El vital proceso evolutivo

Los que han seguido mi evolución como trader a través de los artículos del blog habrán experimentado ciertos cambios propios de dicha evolución.

Es lógico en un proceso de ensayo/error donde vas desechando lo menos productivo para quedarte con lo esencial.

Si echo la vista atrás, hasta mis comienzos, es increíble ver como las ideas van cambiando gradualmente, y visto desde la actualidad, incluso radicamente.

Normas o reglas que antes veías esenciales, ahora ves que no conducían a nada, que formaban parte únicamente del proceso.

He llevado muchos varapalos en los mercados, sobre todo en la bolsa (acciones al contado) y en mis inicios en divisas.

Pero esos golpes no han sido en vano, sino que han servido para enfocar toda mi operativa en una obsesión por eliminar todo riesgo de mis operaciones.

A estas altura, todos sabrán que la gestión del dinero es el pilar de mi sistema. Aun hoy sigo incidiendo en ello.

La máxima de Nicolas Darvas: “más vale dejar de ganar que perder”, quedó en algún momento de mi desarrollo gravado a fuego en mi mente.
Se hacia más presente cada vez que tenía alguna pérdida.

Se que puedo ganar mucho más dinero si aumento el porcentaje de riesgo que asumo por operación (actualmente en el 0,5%).
Se que puedo ganar más dinero si aumento el número de lotes con los que opero.

Pero también se, lo he vivido en mis carnes, que una sola operación que salga mal puede dar al traste con todo lo ganado, con toda mi cuenta.
Ya me sucedió una vez, y no quiero que me suceda nuevamente.

De ahí que haya eliminado de mi operativa todo aquello que en el pasado sólo me ha causado dolor.

Las acciones al contado no las quiero ver ni en pintura. La bolsa sólo la opero mediante sus índices respectivos. Estoy cansado de poner dinero en las ampliaciones, que se diluya el valor, estar esperando años a que se recupere, quiebras, malas gestiones….en fin, las mil y una fechorías.

El intradía: si bien me ha dado muchas alegrías y gracias a la dedicación diaria he progresado más rápido, he caído en la cuenta y gracias a ese proceso de ensayo/error continuo que querer ganar dinero más rápido no equivale a hacer más operaciones.

He ganado dinero consistente en el intradía pero a base de mucho esfuerzo, de estar muy vigilante horas y horas, pero la relación esfuerzo/beneficio deja mucho que desear enfrentándolo con la operativa a medio/largo plazo.

Nada que ver: mínimo esfuerzo/máximo beneficio

Claro que he tenido también que evolucionar en el aspecto mental. Me encanta operar en el intradía porque sientes la emoción al momento (estoy hablando de real y no de simulado) por lo que he tenido que pasar a modo “lento” “aburrido” para poder operar en el medio plazo.

La gestión del dinero y del riesgo ha tenido un efecto claramente positivo en mi estrategia. Cuando en el pasado no era capaz de irme a la cama sin tener todas las operaciones cerradas (y si lo hacia no dormía y consultaba las cotizaciones de madrugada) ahora puedo mantener una operación abierta durante semanas sin observarla siguiera durante días.

No tengo miedo a perder, se lo que voy a perder de antemano. Se que si salta el stop, voy a perder poquísimo respecto al saldo total. Se que si gano, no voy a ganar tanto como si operase con un riesgo mayor pero de esta manera soy consistente y la curva de mi cuenta es totalmente ascendente. Y esto es lo único que vale.

Además, el efecto tiempo junto con la reinversión de beneficios permiten que cada vez pueda operar cada vez con más lotes y, a su vez, manteniendo el mismo riesgo (vamos, la situación ideal).

Siento la misma templanza operando con una cuenta de 5.000 € que de 500.000. He tenido tantas pérdidas en el pasado que le he perdido el respeto al dinero y esto ha supuesto un verdadero e importantísimo punto de inflexión.

Mientras antes sudaba, me dolía la barriga, me ponía de malhumor ante los retrocesos de la operación o ante un cierre en negativo, ahora ni me inmuto, frialdad total.

Cuidado, no me gusta perder, como a todo el mundo supongo, pero soporto las pérdidas como parte del “juego”. Es vital entenderlo ya que al principio únicamente tratas de ganar en todas las operaciones que haces. Tratas de conseguir el máximo de operaciones cerradas en verde, no importa la cantidad, hasta que te das cuenta que lo que realmente sí importa es la diferencia entre ganancias y pérdidas.

Bueno, lo dicho, en este proceso de años, lo más relevante ha sido:

  • el cambio de operativa, de intradía a plazos más largos,
  • el cambio en los mercados operados, de acciones al contado a índices, divisas y materias primas,
  • y el cambio de mentalidad.

El proceso evolutivo, sin embargo, no acaba. Los cambios ahora son más distantes en el tiempo que cuando eres aprendiz, pero siempre hay que estar aprendiendo, nunca hay que bajar la guardia.

“El mercado no duerme pero tú si”