La diferencia entre vivir del trading o no sigue estando en la habilidad que posees para dejar correr los beneficios

Las noticias, los datos, los gráficos. Todas son herramientas para lograr precisar un mejor punto de entrada (lo que conocemos como timing de mercado).
Sin embargo y aunque parezca lo contrario no es este el aspecto mas importantante del trading. Lo realmente importante es tener conciencia de que entres como entres, en algún momento vas a estar en el lado correcto.
Puede parecer muy simplista pero es así.
Todas las técnicas o sistemas que tratemos de configurar o buscar para acertar con nuestras entradas en el mercado son puras técnicas adivinatorias, por lo que tiene casi tanto sentido usarlas como lo puede tener el abrir una posición al azar.
¿ Qué es pues lo realmente importante entonces?
Tomar conciencia de que entremos de la manera que entremos no vamos a acertar nunca en el 100% de las ocasiones.

Por lo tanto, la piedra angular de un sistema de trading está en proteger al máximo nuestro capital para que no vaya mermando inútilmente, menguando el potencial de apalancamiento.

Hasta ahí bien, para algo existe la gestión del dinero (aunque muy pocos la utilicen), pero luego, la diferencia entre vivir del trading o no, entre cerrar operaciones con rentabilidades espectaculares o mínimos beneficios, sólo está en la “cantidad” de fuerza mental tiene un trader para aguantar la gran presión mental que exige el dejar correr los beneficios.
Muchos preguntan:

¿pero, hasta donde dejo correr los beneficios?,

¿donde pongo el objetivo?.

Primeramente nos aseguramos de abrir una operación sólo cuando el margen de seguridad así nos lo permita (hay que esperar con paciencia la oportunidad sin prisas por entrar en actividad. No hace falta estar siempre dentro. Esta es una manera de eliminar muchas de las operaciones perdedoras).

Después situamos un stoploss, adecuado a nuestro capital, por si el margen de seguridad fallase.

Calculamos el número de lotes y abrimos.

Tenemos tan asegurada la defensa, tenemos tan asumido lo que podemos perder en caso de que esto ocurra que lo de menos será establecer un objetivo de ganancias (más bien esto último será nuestra perdición).

Y será nuestra perdición porque en el 99% de las veces saldremos muchísimo antes de que la tendencia acabe por lo que en otras tantas ocasiones nos lamentaremos de haberlo hecho.

Por tanto, el trader que de verdad vive del trading es aquel que minimiza las operaciones negativas evitando entrar al trapo cada vez que cree ver una oportunidad (su mayor ventaja sobre el mercado es poder decirle que NO cuando este le provoca, cuando este le tiende sus trampas) y maximiza los beneficios incluso olvidándose de que tiene una operación abierta.

Tiene que tener muy presente que si está en ganancias, cualquier observación de la cantidad de las mismas generará en su cerebro un deseo irresistible de cerrar para verlas materializadas.

No hay ni que decir que cuanto mayores sean dichas ganancias mayor será la presión para hacerlo, de ahí que no exista trader en el mundo capaz de dejar correr en su favor toda una tendencia.

Pero es que tampoco hace falta hacerlo. Con tan sólo que la deje correr lo suficiente puede acabar acumulando un capital espectacular en su patrimonio.