La fiabilidad de los patrones

El problema de seguir patrones pasados, para por estadística esperar que sucedan igualmente en el futuro, radica en que no reflejan el momento presente. Simplemente están sujetos a un porcentaje de acierto o de fallo.

Me explico: si en el gráfico aparece un doble techo bajista, o si confiamos en el “efecto Enero”, entre otros, para tomar una decisión de entrada en un mercado, estamos subestimando la situación actual y confiando únicamente en un “frío” patrón.

Por tanto, tener en cuenta las figuras y patrones con estadísticas favorables, está bien, pero hay que dotarles de “alma”, para tomar una decisión sobre si el momento actual en el que se mueve el mercado puede aumentar o disminuir las probabilidades de que cualquier patrón sea válido.