Distribución y uso del tiempo disponible

Hoy en día vivimos en un mundo estresante. Estresante porque queremos hacer muchas cosas al mismo tiempo.

Stress= acumulación de tareas

Únicamente hay que reducir ocupaciones, disponer para cada una de ellas un tiempo amplio de ejecución para menguar la carga emocional o tensión.

Por lo tanto, si pretendemos hacer todo rápidamente sólo conseguiremos que nuestras acciones sean estériles, que el avance sea mínimo y que nuestro agotamiento llegue a ser importante sin conseguir por ello mayores resultados.

Y sin energía no hay ganas por lo que debemos priorizar para no encontrarnos agotados a la hora de afrontar las actividades más relevantes.

A corregir:

  • Identificar bien lo que queremos hacer en nuestro tiempo disponible. Menos tareas mayor eficacia. Los resultados comienzan a verse cuando dedicamos ese tiempo disponible a hacer las tareas dispuestas en lugar de ver o hacer actividades de entretenimiento. El día tiene 24 horas para todos sólo que los que alcanzan el éxito suelen emplearlas de diferente manera que los que no. Para evitar gastar ese tiempo en actividades evasivas conviene que nuestra Meta sea nuestra Pasión pues solo de esta manera preferiremos hacerla en lugar de otras cosas y encima disfrutaremos de ello.
  • No tratar de hacer todo en x tiempo, por ejemplo lo que podamos en 1 hora, sino hacer bien lo que podamos hasta ser “interrumpidos” (sea el tiempo que sea), dejarlo en ese punto y luego reiniciar la tarea. Es mucho mejor hacerlo en calma y bien (aunque sea poco) que rápido y mal.
  • Es imprescindible desconectar al acabar y esta desconexión no será efectiva hasta que nos retiremos a meditar un momento a donde nadie nos moleste. De esta manera ordenamos nuestros pensamientos/tareas y no estaremos dándole vueltas el resto del día.

Resumiendo:

  1. Objetivo: cuantos menos mejor para disponer de más tiempo efectivo. A más tiempo y menos objetivos mayores resultados, más experto, menos tensión, más libertad, mayor autoestima, más éxito.
  2. Pasión: que ese objetivo sea pasional para encontrar motivación, disfrutar del camino y no distraerse con otras tareas improductivas.
  3. Meditación: para ordenar los pensamientos, buscar soluciones y desconectar.