La pérdida de tiempo y el logro de un objetivo

Uno de las peores manías que tenía a la hora de planificar mi trabajo como trader era la de superponer las tareas menos importantes a las que más relevancia tenían. Era un verdadero hándicap para mí.

Ni siquiera haciendo listas sobre la rutina a seguir. Aunque tengo que decir que me ayudaron claramente a la hora de reeducar mi cerebro para alcanzar la fuerza mental suficiente para seguir las reglas que escribía día tras día.

Al final, mi tarea diaria de trading se redujo a 4 premisas las cual ahora puedo decir que cumplo prácticamente a rajatabla.

Pero era el hacer primero lo menos importante lo que no dejaba tiempo para lo que de verdad sí me hacía progresar en el trading. Tanto el proceso de simplificarlo todo a la mínima expresión como ser capaz de llevarlo a cabo fue lo más duro que me he encontrado a la hora de dedicarme al trading.

Así que, claramente, el problema estaba en mí, en mi disciplina.

El trading es un oficio donde no tienes un jefe que te supervise por lo que si no tomas claramente las riendas y te impones hacer primero lo que debes hacer y luego lo que te gusta te encontrarás con un serio problema a la hora de sobrevivir siendo trader.

Tenía la costumbre de eliminar primero lo que menos esfuerzo me requería y aquello menos importante para dejar la mente libre y poder ocuparme al final del verdadero meollo del asunto.

Pero claro, muchas veces, me encontraba que cuando acababa de realizar esos pequeños detalles, era ya mitad de jornada por lo que me dejaba llevar y me decía: _ mañana me pongo a ello ya en serio. Pero todos los días era lo mismo y nunca lo hacía.

Cuando acababa de hacer las pequeñas tareas ya no tenía ganas ni energía para dedicarme a la tarea principal por lo que me ponía a leer,el resto del tiempo, las noticias o lo que me parecía por Internet.

Llegó un momento en que tuve que ponerme serio. La distracción es uno de los males peores para un trader, para mí así lo fue. Esa distracción hacía que no me centrase lo que debía en la investigación y en los gráficos. Y ya sabes… si no estás atento te perderás las mejores oportunidades.

Soy una persona que me gusta dejar todos los cabos atados pero tengo que reconocer que esta manera de proceder te lleva por delante casi todo el tiempo disponible. Acabas consiguiendo lo que te propones, por perseverancia, pero en un tiempo más largo en duración de lo necesario.

Así que decidí cambiar de táctica viendo claramente que era un “defecto” de personalidad que me venía desde niño. Ya en esas edades me gustaba leer las instrucciones de los juguetes para aprender a manejarlo y sacarle el máximo provecho. El caso es que mi sobrino sin leer las instrucciones se ponía a jugar con el juego o videojuego y yo cuando acababa de leerlas pensaba si merecía la pena, puesto que cuando yo me ponía a jugar, él, sin haberlas leído, ya me sacaba una gran ventaja en el dominio de cualquier juego.

Aquí se pone en relieve la importancia de la práctica por encima de la teoría, algo que ocurre en todas las profesiones y como no puede ser menos, en el trading.

Cuando nos iniciamos en este mundo, la mayoría de los traders leemos y leemos todos los libros que caen en nuestras manos, asistimos a cursos…y no voy a decir que está mal, pero si que estaría mejor si después de leer pusiéramos en práctica dicha lectura.

Y considero, por experiencia, que este es el fallo de casi todos los traders, el exceso de información. El mío, por lo menos, lo era.

Lo era hasta que me puse manos a la obra, identifique las tareas principales y dejé que lo menos importante se hiciese cuando me sobraba tiempo o incluso no llegaba a hacerlo. Decir que el avance en la dirección correcta comenzó a ser mucho más rápido. Corría por la autopista dejando a los lados las carreteras que simulaban las tareas residuales que no me conducían a ninguna parte.

Y aun encima, de esas tareas principales, identifiqué también cual era su corazón, su parte más importante para centrarme sólo en ella y apartando lo que le rodeaba. Vamos, que el proceso de simplificación fue tal que me quedé con lo esencial de lo esencial. Y fue tal el ensimismamiento que incluso en mi oficina he desechado todo lo superfluo para evitar distraerme con ello.

Con todo esto, quiero llegar a resaltar que cada persona es diferente. En mi caso, la distracción ha sido un obstáculo muy grande. Puede que coincida con otros traders, en este sentido, o puede que no, pero ya que somos distintos conviene a cada uno hacer acto de conciencia y ser capaz de identificar qué es lo que le retrasa y que es lo que le hace avanzar. El camino,ten por seguro que será más recto y más llevadero cuando lo hagas.

Si no lo haces corres el riesgo de dedicarle un número de horas excesivo al trabajo obteniendo igual o menor productividad incluso que otro que ha identificado el verdadero motor del oficio. Además, pones en riesgo el tiempo que debes dedicar al ocio, descanso, hobbyes y familia, con todo el problema que ello conlleva.