Desmitificando la diversificación y el riesgo

Siempre te han dicho que diversifiques para que las pérdidas de unas operaciones sean compensadas con las ganancias de otras.

Operar de esta manera es semejante a operar al azar. Si diversificas es porque no sabes lo que estás haciendo y confías en que esa diversificación mitigue los riesgos de manera que, si bien, cuando ganas tienes pocos beneficios, cuando pierdes también pierdes poco.

Desde luego que diversificando no vivirás de este negocio.

También te habrán dicho que para ganar dinero tendrás que asumir mayores riesgos. Otro error. Cuando asumes más riesgos de lo que tu cuenta puede soportar, acabarás perdiendo todo.

Esto lo dice la gente que confía en el azar para hacer crecer su patrimonio. Y desde luego que los hay, como también hay personas a los que les toca la lotería, pero este no es el camino.

Por lo tanto, la especulación se reduce a elegir bien la pieza y emplear toda tu munición en ella.

Así que a mayor diversificación menor probabilidad de ganancias y a mayor riesgo mayor probabilidad de quiebra.

O sea que queda claro que la especulación se basa en observar el mercado esperando a que la pieza asome la cabeza para “golpearle” con todo lo que tengamos a mano y cubriendo el riesgo con la gestión del dinero.