La táctica del trader discrecional

Mi evolución como trader me ha llevado, tras sopesar todas las condiciones posibles para actuar contra el mercado, a convertirme en un trader puramente discrecional.

Y no lo he hecho sólo porque son este tipo de traders los que se llevan el dinero del mercado sino porque los hechos me han llevado a averiguar que, aunque es imposible, son los únicos que pueden aspirar a sacarle al mercado un porcentaje de aciertos lo más cercano al 100% , por encima de lo que cualquier otro tipo de trader será capaz de conseguir.

Por lo demás, actuando discrecionalmente, ha sido cuando he ganado mis mayores cantidades de dinero.

Eso si, las características que te exige este tipo de operativa son más propias de una araña o de un francotirador que de cualquier otra cosa.

Cabe, ante todo, decir, que no todo el mundo se adapta al perfil necesario para ejercer de trader discrecional y sólo la observación por parte de cada uno de sus rasgos psicológicos determinará si está preparado o no y sólo potenciar sus puntos débiles será altamente imprescindible si en verdad quiere operar con este tipo de táctica.

Recomiendo, no obstante, que cada uno opere de la manera que más a gusto se sienta, sino de cualquier otra forma estará destinado al fracaso.

 ¿Cual debe ser entonces la táctica de un trader discrecional?

Primero recordar que el seguir sus reglas, aunque parezcan fáciles, insistir en que, el dominio de cada una de ellas requiere de un gran trabajo, sacrificio y perseverancia, por lo que son de todo menos fáciles, sobre todo por el trabajo psicológico que requiere el dominarlas.

Recordar también que al ser humano le resulta más fácil realizar tareas físicas continuadas que poner el cerebro a funcionar, de ahí la dificultad añadida. Además el cerebro necesita de mucha energía para trabajar concentrado de una manera continua, por lo que a la dificultad psicológica se le añade la física.

El trader discrecional, como su descripción identifica, rehuye como de la peste de los sistemas automáticos de trading pues no le dejan poner en juego toda su destreza natural y aprendida.

Se semeja a una araña más que a ningún otro animal. Tiene su red tendida y sólo se mueve para actuar cuando la presa se pone a tiro, cuando el camino está despejado. Como decía antes, esto que semeja muy fácil requiere de una gran dosis de paciencia y si el trader no la tiene tendrá que recurrir a técnicas de concentración y meditación para ser capaz de enfrentarse a esta nueva situación, de ahí el porqué cada premisa de un trader discrecional, por muy simple que esta parezca, tiene tras de si un gran trabajo de superación, que no todo el mundo es capaz o está dispuesto a hacerlo. Esto último sobre todo.

Por tanto, la paciencia es una de las armas más preciadas de su arsenal.

La autoestima y confianza es otra arma destacada. El ser humano, por su condición de vivir en comunidad, acumula una serie de agravios que ponen en peligro su oficio como trader. Piensa que le valorarán más si consigue su dinero en el trading haciendo muchas operaciones que haciendo una sola.

Al final, lo que cuenta es el resultado, no la forma o el medio por el que lo has obtenido.

Por tanto, el trader discrecional se considera totalmente anárquico, sólo piensa en él y no en los demás. Al único al que le puede fallar es a él mismo, los demás están fuera de su mundo y sólo los tiene en cuenta si puede obtener de ellos información válida para su propósito.

Aun así, y dando aspecto de ser totalmente egoísta, sabe compartir con los demás sus experiencias y se presta a ayudar en todo lo que buenamente pueda hacer por el resto de sus compañeros traders. Aunque es totalmente independiente sabe que es un eslabón más de la cadena humana y que está sujeto a las leyes de la naturaleza.

Esto quiere decir que todos los seres humanos somos uno, y somos inmortales porque la sabiduría de cada uno de nosotros se va pasando de unos a otros y sólo de esta manera somos capaces de evolucionar. Es una Ley Universal por la cual nos es imposible callar o mantener en secreto nuestras investigaciones, y es por esta manera que aunque nuestra vida tiene un límite, en un todo somos inmortales porque toda nuestra experiencia la vamos traspasando a todos los que nos rodean para que otra persona siga nuestras investigaciones o descubrimientos desde el mismo punto en que lo hemos tenido que dejar.
Con esto quiero decir que aunque nosotros desaparezcamos otros continuarán con nuestro trabajo por lo que este nunca muere, siempre tiene continuidad, siempre evoluciona, y ya que la naturaleza no ha sido capaz de hacernos inmortales para seguir nuestro propio camino en la eternidad, ese camino siempre será caminado por los hijos de los hijos de nuestros hijos o por los hijos del los hijos de otros padres.

El aburrimiento está reñido con la paciencia y sabe que ese aburrimiento le perjudica ya que si no se controla acabará sobreoperando, de ahí la comparación a su manera de actuar con la de la araña.

De esta manera va de presa en presa. Sabe que siempre hay un mercado que está en candelero en un determinado momento. Lo espera con paciencia mediante la observación de los gráficos y de las noticias que se van sucediendo.
Cada sucesión de noticias le va dando pistas sobre por donde pueden ir los tiros, sobre por donde puede estar la siguiente oportunidad, y es cuando se unen todos los puntos, cuando la presa queda inerte en la tela, es ahí cuando saca todo su potencial y va a por ella.
Se ceba con ella hasta que la exprime, hasta que no le puede sacar más potencial. Luego se retira a su templo y busca con paciencia una nueva presa.

Que quede claro, con esto, que la diversificación no casa con este tipo de trader.

Por tanto, la serie o frecuencia a seguir sería la siguiente:
observación – paciencia – identificación – ataque – retirada

Esta es la táctica sobre la que se basan las operaciones de un trader discrecional.

Como he dicho, este tipo de trader es muy independiente pues no sólo no depende de nadie sino que aun encima disfruta de su soledad por medio de la cual consigue elevarse hasta el estado que debe alcanzar para lograr las condiciones idóneas para dar con éxito su golpe al mercado.

Esta es una táctica de lo más provechosa y su principal virtud es que permite al trader estar más tiempo fuera del mercado que dentro, con todas las ventajas que esto conlleva.