El diablo está en los detalles

Al principio, cuando eres novato, tienes sobre la mesa cientos de papeles con información al respecto. Quieres saberlo todo sobre el tema en cuestión.
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Al principio, cuando eres novato, tienes sobre la mesa cientos de papeles con información al respecto. Quieres saberlo todo sobre el tema en cuestión.

Cuando rememoras la famosa frase:

«Un experto es aquel que sabe más sobre menos», es tal cual.

Según vas avanzando la mesa se va quedando sin papeles, van disminuyendo. Y es que has entrado en el proceso lógico de selección. Vas yendo al grano y separando lo que es válido de lo que no, lo primario de lo secundario, lo que te es útil de lo que no te aporta nada.

Al principio los progresos son rápidos, es fácil llegar a un nivel de experto medio, como lo es, por ejemplo llegar en el golf a un hándicap 20.

Pero es a partir de cierto nivel cuando todo se hace más cuesta arriba. Los «descubrimientos» ya no son tan frecuentes.

Observarás que (en tus inicios) cada día la progresión es tan rápida como lo es la evolución de un bebe en sus primeros meses. Puedes irte con 2 ó 3 descubrimientos nuevos a la cama.

Pero según te vas haciendo más experto pasa a ser uno cada semana, después uno cada mes, uno cada seis meses… y así más o menos, no tiene fin.

Cuanto más experto te haces más tardas en encontrar algo nuevo que te haga avanzar pero (y esto es muy importante) esa larga espera se compensa en que el nuevo detalle descubierto es de tal relevancia que hace que des un salto muy importante en la materia que estás desarrollando o investigando.

Son como flashes que se iluminan de repente en tu mente.

Puede venir de una frase que leas, puede venir de releer un artículo y que antes pasó desapercibido pero que ahora lo ves de distinta manera, puede ser algo espontáneo que surge en tu mente fruto de tanta información procesada por tu cerebro…

El caso es que llega un momento en que son sólo los pequeños detalles los que te hacen avanzar de verdad, los que te hacen especializarte aun más.

El que tenga paciencia para seguir adelante los irá descubriendo poco a poco, el que no acabará abandonando.

El secreto está únicamente en continuar, perseverar, y por supuesto, dándose cuenta que llegado a cierto nivel serán únicamente los detalles los que marquen la diferencia.

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