La importancia del historial de operaciones

Aun recuerdo el día en que, con sorpresa, descubrí que mi cuenta era neutral en el tiempo con sesgo positivo.

Ya no presentaba una curva negativa como solía hacer.

Ya no tenía esas grandes pérdidas que me daban tanto dolor de estómago ni veía escaparse el dinero a raudales.

Es de suma importancia llevar un registro del historial de operaciones pues es frecuente descubrir que pensamos que hacemos cosas cuando dicho historial nos dice lo contrario.

¿Con qué porcentaje de acierto conseguí hacer mi cuenta neutral?

Nada menos que con el 22%

Con el 22% de acierto mantenía mi cuenta en neutral y en positivo. No con grandes ganancias pero ya no veía el desesperante rojo.

En concreto el historial arrojaba 129 operaciones realizadas:

  • 100 negativas
  • 29 positivas

O sea, por decirlo de otra manera: 78% de fallo

Ya tenía un punto muy importante de salida.

Ya tenía una base sobre la que avanzar.

No era un trader consistente pero ya no era un trader perdedor. Algo era algo, y muy importante, porque apuntalar las pérdidas es algo fundamental para dar el siguiente paso.

Tenía 29 operaciones positivas, pero de calidad, las que me dieron grandes ganancias sólo fueron 10, en especial 4 de ellas.

  • Esto probaba mi teoría de que los buenos beneficios, los que eliminan las operaciones negativas y te dejan con saldo positivo vienen de muy pocas operaciones. El resto, las negativas, tienes que mantenerlas a raya tratando de perder muy poco (y cuando digo muy poco es realmente poco).
  • También probaba otra de mis sospechas: si no dejas correr las ganancias no eres capaz de hacer crecer la cuenta aunque te vuelvas loco.
  • Que poner un objetivo de beneficios es cortar los mismos. Si cortas esas 10 operaciones (en el ejemplo puesto) al llegar a un objetivo, nunca conseguirás grandes ganancias y entonces tendrás que “hilar muy pero que muy fino” para presentar un saldo positivo.
  • Que funciona mucho mejor hacer trailing-stop alejado del precio de cotización que poner un objetivo. ¿Por qué?
    – Pues porque si pones un objetivo de beneficios no ganarás más aunque la cotización siga avanzando.
    – Si haces trailing-stop siempre tienes una posibilidad a tu favor de que la cotización siga adelante, además de que una vez ganancias nunca pérdidas. (Esta práctica elimina muchas operaciones negativas)

También descubrí otra cosa muy interesante:

Aunque el límite de pérdida por operación lo establezco en 0.5% del capital total sólo cerré o me salto el stop en dicho límite en 3 operaciones de las 100 negativas.

El resto me saltó entre 0.25% y 0.3% (concretamente 36 operaciones) y las restantes 64 operaciones negativas en 0.2% o incluso menos. De hecho, 29 operaciones acabaron cerrándose en Break Even o muy cerca.

Esto quiere decir que inconscientemente subí el stop a B.E en bastantes operaciones (más de las que creía porque mi intención era mantenerlo debido a que en muchas ocasiones la cotización se da la vuelta para cazar tu stop y seguir adelante), lo cual quiere decir que llegaron a estar en algún momento en beneficios interesantes antes de darse la vuelta.

Conclusión:

Superar el siguiente obstáculo, reducir el % de operaciones negativas, pasaba por:

  • poner el stoploss alejado, al abrir una operación.
  • subir a Break Even (no inmediatamente pero sí tras unas ganancias prudentes). Una vez ganancias nunca pérdidas.
  • Hacer trailing stop (mantenerlo alejado) para dejar correr las ganancias. (Que sea el mercado quien te expulse)
  • Mantener las pérdidas pequeñas (el 0.3% del capital total por operación) adaptando el Time Frame al capital disponible.

Tras estas reglas concretadas faltaba por pulir unos “pequeños” detalles, como eran:

  • ¿Operar a discreción o con una única señal de entrada?
  • ¿Operar en un sólo lado del mercado?
  • ¿Seguir los datos macro y noticias económicas?, ¿sólo gráficos? ¿ambos a la vez?

Pero esto ya era harina de otro costal.

Sin embargo estaba desmenuzando mi sistema de trading gracias a lo que los historiales me iban diciendo y gracias al seguimiento de una de mis frases favoritas:

“Divide y vencerás”