La comunicación con el broker

Por mi naturaleza solitaria, antes más que ahora, me incomodaba que el broker me llamara cada 2 por 3.

Esto sucedió en mis inicios, justo cuando menos quería que me llamasen más lo hacían. De todas maneras, hay un post donde lo tengo explicado con más detalle, había uno que me llamaba todas las semanas, normalmente los viernes, para hablar de como iba la semana.

Al principio no me gustaba mucho que lo hiciese pero poco a poco me fui acostumbrando a esa llamada semanal, y es más, me motivaba para darlo todo la semana siguiente y así poder presentarle unos buenos resultados que elevaban mi autoestima.

Como digo, cada semana aumentaba mi rendimiento, y él mismo se sorprendía de la rentabilidad. De lo único que me advertía es de que a veces operaba con un número elevado de lotes. Y era verdad, aun no tenía un plan de gestión del riesgo.

Esa persona que representaba al broker era muy amable, me daba ánimos y me aconsejaba, no sobre donde entrar ni salir, sino psicológicamente o como dije anteriormente, en la gestión del dinero.

El caso es que un mal día me llamo otra persona, ruda, prepotente y que más que facilitarme las cosas me las obstaculizaba. Me dijo que habían echado de la empresa al anterior interlocutor. Yo no entendía el por qué.

Más adelante, y gracias a la lectura de las leyes de Murphy lo llegué a comprender:

“En toda organización existe siempre una persona que sabe hacia donde va. A esa persona la echarán a la calle”.

Ese cese influyó en mí de tal forma que la rentabilidad acumulada desapareció y mi cuenta también. Por supuesto que cambié de broker.

Así como aquella carta de un empleado de Golman Sachs que te lleva a la confirmación de lo que piensas: falta de humanidad por parte de los brokers.

Pienso que a la hora de contratar a una persona para estar en comunicación con el cliente no sólo vale la profesionalidad sino que el trato también cuenta de igual manera. Para mi tiene que estar equilibrado al 50%. Si uno de los dos porcentajes baja no dudo en absoluto en cambiar de broker. Incluso por encima de las comisiones.

Para nada quiero que ningún empleado de ningún broker me esté llamando todas las semanas como en la ocasión que he relatado anteriormente, ahora no, pero si que me solucionen los problemas que pueda tener, de inmediato y que el trato sea amable y respetuoso. Y en cuanto a la parte técnica (plataformas por ejemplo) deben ofrecer un producto de máxima calidad.

Es verdad que viven de las comisiones y que tienen que enganchar al máximo de clientes posibles y que estos hagan cuantas más operaciones mejor.

Y también es verdad que hoy en día, la mayoría de los brokers tienen como política captar al máximo de traders novatos y escaldarlos hasta dejarlos sin un euro (es la mejor forma de incrementar sus cuentas. La mayoría de sus estrategias están encaminadas a ello), pero cuando ya eres veterano y tratan de hacerlo con cualquier trader que lleve un tiempo en esto, es más fácil darse cuenta del engaño y de las directrices o intenciones de la empresa, y esto es lo que quiero denunciar.

Así que el broker ideal sería aquel que:

– ofreciese total garantía de solvencia

– una plataforma, potente y gratuita

– comunicación con el cliente, profesional y respetuosa

– comisiones adecuadas

– cero prácticas engañosas como por ejemplo: “consiga 2.000 euros en 1 hora”, “viva de los mercados en un mes”, etc”

En suma, calidad y no cantidad.

El broker es el único punto de contacto que te une con el mercado. Un porcentaje muy grande de tu éxito como trader dependerá de tu elección.