El dilema a la hora de cerrar una operación en ganancias

Es condición de todo trader estar siempre dentro del mercado. Es muy difícil aguantarse fuera sin hacer nada esperando la situación idónea. Como resultado surge la sobreoperación.

Aunque respetemos el stoploss en todas nuestras operaciones, si sobreoperamos y, aun encima perdemos, la cuenta irá disminuyendo poco a poco.

Por tanto, es condición vital para el trader ir seleccionando las entradas con más probabilidades de acierto para que el porcentaje de errores disminuya lo más posible.

Por otra parte aparece una variable muy complicada de resolver para el trader: “cuando salir de una posición con beneficios”.

A veces nos arrepentimos de no haber cerrado antes, ya que por esperar a que aumentasen las ganancias, estas han disminuido y hemos cerrado en pérdidas (saltado el stop). Otras veces cerramos antes de tiempo viendo como ganaríamos mucho más dinero si no lo hubiésemos hecho.

Entonces, nos preguntamos cual será la forma más efectiva.

Cuando llevamos ciertas ganancias y las dejamos correr, y luego la cotización se da la vuelta tocando el stop, pensamos que lo mejor es cerrar cuando tengamos algunos beneficios. Y la verdad es una estrategia que suelen seguir traders profesionales.
Operando con cierto volumen de contratos o lotes es factible sacar cantidades muy grandes en poco tiempo y recorrido.

El caso es que operando de esta manera renunciamos totalmente a las tendencias de manera que puede que nos arrepintamos por ello.

De todas formas hay una ventaja a favor. Si hemos cerrado con unos beneficios y estamos inmersos en una tendencia sabemos que en un retroceso podremos entrar de nuevo. Aunque cuidado, sobre el papel es más fácil de lo que parece. Pronto descubrirás que es más beneficioso entrar y dejar correr los beneficios que cerrar y querer volver a entrar para coger un nuevo recorrido.
La mayor parte de las veces entrarás mal y se te comerán los beneficios anteriores para ver con total impotencia como sacarías mucha más rentabilidad sin tratar de realizar el temido y super-difícil timing. Y eso sin contar las comisiones que nos cobran cada vez que abrimos una operación.

Desde luego que sabiendo trabajar con la técnica anterior es muy factible ganar dinero consistentemente, claro que para ello necesitarás de mucha disciplina.

El mercado es puramente psicológico de por si, así que intentará encontrar la forma psicológica de tumbarte. Tienes que ser, por ello, tan frío como un témpano. Si tus sentimientos no están preparados para ello estás perdido.

Es por esto que hay muchos traders sistemáticos buscando el sistema que le de señal de compra y de venta mecánicamente de manera que no haya ningún sentimiento de ninguna manera en todo el proceso de una operación de trading.

Lógicamente, no se trata de evadir nuestra mente de los mercados sino que hay que involucrarla más.

No hay que poner trabas a nuestras emociones para que no tomen parte en una operación, sino que hay educarlas y que participen activamente. Al principio perderás, pero el cerebro humano es muy flexible, aprende de la práctica y crea una experiencia que con el tiempo te puede hacer invencible.

Tratando de cercarlas por medio de un sistema mecánico de inversión o de trading nunca vivirás de los mercados. Es como encerrar tus miedos en una jaula. Sigo sin conocer a nadie que viva de un sistema mecánico de compra-venta. Bueno, rectifico, si que los conozco: viven de vendérselos a otros.

Por otro lado tenemos la opción de dejar correr las ganancias, claro que la mayoría de las veces se quedarán en pequeñas pérdidas. Muchas operaciones con pérdidas mínimas y pocas pero con grandes ganancias.

Aquí ya entra en juego la personalidad del trader. Es un suplicio para un trader activo esperar a que llegue la tendencia y aun más dejarla correr y aguantar las ganas de materializar los beneficios. Por encima, tiene que aguantar gran cantidad de operaciones negativas con pequeñas pérdidas.
Esta es una manera de operar desesperante para alguien poco tranquilo. Este estilo le va más a una persona que sea, por poner un ejemplo, del carácter del seleccionador de fútbol español: “Del Bosque”.

Pero si tienes una personalidad como “Cristiano Ronaldo” se te comerán los hígados operando de esta manera.

Es defecto de todo trader adaptarse a una manera de operar, por ejemplo, de cualquier trader de moda cuando lo que debería hacer es adaptar el trading a su forma de ser.
Siempre sacas más rendimiento en aquello que te más te agrada y ten por seguro que si no te gusta la forma en que operas, o copias el sistema de otro especulador en vez de personalizar uno a tu forma de ser, nunca triunfarás.