Haciendo crecer el saldo de una cuenta de trading

Independientemente del porcentaje de aciertos queda bastante demostrado que la consistencia, o lo que es lo mismo, la curva creciente de resultados de una cuenta pasa casi exclusivamente por dejar correr las ganancias.

Y digo casi exclusivamente, porque si no se ha hecho bien la estrategia para asegurar las inevitables pérdidas, no habrá prácticamente nada que hacer.

Pero centrándonos en las ganancias, el trader, una vez su operación cotiza en positivo se encuentra con el dilema sobre cual será el mejor momento para cerrarla.

Tenemos figuras de vuelta en el análisis técnico, soportes, resistencias, cruces de medias móviles, diferentes Time Frames, indicadores, datos, noticias….Vamos, la biblia en verso.

Aun así, nada es seguro, nada es certero, pero para nadie, no para ti sólo.

Por tanto, tratar de situar un objetivo es únicamente con el propósito de acertar un punto donde si lo alcanza concretaremos beneficios cerrando la posición.

Pero claro, puede que el precio vaya más allá, lo cual significa que dejaremos de ganar una cantidad de euros muy necesaria para la estabilidad de la cuenta.

O sea, nos encontramos una y otra vez poniendo un objetivo a nuestras ganancias. Y si no lo ponemos nos lo ponen: “Tal mercado va a subir hasta tal punto, etc.” A veces puede que aciertes, a veces puede que no. Pero no puedes jugar a este juego y salir victorioso con estas ideas tan primitivas.

El precio objetivo es algo que va unido a la apertura de una operación, desde siempre.

Sin embargo el trader no se da cuenta que las condiciones del mercado cambian a cada instante, de ahí que el objetivo, si se pone, no deba ser nunca fijo. Igual crees que el euro va a bajar a 1,10 frente al dólar y ajustas ahí el objetivo, pero es que cuando esté llegando a dicho nivel puede que confluyan una serie de factores que hagan posible que este baje más. O puede que ni siquiera alcance ese 1,10 establecido como objetivo.

Entonces señores, ¿de qué depende un objetivo?, ¿de qué la relación sea 3 a 1? ¿Cómo sabes que va a llegar a 3 a 1? ¿y si antes de llegar a 3 a 1 tienes que cerrar primero 10 operaciones negativas por lo que ya no te compensa esa relación?.

¿Qué quiero decir con esto? Pues simplemente que el trader debería centrarse menos en fijar un objetivo y centrarse más en dejar correr las ganancias.

Pero claro, ¿Qué supone dejar correr las ganancias?

Pues ni más ni menos que una serie de reglas que el trader ni está preparado ni está dispuesto a llevarlas a cabo.

Y estas reglas son:

– Asumir que dejar correr las ganancias hasta el “infinito” supone que estas se den la vuelta en algún punto y acaben haciendo saltar el stop.

– Sumar un gran número de operaciones negativas por esta circunstancia, que viene de no haber agarrado bien la tendencia.

– Ser capaz de aguantar las ansias de cerrar la operación ante un retroceso de los beneficios.

– Comprender que los soportes y las resistencias, en cualquier Time Frame, aunque a veces funcionan como niveles donde la cotización retrocede o se para, no siempre sucede así, sobre todo cuando la tendencia primaria acompaña.

– Comprender que para agarrar dicha tendencia primaria puede que sea necesario intentarlo varias veces asumiendo algunas operaciones negativas.

– Comprender que mover el stop o ir subiéndolo progresivamente a medida que las ganancias avanzan, si se pone muy próximo, puede suponer un cierre de posiciones no deseado.

– Que cuando lleva una importante suma de dinero ganado en una operación puede que no sea el momento de cerrarla sino de añadir “más leña al fuego”, más lotes.

– Que para cosechar grandes ganancias tendrá que tener una grandísima paciencia puesto que la duración de la operación se puede extender mucho en el tiempo. (Normalmente los historiales de los traders perdedores reflejan operaciones con pérdidas que en relación con las operaciones positivas han durado, alarmantemente, muchísimo más que estas últimas.)

Pues bien, una serie de reglas todas ellas mucho más psicológicas que técnicas, de ahí lo difícil de mantener una cuenta con su curva ascendente.

Sin embargo, erre que erre, el trader insiste en buscar por medio de indicadores, soportes, resistencias, etc…un punto fijo que sirva de salida para todas sus operaciones, sin aceptar que lo único que está consiguiendo es quebrar su cuenta una y otra vez. Y lo más extraño, que sigue haciendo lo mismo como si fuera este un estereotipo a realizar, y más tarde, aun encima, a afirmar que en el trading no se puede ganar dinero. Y sólo porque él no ha sido capaz de hacerlo.

La falta de autoestima es una característica casi universal en la mayoría de los traders perdedores. Tienen miedo a perder, y es por eso que no ganan.