Escucha a tu mente

El trading es una acumulación de trabajo diario. Cada paso que das es algo más que incorporas a tu maestría haciéndote cada vez más entendido en el tema. Es lo que diferencia a un novato de un experto. Todo aprendizaje requiere su tiempo y si aun encima quieres destacar te llevará más. Es por eso que la persistencia consigue siempre que acabes logrando lo que deseas.

Muchos quieren resultados inmediatos y si no los consiguen se desesperan y abandonan. Esto no es exclusivo del trading.

El que consigas resultados o no dependerá en un porcentaje muy elevado de la perseverancia. Si te caes 7 veces tienes que levantarte 8. De eso se trata, no hay otra.

De todas maneras siempre podemos hacer el camino más corto. Y para ello hay una regla tan sencilla como difícil de realizar: la priorización.

Priorizar lo más importante sobre lo menos es la norma seguida por los grandes hombres que puedas conocer para destacar por encima de los demás. Centrarse en el meollo del asunto y dejar lo secundario para horas muertas o incluso si puedes, para que lo realice otra persona.

Debes identificar perfectamente lo que de verdad te da valor, el principio activo de cada cosa.

“Oficio que no da de comer a su dueño, no vale dos habas” _Cervantes

Es por eso muy importante que antes de hacer algo pienses si no hay otra cosa más relevante que hacer primero, que haga el camino más recto hacia tu objetivo.

Tenemos un cerebro desarrollado que es lo que nos hace destacar por encima de todos los animales. Somos físicamente débiles pero donde realmente reside todo nuestro poder o potencial es en el cerebro. Y cuando mejor funciona este es cuando está libre de toda distracción, cuando todo está en silencio y él en calma.

De esta manera obtendrás todas las respuestas que buscas.

Pero hay otra sensación que todos experimentamos. Y no voy a hablar de la intuición, que también suele darnos muchas respuestas, sobre todo al experimentado. La mente, con trabajo, se va desarrollando como los músculos del culturista  y se prepara para enfrentarse al objetivo encomendado. Es por eso que según a lo que te dediques ciertas zonas del cerebro estarán más desarrolladas que otras.

Pero a lo que iba. ¿Cuantas veces haces algo sabiendo que tienes que hacer otra cosa más importante y que requiere de mayor urgencia de cara a tu objetivo?

¿Cuantas veces estás haciendo algo y tienes un run-run en la cabeza recordándote la tarea principal? Pues es esa la voz a la que debes de hacer caso. Esa es la voz de la mente que te está indicando la tarea que tienes hacer por encima de cualquier otra.

Y lo malo es que tu la escuchas pero no le haces caso. Haces otras primero menos importantes para sacarlas de encima, mientras tu mente te bombardea continuamente que lo dejes, que hagas lo que tienes que hacer.

El caso es que acabas eliminando siempre lo secundario para ocuparte finalmente, cuando ya no tienes ganas o fuerzas, de lo que de verdad importa. Lo vas posponiendo hasta que abandonas.

Date cuenta que si le haces caso cuando se lo tienes que hacer y dejas esas tareas superfluas, en el momento en que te pones a realizar lo que verdaderamente notabas que tenías que hacer lo primero que sentirás será un alivio mental inmediato, un aumento de la concentración, y cuando acabas la tarea, sentirás que has hecho tu trabajo como debías, te sentirás realizado y dentro del camino que te lleva a tu objetivo.

Es así, con disciplina y priorizando como vas quemando las etapas más rápidamente.