ¿apuntas algo? No ¿verdad?. Son disciplinas que sólo requieren práctica, como el trading.

Así que perder el tiempo apuntando cosas sólo hacía disminuir mi tiempo disponible para practicar. Por lo tanto, fuera apuntes.

(decir que leer libros y noticias ya lo había descartado en fases más tempranas de mi aprendizaje). Llega un punto en que lo has leído todo y nadie puede ya enseñarte mucho más. La teoría no te hace experto en nada.

– ACUMULA HORAS:

¿Cuál era entonces la táctica adecuada para coger la experiencia necesaria? Pues simplemente acumulando horas de práctica. Practicar, practicar y practicar. Los resultados vienen solos, nada más que hay que centrarse en el proceso de acumular horas de práctica diaria. Cuantas más le dediques más experiencia obtendrás.

Para aprender piano se necesitan 450 horas de práctica, 900 para cantar, 600 para el saxo alto, 1.200 para la flauta, 1.900 para el violín (380 días dedicándole 5h al día), 300 para la trompeta, 600 para el trombón, 150 para la guitarra, 150 para el solfeo. Aprender kung-fu supone 600 horas de entrenamiento y 2 horas aprender juegos malabares con dos pelotas.

Estas horas son necesarias para aprender medianamente estas habilidades, no para ser un virtuoso. Un virtuoso necesita muchísimas más.

Con lo anterior ya lo he dicho todo.

– NO DEJES QUE TU MENTE SE DISTRAIGA:

por tanto queda claro la importancia de la práctica, pero para que esta sea efectiva necesitas que tu mente no se distraiga. Si practicas 15 minutos y lees las noticias 5 minutos, si practicas 15 minutos y te vas al Facebook 10, así no hacemos nada.

La práctica requiere una concentración. La concentración necesita de su tiempo. Y si cuando ya estás concentrado te distraes, el tiempo que necesitas para alcanzar de nuevo un punto adecuado de concentración variará en función del tiempo que hayas estado distraído. Quiero decir que si te distraes 5 minutos tardarás 10 en volverte a concentrar. Y si te distraes media hora, tardarás 1 hora en volver a concentrarte.

– MEDITACION:

lo que si es muy bueno es descansar después de un período adecuado de práctica pero para meditar, para pensar. Es tanta la información que tiene que asimilar el cerebro que si no le das un descanso para ello no avanzarás adecuadamente.

Avanzas más practicando y descansando para reordenar y procesar ideas que haciendo una labor de práctica continua. Meditar te ayuda a organizar todo lo experimentado y a descansar el cerebro para continuar con la práctica.

Además, la meditación te da la calma necesaria para enfrentarte a los mercados. “Vence el que permanece en calma”.

Estos son los puntos principales que han hecho adulto a mi trading. Como se puede ver no son técnicas de entrada y de salida, eso sólo te lo proporciona la práctica. Son técnicas para vencerme a mi mismo. Si no era capaz de vencerme a mi mismo ¿cómo demonios quería vencer al mercado?