La reeducación mental hacia el éxito

Teniendo ya claro que el éxito final en el trading es cosa de la mente pasando, sin lugar a dudas, por encima de la técnica, es necesario aprender a reeducarla.

Tenemos muchos vicios en ella, muchos patrones, instintos ancestrales propios de la evolución, manías adquiridas en nuestro proceso de aprendizaje muy difíciles de erradicar, ideas propias de otros autores, estudios…

No es casualidad que muchos hombres que han alcanzado el éxito recomienden a la gente desaprender en vez de aprender.

No es casualidad que el comienzo del camino hacia la gloria pase muchas veces por “tirar de la mesa” todo lo que en ella habíamos acumulado para comenzar nuevamente de cero.

A los elefantes en la India, creo recordar, se les pone con la pata atada a una fuerte estaca de la cual intentan desprenderse una y otra vez.

Esa estaca forma parte de su día a día, no tienen fuerza suficiente para arrancarla y poco acaban acostumbrándose a ella. 

Y se acostumbran de tal manera, que ya adultos y con la fuerza suficiente para arrancarla, ni lo intentan. Su cerebro ha sido reeducado.

En mi época de aprendizaje de trading, antes de empezar a operar leía la prensa deportiva, la prensa nacional, ciertos blogs, etc, etc…de manera que cuando me ponía en serio con el trading ya eran las 12 de la mañana.

Ante esto tuve que tomar una determinación: instalar un programa en el ordenador que me impidiese consultar una larga lista de webs, y por supuesto, decirle a mi mujer que pusiera ella la contraseña y nunca me la dijera.

Así fue, pero tras un año más o menos, creo recordar, tuve que formatear el ordenador por lo que de nuevo tenía vía libre para visitar los enlaces que hasta ese momento tenía acotados.

Pero cual fue mi sorpresa que al encender el ordenador, en vez de actuar como antaño consultando todas aquellas páginas que antes me atraían tanto, seguía realizando la misma rutina de todos los días haciendo lo que debía hacer por encima de cualquier otra cosa.

Sin haberme dado cuenta había reeducado mi cerebro.

Por tanto, ante cualquier vicio mental de nuestro trading no está demás recurrir a estos anclajes, según el punto débil de cada uno, para solucionar el problema.

El buen o mal trading está dentro nuestra y sólo a nosotros nos corresponde hacer lo posible para poder hacer las cosas bien y así lograr nuestro objetivo. El poder está en tu mente.