La “maldad” de los retrocesos cuando estás con la operación en beneficios

Cuando tienes una operación abierta y esta avanza a tu favor, lo más difícil, mentalmente hablando, es aguantar los retrocesos.

Ver disminuir los beneficios latentes adentra al operador en un mar de dudas:

  • ¿Continuará la tendencia?
  • ¿Se dará la vuelta definitivamente?
  • ¿Cierro ahora o espero?
  • Si cierro ahora y luego continúa avanzando me voy a tirar de los pelos.
  • Si no cierro y me salta el stop me voy a arrepentir de no haber cerrado antes.

No es nada fácil luchar contra nuestra mente.

Al final, la culpa del resultado negativo o positivo de las operaciones es producto de nuestras propias actuaciones.

El trader debe mentalizarse de que la cotización no avanza en modo continuo (ya nos gustaría). Es por eso que suele cerrar la posición cuando ve que las ganancias retroceden un poco. No lo soporta y sólo es capaz de generar, por ello, pequeñas ganancias.

Deja correr hasta donde sea las pérdidas pero corta las ganancias.

Cuando dejas fluctuar el precio tienes que concienciarte de que este, para avanzar, también necesita retroceder. Aunque entiendo que es frustrante cuando actuando de esta manera, la cotización hace saltar el stop cerrando la operación.

Pero es así. Por lo general el historial del trader consistente contiene muchas operaciones con pequeñas pérdidas y pocas con grandes ganancias.

Esto es, como dije anteriormente, muy frustrante ya que el trader siempre quiere ganar en todas las operaciones por poco que sea. Necesita elevar su autoestima echándose a la cara 10 operaciones cerradas en verde consecutivamente.

Esto lo hace creerse el mejor. Y bueno…ya sabemos como acaba esto… con todo el capital perdido en una sola operación; o con una mala decisión que desencadena una racha de operaciones negativas por querer vengarse del mercado rompiendo todas la reglas.

Tanto esfuerzo para ganar unos cuantos euros en una serie de operaciones afortunadas para luego perderlo todo en una. Esto si que es bajar a los infiernos.

Otro error, cuando se está en verde, es mover el stop haciendo trailing-stop persiguiendo de cerca cada subida para evitar que las ganancias retrocedan mucho en caso de que la cotización se de la vuelta.

¡Cuantas buenas operaciones se han cerrado por esta causa!

Luego, cuando la tendencia se recupera de nuevo, te indignas y ya no eres capaz de entrar otra vez porque piensas que esta ha avanzado demasiado.

Y si entras, seguro que sufres una nueva pérdida que lleva a otra y a otra. Surge la desesperación, comienzas a operar por impulsos y…allá va…otra cuenta destrozada.

Controlarse a uno mismo es vital para generar ganancias consistentes. 

El mercado te ignora, ni siquiera sabe que estás ahí. Sólo fluctúa.

No vale echarle la culpa a todo lo que se mueve.

Que si están observando mi posición…

Que si las máquinas están desvirtuando el mercado….

No se, yo sólo veo excusas. Observo los gráficos y veo las mismas tendencias hacia arriba y hacia abajo que hace 30 años.

O sea, que el único culpable de ganar o perder es uno mismo y debe desarrollar las herramientas necesarias para evitarlo.