El famoso 20% de rentabilidad

Seguramente habrás leído en muchas ocasiones que si consigues un 20% de rentabilidad anual serás uno de los mejores gestores del mundo. De hecho, suele ser la rentabilidad que consigue Warrent Buffet.

Pero no es, para nada, la rentabilidad a la que debes aspirar.

Seguramente no te habrán dicho que estos porcentajes están aplicados a modelos de inversión basados en la diversificación, lo cual disminuye el riesgo y por tanto la rentabilidad.

Los gestores tienen la obligación de presentar a sus clientes los resultados de sus rentabilidades cada 3 meses. Esto es un gran hándicap a la hora de generar ingresos pues puede que tengan que cerrar posiciones que serían más rentables si pudiesen dejar correr beneficios.

El tener que presentar dichas rentabilidades cada x tiempo hace que el gestor sufra una gran presión psicológica por lo que estará muy propenso a cerrar posiciones, mucho más incluso que cuando eres trader por cuenta propia, para no defraudar a sus clientes.

Viven de las comisiones, así que si obtienen una pequeña rentabilidad cierran y satisfacen al cliente por no tener pérdidas añadiendo que es muy difícil obtener el ansiado 20% anual haciendo referencia a otros grandes gestores mundiales y que vendrán tiempos mejores donde seguramente obtendrán más.

Habrás observado que a final de año y a final de trimestre, los precios de las acciones presentan una subida artificial de la cotización. Esto es porque, de una u otra manera, las agencias y bancos de inversión se ponen de acuerdo para subir dichas cotizaciones (lo conocido como “operación maquillaje”) para dejarlas caer pasada la fecha en cuestión (tienen otros 3 meses por delante para gestionar las carteras) y poder así presentar a sus clientes una adecuada y ficticia rentabilidad.

De hecho, suelen recomponer las carteras eliminando a los valores que salen del Ibex y añadiendo a los que van a entrar sin tener en cuenta que los que van a salir pueden que se revaloricen en el futuro incluso más. De ahí que los primeros sufran una caída en sus cotizaciones justo antes de salir del Indice y que los segundos experimenten una subida justa antes de entrar en el Ibex porque los gestores están comprando sus acciones para incluirlos en sus carteras, y por añadidura en las de sus clientes.

Por tanto, esta más que oída rentabilidad del 20% es un mero espejismo al que el trader que opera en Forex, materias primas e índices por medio de futuros, cfds… debe renunciar de inmediato para aspirar a otras rentabilidades astronómicas expresadas incluso en miles por ciento de rentabilidad anual.

Por supuesto que a estas rentabilidades solo pueden aspirar los traders independientes que no tienen que presentar cuentas cada 3 meses y que no tienen un jefe que les presione exigiendo rentabilidad para sus clientes (muy contraproducente esta presión para generar plusvalías).

Si yo algún día trabajase para un broker gestionando un fondo lo primero a exigir para aceptar sería una oficina individual aislada de todo ruido, así como total libertad para gestionar por mí mismo las carteras y con los productos que considere adecuados y sin un límite de tiempo para presentar resultados.

Sólo en ausencia de presión puedes generar beneficios. Los traders estamos todo el día preparándonos psicológicamente para evadirnos de la presión que nos genera el mercado (que es la causa principal de errores) como que para encima tengas que soportar presión artificial inducida por el ambiente que te rodea.