El secreto de los grandes inversores

A grandes rasgos, yo distingo 2 tipos de inversores: el inversor a largo plazo y el inversor a corto plazo (trader intradía).

Estos 2 grandes grupos son los llamados a hacerse con la riqueza en los mercados. Cada uno tiene sus armas y principalmente me voy a centrar en la de los grandes inversores a largo plazo.

Todos conocemos a 2 de los mayores inversores pertenecientes a este grupo: Soros y Warrent Buffet.

Son inversores que cuentan ya con un capital importante por lo que les es más fácil sacar un rendimiento adecuado al mismo.

Los traders intradía, la mayoría suelen estar limitados por el capital, por lo que en muchas ocasiones no dispondrán de la liquidez suficiente para afrontar varias buenas oportunidades a la vez.

Hablando de oportunidades, los grandes inversores se caracterizan por tener una gran paciencia tanto a la hora de esperar la ocasión que ellos consideran adecuada y más paciencia aun a la hora de dejar que la tendencia corra a su favor sin caer en el cortoplacismo.

Si consideran que se ha establecido una tendencia no se dejan llevar por el ruido y volatilidad del corto plazo. Sus miras están puestas mucho más lejos.

¿qué consiguen actuando de esta manera?

Pues aunque no lo parezca, algo muy importante. Con una sola operación a la que van añadiendo cada vez más paquetes de dinero o contratos (promedian al alza) según la tendencia avanza, gastan menos en comisiones, energía y preocupaciones que un trader intradía que lucha a cada hora de cada día por obtener una rentabilidad.

Son capaces de sacar la misma o mayor rentabilidad con 7 operaciones al año que un trader intradía con 1.500 operaciones anuales.

La calidad de vida es mucho mayor que la del trader y su fortaleza se basa en la paciencia sin importar el tiempo que haga falta para que aparezca su presa y en la fuerza de voluntad para no cerrar la posición en ganancias hasta que cambian las condiciones por las que ha abierto la operación.

El tiempo corre a su favor y hace que su dinero trabaje por él mientras duerme.

El éxito de estos grandes inversores respecto a los traders intradía es que estos últimos necesitan muchas más herramientas y fortalezas mentales que los primeros.

Los grandes inversores cuando encuentran la tendencia ideal son capaces de ir aumentando su inversión sin incluso establecer ningún stoploss. Este es uno de los secretos. Saben que la tendencia es tan clara y que su margen de seguridad es tan grande que situar un stop sería perjudicial para ellos puesto que de esta manera estarían sujetos a la volatilidad del cortoplacismo y ellos tienen la mira mucho más lejana.

Vamos a reflejar todo esto fijándonos en el gráfico:

Un trader intradía sería capaz de sacar muchísima más rentabilidad que un inversor a largo plazo si fuese capaz de acertar perfectamente en todas las entradas y salidas dentro de una tendencia.
Si observamos el gráfico, esto sería entrar en cada una de las flechas verdes para salir en las rojas. El trader capaz de hacer esto correctamente sería un autentico experto en el arte del timing.

Esto que se ve tan fácil de hacer en el gráfico es de lo mas difícil que se puede encontrar un trader. A todo esto hay que sumarle que puede calcular mal la salida y pensar que va a iniciarse el recorte cuando no lo hace. Por tanto tendría que esperar a ese recorte para entrar de nuevo, y si no se produjera habría dejado de ganar mucho dinero. Y si entra y justo retrocede en ese momento perderá también dinero.

El gran inversor no está ni quiere estar sujeto a tanto stress ni a tantas variables. El gran inversor, una vez ha identificado y establecido el objetivo, se limita a comprar en el punto A, añadir contratos en los retrocesos o cuando las subidas hacen bajar el riesgo de su cuenta, y vender en el punto B.

Las ganancias que recoge al final de la tendencia son brutales para tan poco esfuerzo. Sólo está esperando la oportunidad que le de el máximo margen de seguridad ante un posible retroceso en su inicio.

Rara vez emplea todo el capital que puede invertir en una sola entrada sino que divide ese capital para entrar en varias veces durante la tendencia. Luego, cuando ha empleado todo el capital, va añadiendo más contratos cuando las ganancias latentes le permiten añadir más posiciones sin aumentar el riesgo de su cuenta.

Esto es porque al final de la tendencia obtiene un gran capital.

Además se ha librado de las comisiones de 1.500 posibles operaciones que puede hacer un trader intradía mientras él puede hacer sólo unas 15, y ya me parecen muchas, durante toda una tendencia a largo plazo.

Elegir operar como un inversor a largo plazo o como un trader intradía ya depende de la personalidad de cada uno.
Normalmente comienzas a generar beneficios cuando adaptas un sistema de inversión a tu personalidad y rasgos psicológicos.

No puedes pedirle a alguien inquieto, que no es capaz de estar más de media hora sentado en una silla, que opere intradía que a veces supone estar sentado más de 8 horas diarias. Su perfil encajaría mejor con la estrategia de comprar y esperar a largo plazo.

Ni puedes hacer operar a una persona que necesita acción como lo hace un inversor a largo plazo abriendo sólo 10 operaciones al año.

Ni puedes hacer operar intradía a una persona conservadora.

Como ves, antes de conocer que tipo de inversión te va mejor debes tratar de conocerte a ti mismo. A la larga será esto lo que te de los mejores beneficios.