Define tu objetivo principal y ve a por él

  1. Tener muy claro el objetivo qué queremos conseguir. Qué es aquello en lo que más nos gustaría destacar.
    (Es un paso fundamental. Nada tiene sentido sin este primer paso. Imprescindible para no andar dando tumbos de un lado a otro).
  2. Una vez definido claramente qué es aquello a lo que nos queremos dedicar el resto de nuestros días, empaparse de todo lo que lo aborde directamente e indirectamente.
  3. Dedicarle el máximo número de horas posible. Tienes que vivir por y para ello. Tiene que ser tu filosofía de vida. Lo demás tiene que quedar relegado necesariamente a un segundo plano.