El trading, un acto de fe

Todo trader debe tener como algo fijo el pensamiento de que va a haber operaciones con pérdidas, sí o sí. Aquí es donde comienza todo.

Muchos traders novatos y no tan novatos operan sin stops en todas o en alguna de sus operaciones. Por supuesto que yo también lo he echo. La mayoría de las veces sale bien pues el precio regresa a donde has abierto la posición hasta el punto incluso de hacerte creer que estos no son necesarios, que son perjudiciales y que es mejor operar sin ellos, pero para nada esta práctica supone operar como un verdadero profesional.

Profesional significa que haces de algo tu profesión, y como tal debes enfocar el trading de igual manera, como tu trabajo, con su disciplina incluida.

El especulador profesional nunca deja cabos sin atar, sabe que con una sola vez que no ponga el stop-loss puede suponer el fin de su carrera. Por lo tanto, antes que nada debes protegerte ante las pérdidas y luego contra todo aquello que te hace perder.

Sólo limitando las pérdidas estarás en condiciones, tanto tu cuenta como tú psicológicamente hablando, de enfrentarte al mercado.

Este es, de por si, muy stressante. El stop da tranquilidad, da esa calma que necesitas para operar.

Sin stop estás a merced de no cerrar las pérdidas, de que estas sean cada vez más grandes, de no poder entrar en otra oportunidad clara porque no puedes debido a las pérdidas de la operación que tienes abierta.
Estás deseando operar pero primero tienes que esperar a que las pérdidas vuelvan a cero. ¿Sabes el tiempo que puedes pasar sin hacer una operación hasta que las pérdidas se recuperan, si lo hacen? Mucho, meses, o años incluso. Y eso si tu cuenta lo resiste porque sino un margin call te privará para siempre de tu sueño de llegar algún día a vivir del trading.

Cualquier operación que hagas, tanto en real, como en simulado, como en un concurso de traders, debe llevar “pegada” su orden stop-loss. Que tu mente lo reconozca como inseparable.

Vas a perder alguna vez, que esa vez no lastre toda tu cuenta por no haber puesto el stop. Esto es lo primero en lo que un trader debe prepararse. Que quede claro que el primer paso va a ser este. Limitar las pérdidas.

A veces somos demasiado extremos y claro, nos han dicho tantas veces que debemos perder lo mínimo que ponemos el stop muy cerca, pero el fallo ahora está en que lo aproximamos demasiado. Esto conlleva muchísimas operaciones cerradas por el retroceso natural del mercado. Por querer perder poco perdemos mucho. No en una sola operación pero sí en muchas. Al fin y al cabo viene a ser lo mismo.

El trading no es nada fácil, ni mucho menos, todo tiene sus matices y son estos matices los que te van desmarcando de los demás traders.

Nadie te va a dar nada hecho, a mi por lo menos no me ha pasado. La teoría es teoría, la práctica individual es intransferible y de cada uno, lograda con cientos de horas de práctica a la espalda. No esperes que alguien te ofrezca un sistema que sea ganador, te está engañando. El sistema ganador tienes que conseguirlo tú, dentro de tí. Luego podrás explicar tus directrices, cómo lo has logrado, con pelos y señales. Podrás enseñar el camino pero el sistema, por mucho que lo expliques, nadie podrá ejecutarlo con la misma perfección que tú lo haces.

No tengas miedo de comunicarlo a los demás, nadie será capaz de aplicarlo de igual manera.

Si quieres ganar dinero en el trading, si quieres adelantar a los traders menos experimentados hoy y a los mejores mañana tendrás que sacrificarte, nadie lo va a hacer por ti.
Te pueden enseñar a conducir pero nadie lo va a hacer por tí.
Y que llegues a ser un Fernando Alonso o un Vettel va a depender de tu pasión, de tu talento, de tu sacrificio y de las horas de práctica que estés dispuesto a dar por el trading.

Yo nunca podré vivir de vender mi sistema de trading, nunca. Si podré explicar los pasos, el camino que he seguido pero nunca podré decirte que te voy a dar un sistema ganador. Ni yo ni nadie. El día en que lo haga desconfía de mí, deja de leer este blog, deja de seguirme porque te estaré engañando.

El trading es mi pasión, engañar a los lectores es engañarme a mi. Con la escritura del blog me estoy obligando a mí mismo a seguir unas directrices. Si engaño a alguien me estoy engañando a mí mismo y no seré capaz de sacarle ni un euro más al mercado. Mi mente se cree lo que escribo, lo necesito para seguir subiendo escalones cada día. Es más, se lo recomiendo a todos los traders que lo hagan.

Pues bien, cambiando de tema, después de protegerte ante las pérdidas es vital centrarse en administrar las ganancias. Y la verdad, el mejor remedio es la paciencia. Es el mejor secreto que puedo dar para acumular ganancias: la paciencia. Es la mayor virtud de un trader. Cualquier especulador que sea un ganador innato tendrá entre sus características el don de la paciencia.

Esta debe ser tal que te permita incluso “olvidarte” de que tienes una posición abierta. Debes hacer lo que sea para alejarte de ella lo más posible. Cuanto más pendiente estés de esa operación antes la cerrarás. Y las ganancias están en dejarlas correr. Las ganancias y el dinero, por tanto, están en la paciencia. Sin duda alguna.

Las prisas por ganar, por actuar, sitúan al trader en el lado perdedor de la balanza. Es más, no se da cuenta que el verdadero privilegio de un trader, la libertad de horario, va de la mano de la paciencia.

“Sin paciencia no hay libertad, sin libertad no hay paciencia”

NO es necesario, por consiguiente, estar pendiente del mercado a cada momento, a cada minuto.
Es, contra-lógica, contraproducente. Menos es mas.