Categorías
Trading

La evolución del trader: reglas, rutina y disciplina

La evolución
[…]

La evolución

El trader, al igual que el mercado, está en continua evolución.
Lo que hoy vale, mañana no.

Los mercados reaccionan de diferente manera incluso ante una misma noticia. El contexto es lo que vale. La interpretación del trader es fundamental.

Desde el momento en que el especulador entiende que cada trader tiene una opinión diferente para cada situación, comprende que sólo puede confiar en la suya propia.

La evolución, tanto a nivel de experiencia como en el perfeccionamiento de la técnica, debe ser constante y en búsqueda de la excelencia que no del Santo Grial.

Tendrá además, muy presente, que al mercado solo le podrá ganar en determinadas ocasiones, donde la psicología de sus participantes haga que sus cotizaciones se desvirtúen de la realidad, y no permanentemente.

Las ganancias, por tanto, serán siempre del trader discrecional.

Las reglas

Cuando comienzas a profundizar en el mundo de la especulación lo que te sobra son reglas.

Se trata de un verdadero proceso de filtración y lo cierto es que dura muchísimo tiempo.

Incluso cuando el trader ya gana dinero de manera constante, no hay que dejar de perfeccionar las reglas en busca de su simplificación.

Para que se entienda mejor. En un inicio el operador se encuentra con multitud de premisas supuestamente válidas.

Es entonces, tras operar y operar, ensayo y error continuo, como va eliminando algunas y afianzándose en otras.

Muchas se acaban superponiendo y llevando al mismo camino por lo que se funden en una.

Después de mucho tiempo, 500 reglas, por poner solo un ejemplo, se convierten en 10, que son las que van a dirigir el sistema de trading del especulador.

Las reglas pueden regir diferentes aspectos del trading:

  • Gestión del dinero
  • Psicología
  • TécnicaAbarcan todos aquellos campos que el trader ha estimado conveniente tocar para llegar a concretar una estrategia válida de especulación.

De manera que puede encontrarse con x reglas por cada materia tratada.

Y, aun así, con toda la simplificación recibida, todas esas reglas quedarán concentradas en una sola a medida que el especulador incrementa su experiencia.

Cada una de esas normas tendrá el poder de todas las que le han sido fusionadas.

Llegados a este punto será más fácil comprender el por qué las reglas redactadas por un trader de éxito y de libre lectura no son válidas ni entendidas de igual manera que por el lector de turno.

Libros de traders exitosos han sido desmenuzados sin éxito por otros especuladores.

Y es que una sola regla es una sola regla para el que la lee, pero para el que ha sufrido el proceso de simplificar un número indeterminado de ellas en una sola, dice mucho, es una gran acumulacion de experiencia añadida que sólo puede entenderla el formulador de la misma.

Por tanto, es cierta la más que recurrida frase:

“Se puede transmitir la teoría, pero nunca la experiencia”.

Sería ideal tomar una pastilla y que la experiencia de un experto pasase de su cerebro al del neófito pero lastimablemente no es posible, hay que pasar el esfuerzo, sí o sí.

Haciendo un inciso, hay muchos operadores que ven tan duro este proceso de simplificación que prefieren seguir al gurú de turno y guiarse por sus predicciones.

No hay que insistir mucho para explicar cual será el resultado.

Si quieres triunfar en el trading tendrás que sacrificarte tú mismo, nadie te va a dar nada. Te podrán indicar el camino pero tendrás que recorrerlo tu mismo, nadie más. Te podrán indicar el camino a Roma pero si quieres llegar tendrás que realizarlo tú.

No creo que sea tan difícil de entender.

Por consiguiente, operar siguiendo los vaticinios de incluso el mejor gurú del mundo no te dará dinero.

Esto es porque, aunque él fuese consistente, está entendiendo el Mercado de manera diferente, sabrá cuando reaccionar y seguro que no tendrá tiempo de avisarte.

Además, ¿qué pasará si ese guru desaparece?, ¿buscarás otro?.

Se dueño de tus propios errores y aciertos y aprende de ellos. Este es el mejor consejo que puedo dar.

Así que recuerda:

“El mejor guru que podrás encontrar eres tú”

Entonces, siguiendo con el proceso de simplificación, llega un momento en que ese montón de reglas inicial se convierte en ninguna.
El montón de folios donde las tenías apuntadas mengua poco a poco hasta que desaparece. Tu mente las ha asimilado, las ha automatizado.

¿Te acuerdas cuando sacaste el carnet de conducir? Para cambiar de marcha tenías que mirar la palanca de cambio, o buscar el botón de las luces para ponerlas y ahora lo haces todo sin prestar atención…

Pues lo mismo.

La rutina

La rutina es el engranaje que hace que las piezas del puzzle funcionen como un motor con una buena puesta a punto.

Y esa rutina aplicada día a día, con constancia, será la que ofrezca los resultados esperados.

El rendimiento viene de hacer lo que hay que hacer, cotidianamente, no dejando que la mente se distraiga (algo bastante difícil hoy en día, rodeados de móviles, internet y redes sociales).

Por tanto, si es necesario, el especulador deberá programar las actividades diarias y respetar el tempo.

No vale hacerlo un día si y dos no. El sacrificio para llegar a la cima es constante y viene de la suma de pequeñas partes.

La disciplina

Es extremadamente sencillo romper la disciplina, demasiado diría yo. Sin embargo es crucial no hacerlo.

Aun sintiendo la especulación como parte nuestra no es muy complicado caer en las tentaciones que nos rodean.

Y el problema de romperla es que desconectar 10 minutos conlleva gastar 20 minutos más para volver a concentrarse. Desconectar 30 minutos puede llevar otros tantos para conseguir mantener el foco que se tenía antes de desconectar, y así sucesivamente.

Recordemos que el trader de hoy en día no suele operar por teléfono sino a través de la plataforma que tiene instalada en el ordenador o en el móvil.

Es muy fácil, por tanto, desconectar y engancharse a Internet. Entonces, esa mañana o esa tarde suele acabar siendo improductiva.

El tiempo es un activo que cuando se va no vuelve, y si no se aprovecha será un día menos el que le reste para conseguir el objetivo.

Por consiguiente, es de suma importancia evitar que la mente se distraiga.

No puede ni debe darse este lujo.

Por Pena de la Ghetto

Trader independiente