Entrar en el momento justo

Un sesgo que observo en prácticamente todos los traders es la venta de un activo cuando ha tocado una resistencia o la compra cuando ha tocado un soporte.

Lógicamente, a este tipo de operativa se la conoce como operar contratendencia. Siempre interpretamos que la cotización ha subido o bajado demasiado y efectuamos una entrada en su contra.

Operar contratendencia y ganar dinero es perfectamente factible, sólo hay que observar las fluctuaciones en el gráfico para darse cuenta de que es muy posible acumular muchísimo dinero, otra cosa es tener la rara cualidad para lograr hacerlo.

El trading es cuestión de probabilidades y estas nos dicen que operando a favor en vez de a la contra estas se ponen de tu parte. Aun sabido esto la dificultad radica, por supuesto, en saber identificar la verdadera tendencia.

Y aquí surge otro sesgo muy común en la mayoría de los traders: tratar de entrar en el momento justo de arranque de un movimiento.

Esta práctica es una de las más perjudiciales que existen para la cuenta. Es muy difícil hacerlo correctamente en una proporción adecuada como para acabar con saldo positivo (no voy a entrar ya en la cantidad de traders que aun habiendo acertado con la apertura de la operación cierran esta sin dejar desarrollar suficientemente el recorrido de los beneficios).

Así que una cosa lleva a la otra: por el simple hecho de querer ganar el primer euro, operamos contratendencia.

Hay que tener en cuenta que en una tendencia al alza sólo hay un giro de mercado y, evidentemente, en una tendencia a la baja sólo hay un giro de mercado. Conclusión: sólo hay dos giros de mercado y el resto es todo tendencia.

Entonces, es un atentado contra nuestro capital operar en sentido contrario a una tendencia.

¿Donde está el dinero entonces? Pues, eliminando el giro al alza y el giro a la baja…justo en el movimiento intermedio.

Para ganar dinero haciendo trading debes establecer primero la tendencia primaria o general y desechar aquellas posibles entradas que te lleven a pensar que el movimiento tendencial ha acabado. Recuerda que una tendencia siempre dura mucho más de lo que tu te crees.

Y además, pones a tu favor, entrando en el retroceso de esa tendencia en vez de a la contra, el poder situar el stoploss mucho más alejado evitando así un posible salto del mismo. Y es que entrando en los retrocesos de una tendencia cuesta más que te agarre el stop porque dicho retroceso ya ha recorrido un trecho.

Así que, poniendo un símil y comparando al mercado o a la tendencia con un plátano pelado: elimina las dos puntas de este y céntrate en lo que te queda, el medio.