El tiempo influye a la hora de dejar correr las ganancias

Hay algo que tienes que tener muy claro. Todo el mundo puede gestionar perfectamente el stop-loss para evitar las pérdidas en caso de una mala operación.

De hecho, tras la fase en la que operas sin stops le sigue esta otra en la que sí acabas poniéndolos en todas y cada una de las operaciones.

No te queda otra, pues con una sola operación que avance en tu contra y la cotización no vuelva al punto de entrada, estás eliminado.

Recordando esa primera fase en la que no pones el stop, queda grabado en la mente de cada trader el tiempo y tiempo que ha aguantado la posición en pérdidas con la esperanza de que esta se recuperase.
Son momentos de angustia en la que una pequeña pérdida, que no eres capaz de cerrar en su momento, se convierte en una más grande progresivamente. Y, por supuesto, si no has sido capaz de cerrar con una pequeña pérdida menos lo vas a hacer con una más grande.

Son momentos de espera y espera en la que sacas la paciencia de donde sea con el ánimo de que la cotización vuelva a ese punto donde no ganas ni pierdes.

Cuando la cotización está cayendo en tu contra cualquier retroceso te da una esperanza de recuperación y mantienes.

Cuando estás en beneficios es justo al contrario. Cualquier retroceso de las ganancias infunde en tu mente un miedo atroz a perder lo ganado, o parte de ello, y cierras.

Aquí está el quid de la cuestión de porque la psicología pesa mucho sobre el trading y tu forma de operar. Aquí está el quid de la cuestión de porque dejas correr las pérdidas pero no eres capaz de dejar correr las ganancias. Es un porcentaje muy alto tu parte psicológica la que influye sobre ello.

Pero no sólo sobre ti sino sobre cualquier humano.

Se hizo una vez un estudio sobre traders alemanes, su forma de operar. Y se descubrió que si bien eran capaces de cerrar las pérdidas sin problema y sin temblarles el pulso, a la hora de dejar correr las ganancias ninguno era capaz de dejarlas correr lo suficiente.

Se dice que: “los traders amateurs pierden dinero porque no son capaces de cortar sus pérdidas y los traders profesionales no lo ganan porque no son capaces de dejar correr las ganancias”.

Si un trader fuese capaz de aguantar  los beneficios de la misma manera que es capaz de aguantar las pérdidas cuando no pone un stop-loss sería el mejor de los especuladores, el que más dinero haría.

Pero claro, esto supone luchar contra nuestros instintos que nos impiden asumir la pérdida. Por eso las aguantamos con la esperanza de recuperarlas y reducir estas o eliminarlas completamente cerrando con pequeños beneficios o cuando hay un retroceso de los mismos.

El culpable es el EGO. No quiere perder ni a tiros. Es como un ángel malo sobre el hombro que te está diciendo continuamente al oído que no quiere perder, y de ahí que no seas capaz de ganar consistentemente.

Hace falta, por tanto, mucha fuerza mental y disciplina para ello.

El trader perdedor se caracteriza por tener muchas pequeñas ganancias y pocas pero grandes pérdidas. Por tanto, el trader ganador se caracterizaría por tener muchas pequeñas operaciones con pérdidas y pocas pero con grandes operaciones con ganancias.

De pronto, el EGO se pone alerta y no tolera esa sucesión de pequeñas pérdidas por lo que rompes la disciplina y vuelves a fallar.

El tiempo influye sobremanera en que ganes dinero en el mercado o no. Tienes que ser capaz de aguantar tanto tiempo las ganancias como aguantabas las pérdidas cuando no ponías stops.

Personalmente y por este motivo, he tenido ganancias más abultadas, abriendo una operación, situando el stop-loss, marchándome y olvidándome de la operación, que muchas de las veces en que he tratado de seguir la operación al minuto. Tarde o temprano la psique te puede si vigilas muy de cerca el mercado y es que está escrito en tus genes fruto del lento paso de la evolución, de ahí que sea prácticamente imposible erradicar estas nefastas costumbres para tu operativa en los mercados y de ahí el 95% de perdedores que arrojan las encuestas.

Pero cuidado, el que haya un 95% de perdedores no te da crédito para pensar que tu no puedas pertenecer al grupo de ese 5% ganador.