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La caída en las bolsas, cada vez más evidente.

Intentar adivinar cuando va a empezar la, tan esperada y divulgada, corrección en Wall Street se ha demostrado que ha sido inutil desde todos los puntos de vista , desde los más profesionales a los más novatos.

Siempre nos parece que la tan ansiada bajada está ahí para observar como, una vez más, el Índice vuelve por sus fueros sobrepasando nuevos máximos.

Aun así, es bien cierto que cada vez se están acumulando más «barreras» que impiden el avance del Dow Jones: guerra comercial, debilidad económica, intrusión política en los mercados…

Si nos vamos al gráfico se ve muy claramente donde está la resistencia clave, o donde se deben situar los stoploss si entramos a la baja. Indudablemente por encima de dicha resistencia.

Dow Jones – semanal

Hay que hacer un inciso llegado a este punto, en cuanto a la entrada y situación del stop de protección. Y es que la distancia entre la entrada y el stop nunca pueden sobrepasar el límite de riesgo dispuesto para nuestra cuenta.

Es decir, si situar el stop en el lugar correcto significa tener que arriesgar más de lo debido, se debe evitar la entrada.

Mejor será, si no se puede disponer de mayor cantidad de capital para que den las cuentas, entrar en un Time Frame menor (para que el punto de entrada esté más próximo al stoploss) siempre teniendo en cuenta que cuanto menor sea el espacio temporal en el que operamos más débiles serán los soportes y las resistencias.

Añadir el tan comentado gráfico donde los tipos rentan más a corto plazo que a largo, y que se muestra como uno de los indicadores más importantes a la hora de predecir una recesión.

Si dicha recesión se confirmara, la caída sería brusca e inevitable en las bolsas. Y seguramente mucho más brusca en Europa donde el BCE carece de margen para luchar contra ella: la tradiccional arma de bajada de tipos.


10-Year Treasury Constant Maturity Minus 2-Year Treasury Constant Maturity

En la actualidad, con la cantidad de instrumentos que existen para operar en diversos mercados así como tanto al alza como a la baja, no hay que tener miedo a las bajadas de la bolsa sino tomarla como una oportunidad para operar a la baja o como una ocasión para comprar acciones más baratas de cara al largo plazo.

Cuando hay una caída en las bolsas, estas suelen ser muy bruscas, pues el miedo ayuda a su profundización, y es aquí donde se fraguan las grandes oportunidades.