La apertura de la operación no es lo más importante sino su gestión

Cuando abres una operación, por muy segura que parezca, sólo contarás con un porcentaje de acierto a tu favor.

Ese porcentaje podrá ser mayor o menor pero nunca estarás seguro al 100%.

Nunca sabrás lo que podrá suceder tras entrar en el mercado. Cuentas con una serie de probabilidades, con la intuición, con tu sistema de entrada, pero cualquier suceso inesperado puede dar al traste con tus supuestas probabilidades.

Por consiguiente, y debido a que aun no se puede ver el futuro, la única forma de protegerte ante las desavenencias del mercado es gestionando adecuadamente tus operaciones.

Estamos de acuerdo en que la única manera de hacer crecer la cuenta es cortando las pérdidas de raíz y dejando correr las ganancias (punto más débil incluso de los traders profesionales), por lo tanto, si vemos una operación que semeja tan segura que no respetamos las reglas de la gestión y nos apalancamos por ello de más, corres un cierto riesgo de que sea una de tus últimas operaciones.

Puede que te salga bien en diferentes ocasiones pero, repito, basta con que te “coja” en una en la que te hayas apalancado más de lo debido para que vuelvas a estados de máxima desesperación.

O sea, que llegados a este punto es fácil concluir que la gestión va a ser esa herramienta que te ofrezca la consistencia, y no la entrada.

La entrada, lo dicho, tienes una esperanza de que se desarrolle como tú deseas pero no tienes la certeza por lo que desde este momento deja de ser irrelevante para hacer crecer las ganancias de tu cuenta.

Lo que si importa es que:

  • vas a estar en el lado correcto en algún momento, sí o sí. Esta es tu ventaja.
  • mientras no lo estás vas a tratar de perder muy poco poniendo un stop lo suficientemente alejado para cubrirte de la mayoría de los retrocesos del mercado.
  • y, lo más importante, cuando estás en lo cierto tienes que evitar cerrar pronto porque si no tu cuenta se mantendrá siempre en lateral.
  • mucho cuidado con el trailing-stop porque es una herramienta que suele cortar el avance de las ganancias.
  • mucho cuidado con el aburrimiento de estar esperando a que las ganancias crezcan, porque si estás en positivo se te hará muy largo el tiempo de espera para cerrar la operación y sentirte bien.