El mejor gurú de los mercados eres tú

Los que hayáis leído algo sobre Kostolany sabréis que la leyenda es que tomaba sus decisiones de inversión en cama tras leer la prensa mientras desayunaba.

Lo bueno es que, aun encima, acertaba.

Tenía algo a su favor a parte de su experiencia. Tomaba sus propias decisiones, asumía sus aciertos y sus fallos.

Está claro que en aquella época donde no existía la información al minuto como en la actualidad a través de Internet, el ruido era menor. Ahora salen cientos de noticias en un instante, antes se escogían las más trascendentes.

Eso es lo que debemos hacer ahora, eliminar la paja para quedarnos con el grano y actuar en consecuencia.

El trader de hoy en día quiere que le den todo hecho y es ahí donde está su ruina. La holgazanería siembra su cuenta de pérdidas. Es más fácil seguir al gurú de turno en vez de escudriñar por si mismo los mercados.

En este mundo del trading nadie sabe nada, todos tenemos las mismas oportunidades para acertar con la operación correcta, salvo información privilegiada. En lo único que te puedes diferenciar de un gran inversor o especulador es en 2 cosas:

1.- La diferencia de dinero que ellos tienen para poner en el mercado.

2.- Los grandes especuladores toman sus propias decisiones

Es esta última, en donde la mayoría de traders flojean. La primera ya sabemos que es insalvable.

Si quieres vivir del trading tienes que tener la responsabilidad y valentía de operar en base a tus conocimientos. Todos hemos empezado desde cero. Al principio fallarás, pero con el tiempo y el desarrollo de la experiencia los fallos disminuirán progresivamente.

Puedes estar completamente seguro que si especulas según lo que digan los demás vas a quebrar tu cuenta.

Roubini lleva un año prediciendo que el Dow Jones va a caer estrepitosamente. Supongo que algún día caerá…y acertará.

Nos hemos cansado de leer titulares sobre afamados especuladores, tipo Soros, diciendo que la zona euro va a desaparecer. Pues bien, aun estamos de pié.
Aquí nadie sabe nada. ¿Por que te empeñas en infravalorarte y hacer más grandes a los demás?

Como dijo en una entrevista el piloto de motos Jorge Lorenzo:

_ Si personalizas y mitificas, la has cagado. “Si hubiese mitificado a Rossi no sería campeón”

Pues lo mismo, deja de abrir operaciones por mucho que hayan dicho gente que consideras muy grande y toma las riendas de tu operativa. Te irá mucho mejor, te lo aseguro. Y de paso aprenderás más, un pasito cada día, sin prisa pero sin pausa. Este es el camino.

Ganarás y perderás, pero bajo tu responsabilidad. No inviertas en boca de otros para echarles la culpa a ellos de tus pérdidas. Tienes que ser valiente, aprender a perder y perseverar.

Llegarán momentos de bajón, también de euforia. Tu mejor nivel lo alcanzarás cuando seas capaz de mantenerte en la media y alejarte de los extremos.

Yo mismo evito en lo posible dar señales de compra-venta en mi blog o en mi twitter. Si lo hago tengo que estar seguro en un porcentaje elevado. ¿Por qué?  Pues porque te puede seguir gente novata que ante una recomendación igual abre una posición pero no sabe salir en caso de que salga mal.

Si me sale mal el pronóstico de una operación yo se donde cerrarla y no pasa nada. Pero, ¿y si el novato no es capaz de cerrar y deja correr las pérdidas? Es por eso que debéis tomar las recomendaciones de cualquiera, me incluyo, como una mera información y no como un: hala, voy a entrar.

No es así. Debéis estar de acuerdo vosotros mismos, verlo claro y saber donde vais a cerrar antes de entrar si la cosa no sale como esperabais.

Tu razonamiento siempre será el mejor para ti. Asume tus fallos y aciertos, no pares de investigar y llegarás lejos.

Durante un período de mi aprendizaje tuve que tomar la difícil situación de no seguir a nadie, de no leer ningún tipo de recomendación. Huía de ellas porque cuando aun no tienes experiencia no sabes si puede ser cierto lo que lees o no y siempre acabas cayendo y perdiendo.
Además, una vez que has leído algo puedes estar seguro que de una manera u otra influirá en tu decisión final para bien o para mal.